<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592</id><updated>2012-02-16T10:55:34.973-03:00</updated><title type='text'>Alberto Medina Mendez</title><subtitle type='html'>Este es un blog creado para poder compartir ideas, percepciones y visiones con la gente que asi lo desee. Probablemente este lugar posibilite ese foro idealizado que tenemos todos, esa mesa de cafe, ese lugar especial donde podemos decir lo que viene a nuestra mente sin temor a ser enjuiciados por lo que pensamos, a ser cuestionados por nuestras opiniones y simplemente aprender a tolerar el pensamiento ajeno.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>148</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-5259643303229098440</id><published>2009-08-09T14:30:00.000-03:00</published><updated>2009-08-09T14:32:00.963-03:00</updated><title type='text'>Los usurpadores de la democracia.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Una repetida fórmula avanza en América Latina. Ha nacido una casta de usurpadores de la democracia. Su recorrido se reitera en cada país, con rigurosa precisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los patéticos gobiernos demagógicos que supimos conseguir en el pasado, han sido el caldo de cultivo ideal para la aparición de estos modernos líderes mesiánicos que combinan su perfil autoritario con un discurso populista, una inteligente perversidad y ese hipócrita fervor democrático que los delata en forma inconfundible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La democracia es la herramienta imprescindible que utilizan para ejecutar su proyecto. Se trata de declararse amantes de ella y al ejercerla, sentar las bases de su propio aniquilamiento. La voluntad popular es el medio para quitarle libertades a la gente, acumular poder, destruir la republica y quedarse con todo a su paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino lo conocemos, promesas populistas, mucho de demagogia y predecibles triunfos electorales. Con altos niveles de popularidad queda allanado el camino para implementar la segunda fase del plan. Reformar la Constitución, la Carta Magna, para sentar las bases de un reeleccionismo indefinido, un presidencialismo eterno que limite a los otros poderes de la república, a los que someterá en forma directa o indirecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de ahí, todo es un juego de niños. Con la suma del poder público, vendrá la etapa del sojuzgamiento. Una reelección primero, otra después, dando pasos graduales pero firmes, para concentrar el poder institucional, amedrentar a los adversarios, para cerrarle todas las puertas de acceso al poder y acallarlos de cualquier modo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será tiempo entonces del periodo expropiador, el de estatizar progresivamente, exacerbando el espíritu nacionalista, demonizando a los extranjeros, y concentrando la propiedad en manos del Estado para minimizar el espacio para la propiedad privada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea es poner de rodillas a la sociedad para ir por todo. Quieren el poder, las propiedades, la libertad y la conciencia de la gente. Para esa etapa tendrán que eliminar derechos esenciales, dominar los medios de comunicación y establecer un control policial sobre los individuos, creando para ello, enemigos artificiales que justifiquen cada avance sobre esas libertades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos líderes populistas, para construir ese sueño, requieren de un instrumento que lo han encontrado en la democracia. Pero es en realidad ESA forma, tan particular de concebirla, esa que aceptamos mansamente, respetando una regla falsa, la que les permite a estos apropiadores del sistema, avanzar en su proyecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que en América Latina ha crecido desproporcionadamente una creencia que no resiste análisis alguno. Estos déspotas han construido un modo de interpretar los principios de la democracia que se sostiene sobre la base de que todo lo que decide una mayoría debe ser aceptado por la minoría. Una concepción casi aritmética de un valor superior. Han convertido una filosofía que posibilita la convivencia en sociedad, en una mera fórmula matemática, donde los más aplastan a los menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, el que gana impone, y el que pierde se somete. Esa lógica electoral, otorga derechos. Cada vez que triunfa, puede hacer lo que se le antoje, y esto incluye el derecho a destruir el sistema y vulnerar sus principios fundacionales en el proceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que en nuestras tierras, mucha gente cree genuinamente que de eso se trata la democracia. Han comprado la idea de que cada compulsa electoral es algo así como una disputa deportiva, en la que hay que pasar a la siguiente fase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La democracia es un sistema de convivencia pacífica, donde la ciudadanía delega en manos de algunos pocos un poder que le resulta propio. El poder sigue siendo ciudadano. Por eso, los circunstanciales líderes deben entender que están a préstamo, de paso, solo de paso. Pronto serán historia, y si hacen las cosas razonablemente bien, podrán aspirar a dejar una huella para las generaciones futuras, tal vez un legado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dictaduras actuales han decidido no tomar el histórico camino de la revolución cubana. Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y la propia Honduras, de la mano de sus nuevos caudillos, han tomado un recorrido más perverso, menos frontal, sustancialmente más hipócrita y retorcido. Ya no precisan de las armas, ni de la guerrilla en su sentido histórico. Ahora han elegido disfrazarse detrás de los ropajes de la democracia. Un sistema en el que no creen, que detestan, pero que les viene bien para dominar por etapas y con un programa pergeñado al detalle, quitando una a una las libertades a la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La democracia no es la caricatura que estos dictadores en potencia nos ofrecen. La democracia preserva a las minorías, respeta las libertades individuales, construye sobre consensos, garantiza la diversidad y el pensamiento diferente y jamás trabajaría para limitar su esencia, sino, en todo caso, para hacerla más transparente, más ciudadana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos dictadores, seguirán intentando convencernos, que cada elección ganada otorga derechos para imponer. Para perpetrar su objetivo necesitan de una sociedad capaz de creer ese cuento, de jugar ese juego, del enemigo irreal que justifica la concentración de poder. Pero también requiere de una sociedad descomprometida, la de los individuos que creen que la política es tarea de otros y que no vale la pena participar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los apropiadores de la democracia conocen las reglas, saben que con un poco de mística en sus filas y la apatía de una comunidad que los avala con su apoyo o su silencio, pueden dar los primeros pasos de este camino. Muchos países ya han avanzado bastante en esto. Otros se encuentran recorriendo ese sendero con diverso éxito. Lo grave es que el plan trazado no se detiene, van por más y la gente sigue creyendo que esto de la democracia es un juego infantil que no gravita demasiado en sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tiempo de despertarse. Estos dictadores vienen por nosotros. Son inteligentes y perversos. Pero deben servirse de esta democracia como el nuevo instrumento que han hallado para ejecutar su proyecto. Necesitan una democracia débil, una republica anémica y una sociedad resignada, capaz de buscar en esos Mesías la solución a sus problemas. Ellos avanzan, pero en su propósito, somos los mismos ciudadanos los que construimos los pilares de su recorrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos pequeños dictadores pululan por nuestras geografías. La imperfecta democracia que hemos construido tímidamente, alberga a demasiados personajes como estos. Aprender a identificarlos es una tarea que bien vale la pena. Es tiempo de cuidarse de los usurpadores de la democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes – Argentina&lt;br /&gt;www.albertomedinamendez.com&lt;br /&gt;03783 -15602694 &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-5259643303229098440?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/5259643303229098440/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=5259643303229098440' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5259643303229098440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5259643303229098440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/08/los-usurpadores-de-la-democracia.html' title='Los usurpadores de la democracia.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-5212685033744015875</id><published>2009-07-24T01:28:00.001-03:00</published><updated>2009-07-24T01:29:35.901-03:00</updated><title type='text'>La leyenda de los entornos.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En estos días, Argentina debate la permanencia en el cargo de un funcionario del gobierno nacional, que parece ser no solo muy influyente sino también poseedor de un gran respaldo político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La circunstancia, anecdótica por cierto, pone nuevamente en el tapete, algo que podemos denominar como “la leyenda de los entornos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entorno, es esa palabreja que muchos ciudadanos del mundo, han utilizado para construir una historia bastante alejada de la realidad. Los ENTORNOS pasaron a ser la perfecta justificación de muchos de los males que nos aquejan como sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos inculpado mágicamente a esos hombres que pululan en las sombras del poder. Algunos de ellos son funcionarios, otros solo asesores y a veces simples personajes que merodean los pasillos de las oficinas gubernamentales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos, según esta visión, influyen de modo considerable en la mente de los líderes, los hacen hacer cosas abominables, inaceptables, utilizando perversas estrategias y manipulándolos a su arbitrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta ingenua e infantil mirada de los acontecimientos, funciona como una manera de exculpar de responsabilidades al “bondadoso mandamás” que nada tiene que ver con muchos de sus colaboradores y sus detestables prácticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que, bajo esa forma de ver la política, el trabajo inconfesable lo hacen esos “monjes negros” que componen el peligroso grupo que merodea al líder, minimizando de esa manera, su responsabilidad frente a las brutales consecuencias del accionar de los siniestros personajes que lo rodean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa caricatura de la realidad, intenta eximir al caudillo, de las verdaderas responsabilidades que le son propias. Es que se puede delegar la tarea pero jamás la responsabilidad. Si a un dirigente se le escapa de las manos la actitud, el estilo, la acción o las consecuencias de sus colaboradores, pues no está en condiciones entonces de dirigir nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que no hablamos del funcionario que comete un error, ni tampoco de la perfección como ambición ciudadana. Se trata de ese viejo mito que dice que ciertos sujetos que no fueron electos por la voluntad popular, terminan controlándolo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No resulta creíble, no se puede defender esa idea con consistencia. Los hombres y mujeres que llegan al poder lo hacen por una combinación de factores que se conjugan en forma simultanea, pero subestimar su inteligencia seria un error a todas luces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aceptar la historieta de que los líderes políticos son “prisioneros” de su entorno es suponer también que no son suficientemente inteligentes, o que no tienen el carácter necesario para ocupar el puesto que han alcanzado en una carrera que corren muchos pero que pocos consiguen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la vía de la excepción, podemos reconocerlo, pero no como una regla que aplicamos a todos y siempre. Es que esa teoría, instalada fuertemente en la opinión pública, es demasiado piadosa con la política y sus protagonistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa concepción, pretende sostener, que el líder es honesto, bien intencionado, capaz, visionario, pero que, por error, ha decidido rodearse de gente inadecuada que tira por la borda todas sus virtudes, boicoteando sus sanas motivaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si un dirigente no sabe seleccionar eficientemente a los miembros de su equipo, estamos frente a una de las peores falencias que pueda exhibir su condición de conductor. Es que justamente su rol de orientador, de jefe, de líder, supone la presencia de ese atributo clave para desempeñar su función.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta leyenda de los entornos, construida tan burdamente, tal vez deba tener su explicación en que la clase dirigente, PRECISA de “instrumentos” de gente que haga la “tarea sucia”, de cajeros, apretadores y negociadores. En definitiva, se trata de una necesidad del líder, en la que no es victima de su entorno, sino generador del mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elige minuciosamente a cada uno de sus colaboradores, y más allá de algunas torpezas, es justamente aquello por lo que se los critica lo que explica que hayan sido convocados para la tarea, justamente esas personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No son entornos por error, sino perfectamente pensados, estratégicamente diseñados y con un reclutamiento profesional que implica arrastrar a sus mas leales amigos y a sus eternos seguidores, para cumplir las funciones mas complejas y menos confesables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es cierto que el entorno maneje al capanga de turno. En todo caso, si eso fuera cierto no estamos frente a un conductor, sino a un manipulable personaje controlado por seres mas inteligentes que él, que pueden lograr que haga lo que no podrían hacer por si mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta historia, el caudillo político no es un espectador. En todo caso es el director de la orquesta. Creer que es una victima de sus circunstanciales entornos es no entender la música y comprar, una vez más, la “leyenda de los entornos”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes – Argentina&lt;br /&gt;www.albertomedinamendez.com&lt;br /&gt;03783 -15602694&lt;br /&gt;Skype: amedinamendez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-5212685033744015875?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/5212685033744015875/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=5212685033744015875' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5212685033744015875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5212685033744015875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/07/la-leyenda-de-los-entornos_24.html' title='La leyenda de los entornos.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-3378062608562085206</id><published>2009-07-24T01:28:00.000-03:00</published><updated>2009-07-24T01:29:35.347-03:00</updated><title type='text'>La leyenda de los entornos.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En estos días, Argentina debate la permanencia en el cargo de un funcionario del gobierno nacional, que parece ser no solo muy influyente sino también poseedor de un gran respaldo político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La circunstancia, anecdótica por cierto, pone nuevamente en el tapete, algo que podemos denominar como “la leyenda de los entornos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entorno, es esa palabreja que muchos ciudadanos del mundo, han utilizado para construir una historia bastante alejada de la realidad. Los ENTORNOS pasaron a ser la perfecta justificación de muchos de los males que nos aquejan como sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos inculpado mágicamente a esos hombres que pululan en las sombras del poder. Algunos de ellos son funcionarios, otros solo asesores y a veces simples personajes que merodean los pasillos de las oficinas gubernamentales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos, según esta visión, influyen de modo considerable en la mente de los líderes, los hacen hacer cosas abominables, inaceptables, utilizando perversas estrategias y manipulándolos a su arbitrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta ingenua e infantil mirada de los acontecimientos, funciona como una manera de exculpar de responsabilidades al “bondadoso mandamás” que nada tiene que ver con muchos de sus colaboradores y sus detestables prácticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que, bajo esa forma de ver la política, el trabajo inconfesable lo hacen esos “monjes negros” que componen el peligroso grupo que merodea al líder, minimizando de esa manera, su responsabilidad frente a las brutales consecuencias del accionar de los siniestros personajes que lo rodean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa caricatura de la realidad, intenta eximir al caudillo, de las verdaderas responsabilidades que le son propias. Es que se puede delegar la tarea pero jamás la responsabilidad. Si a un dirigente se le escapa de las manos la actitud, el estilo, la acción o las consecuencias de sus colaboradores, pues no está en condiciones entonces de dirigir nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que no hablamos del funcionario que comete un error, ni tampoco de la perfección como ambición ciudadana. Se trata de ese viejo mito que dice que ciertos sujetos que no fueron electos por la voluntad popular, terminan controlándolo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No resulta creíble, no se puede defender esa idea con consistencia. Los hombres y mujeres que llegan al poder lo hacen por una combinación de factores que se conjugan en forma simultanea, pero subestimar su inteligencia seria un error a todas luces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aceptar la historieta de que los líderes políticos son “prisioneros” de su entorno es suponer también que no son suficientemente inteligentes, o que no tienen el carácter necesario para ocupar el puesto que han alcanzado en una carrera que corren muchos pero que pocos consiguen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la vía de la excepción, podemos reconocerlo, pero no como una regla que aplicamos a todos y siempre. Es que esa teoría, instalada fuertemente en la opinión pública, es demasiado piadosa con la política y sus protagonistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa concepción, pretende sostener, que el líder es honesto, bien intencionado, capaz, visionario, pero que, por error, ha decidido rodearse de gente inadecuada que tira por la borda todas sus virtudes, boicoteando sus sanas motivaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si un dirigente no sabe seleccionar eficientemente a los miembros de su equipo, estamos frente a una de las peores falencias que pueda exhibir su condición de conductor. Es que justamente su rol de orientador, de jefe, de líder, supone la presencia de ese atributo clave para desempeñar su función.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta leyenda de los entornos, construida tan burdamente, tal vez deba tener su explicación en que la clase dirigente, PRECISA de “instrumentos” de gente que haga la “tarea sucia”, de cajeros, apretadores y negociadores. En definitiva, se trata de una necesidad del líder, en la que no es victima de su entorno, sino generador del mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elige minuciosamente a cada uno de sus colaboradores, y más allá de algunas torpezas, es justamente aquello por lo que se los critica lo que explica que hayan sido convocados para la tarea, justamente esas personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No son entornos por error, sino perfectamente pensados, estratégicamente diseñados y con un reclutamiento profesional que implica arrastrar a sus mas leales amigos y a sus eternos seguidores, para cumplir las funciones mas complejas y menos confesables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es cierto que el entorno maneje al capanga de turno. En todo caso, si eso fuera cierto no estamos frente a un conductor, sino a un manipulable personaje controlado por seres mas inteligentes que él, que pueden lograr que haga lo que no podrían hacer por si mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta historia, el caudillo político no es un espectador. En todo caso es el director de la orquesta. Creer que es una victima de sus circunstanciales entornos es no entender la música y comprar, una vez más, la “leyenda de los entornos”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes – Argentina&lt;br /&gt;www.albertomedinamendez.com&lt;br /&gt;03783 -15602694&lt;br /&gt;Skype: amedinamendez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-3378062608562085206?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/3378062608562085206/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=3378062608562085206' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/3378062608562085206'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/3378062608562085206'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/07/la-leyenda-de-los-entornos.html' title='La leyenda de los entornos.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-3272245090199888458</id><published>2009-07-08T17:41:00.000-03:00</published><updated>2009-07-08T17:42:37.179-03:00</updated><title type='text'>Perdieron todos.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Es difícil comprender tantos festejos y declaraciones de políticos argentinos. Culminada la elección del 28 de junio, algunos insisten en retorcidas interpretaciones que acomoden el resultado electoral a lecturas tan rebuscadas como alejadas de la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto sector de la clase dirigente se volcó por los discursos exitistas y grandilocuentes, celebrando supuestos éxitos presentes y vaticinando los triunfos que vendrán. Otros, más audaces, pretendieron convertir derrotas en victorias desde una ingeniería argumental y matemática realmente incomprensible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es paradigmático, pero en esta elección PERDIERON TODOS. Nadie puede seriamente ufanarse del resultado electoral. Para las aspiraciones que tenían muchos dirigentes, lo que hemos presenciado, fue una estrepitosa derrota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdieron los aparatos, claramente. Frente a tanta leyenda vinculada al clientelismo y al asistencialismo electoral, pese al obsceno despliegue económico público y privado, los porcentajes obtenidos por determinados partidos y frentes, solo demuestran que el dinero, la publicidad, la logística pesan y mucho……..…pero no alcanzan. De hecho, si esa fuera la fórmula, otros hubieran sido los resultados. Algunos dirán que sin ese ardid, mucho peores hubieran sido algunos desempeños, y también estarían en lo cierto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No solo el oficialismo nacional hizo lo suyo, con una catarata de recursos públicos, de la mano de obras de infraestructura distribuidas con la típica discrecionalidad unitaria de estos tiempos, subsidios por doquier, numerosas prebendas, incontables promesas y lanzamientos e inauguraciones a mansalva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gobiernos provinciales y municipales hicieron lo propio. No se quedaron atrás. Apostaron fuerte, y desplegaron todo su arsenal de propaganda oficial, con dineros cuyo origen quedan poco transparentados, amplificando hechos del pasado reciente atribuidos a la gestión propia, mostrando rostros con nombres y asociándolos a la campaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos ciudadanos estaban seguros que con el soporte gubernamental pulverizarían a cualquier opositor. Se equivocaron. En varios casos, aun así, fueron superados, y en otros lograron triunfos insignificantes frente a rivales mucho menos dotados de recursos para la difusión de sus propuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los encuestadores también se llevaron su merecido en los más de los casos. Quedó en claro, que la inmensa mayoría sumo más errores que aciertos, y que algunos deberán buscarse otra actividad, ante la irrefutable evidencia que esto no es lo de ellos. Resultó demasiado elocuente que la complejidad de la política, si queremos pensar bien, no les ha permitido proyectar con claridad y mucho menos con la linealidad que estas metodologías sugieren. Unos pocos, mostraron su profesionalismo demostrando que son los únicos que pueden caminar por la calle con la frente alta, al menos en este rubro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos opositores que aparecieron festejando en tribunas, danzando frenéticamente y vociferando encendidos discursos, tampoco tienen demasiado para enorgullecerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habría que recuperar un poco de humildad, si es que alguna vez la tuvieron. En todo caso, valdría la pena enfocarse en porque no consiguieron cautivar a mas electores si sus propuestas eran tan claras e interesantes, o si seriamente creen que sus campañas estuvieron plagadas de inteligencia y buena selección de los mensajes y métodos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos demagogos de los medios de comunicación, que también los hay, han preferido caer en la trampa de adular al electorado, intentando meterse a la gente en el bolsillo, con elogios desproporcionados, otorgándoles méritos por supuestos triunfos de “la gente” y erigiéndolos como los grandes triunfadores de este proceso electoral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrá que decir que esta sociedad sigue sin involucrarse y que solo se siente motivada por desplazar a los oficialismos de turno, para reemplazarlos por otros nuevos, con idéntico vacío de ideas y propuestas, a lo que se agregan similares modalidades de campaña, parecidas formas de hacer política, a las de los desplazados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por triste que sea la conclusión, la sociedad también quedó del lado de los perdidosos. Con mucha suerte, y siendo generosos en el análisis, podrá afirmarse que obtuvo un modesto empate. Si hubiera que rescatar un aspecto positivo cabría decir que la sociedad logró ponerle freno, parcialmente, a cierto despliegue impune de muchos dirigentes, pero aún no ha conseguido mostrarles el camino adecuado, tal vez porque tampoco la comunidad lo tiene suficientemente claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta elección dejo un tendal de derrotados. En definitiva, perdieron todos. Cada uno de los protagonistas de esta historia, dirigentes, partidos, gobernantes de todos los niveles, funcionarios públicos, y fundamentalmente la sociedad toda, se deben un profundo replanteo, una contundente autocrítica. Suponer que solo “los demás” perdieron, que existe algún sector que esté recorriendo el camino ideal, sería mucho presumir, y por lo tanto ignorar una parte del problema, tal vez significativa, sin la cual la solución no puede aparecer de modo alguno con claridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La foto que nos muestra la realidad, lo cotidiano que resulta evidente a los ojos de cualquier observador, está reflejando lo mucho por corregir, y esa misma imagen nos habla de que NADIE se está ocupando de ello. Ni los dirigentes, ni la ciudadanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comunidad y la política siguen viviendo el día a día, enfrascados en las urgencias y pretendiendo debatir sobre ello, con la prioridad puesta absolutamente en la coyuntura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De las reformas estructurales no se ocupa nadie, ni la política, ni la sociedad. Por lo que no se pueden pretender soluciones sobre aquello que no nos ocupa en lo más mínimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La seguridad, la educación, la justicia, la pobreza, la salud, la institucionalidad, casi todos estos aspectos siguen pendientes, esperando que alguien se encargue de ellos, que se discuta a fondo y que se implementen acciones, que todos sabemos, no rendirán sus frutos en el corto plazo. Pero alguna vez habrá que arrancar. Y no iniciará este debate la política, si la sociedad no reacciona, si no hace el quiebre, si no fuerza ese punto de inflexión necesario para cambiar el rumbo de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, por estas circunstancias, ninguno puede seriamente festejar. Nadie consiguió dar pasos firmes en algún sentido positivo, Nuestro debate sigue siendo superficial. Por lo tanto, no se puede esperar demasiado, sin ese cambio que la sociedad recita pero no ejerce. Los ciudadanos de esta Nación no hemos asumido todavía la necesidad de liderar ese indispensable giro que posibilite obligar a la política a ponerse las barbas en remojo, los pantalones largos para empezar a caminar como no lo ha hecho hasta ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es tiempo de festejos. En todo caso, debiera ser, de serena reflexión. Otro turno electoral ha pasado. La continuidad democrática aprobó otro examen y eso es saludable como valor, pero debe quedar suficientemente claro, que esta vez no tenemos ganadores…. perdieron todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;www.albertomedinamendez.com&lt;br /&gt;Skype: amedinamendez&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-3272245090199888458?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/3272245090199888458/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=3272245090199888458' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/3272245090199888458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/3272245090199888458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/07/perdieron-todos.html' title='Perdieron todos.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-3987693098638984074</id><published>2009-07-02T00:30:00.000-03:00</published><updated>2009-07-02T00:32:12.482-03:00</updated><title type='text'>Mucho por hacer.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Terminó la elección. Los resultados ya están disponibles, para los numerosos análisis que abundarán por doquier, intentando explicar lo inexplicable en muchos casos, y sobredimensionando ajustados triunfos en otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hablará de cómo sigue esta historia, de las presidenciales y de los candidatos en carrera. Las especulaciones provinciales proyectaran futuros gobernadores y las internas partidarias se empezarán a jugar, desde ahora, para definir los futuros alineamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aún queda mucho por profundizar si se pretende entender lo importante, lo significativo, lo trascendente. Es tarea compleja, pero tal vez sea el modo de no quedarse en lo superficial, en lo anecdótico e irrelevante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo conclusión mas importante es que hay MUCHO POR HACER. Después de todo lo que se dijo, y de lo que se seguirá diciendo, es tiempo de trabajar. Porque muchos de los que ganaron, lo lograron solamente porque fueron elegidos como el mal menor, como la opción que menos insatisfacción generaba al votante. No fueron seleccionados como el mejor intérprete del pensamiento popular. En los más de los casos, surgieron de un minucioso proceso de descarte al que sobrevivieron luego de muchas cavilaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cientos de miles de votantes, tal vez algunos millones de sufragantes, solo OPTARON. Buscaron el mejor modo de expresar su bronca e impotencia. Ellos intentaron encontrar un canal que viabilice tanta indignación. Esos votantes solo USARON a las listas y a los candidatos de ciertos partidos, porque posibilitaban una forma de rechazo, un concreto modo de aproximarse a la mas genuina expresión ciudadana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a tanto político, a tanto partido que CREE usar al votante, los utilizados fueron justamente ellos, los dirigentes y la corporación política toda. No generan entusiasmo, sino únicamente circunstanciales simpatías, como modo de mostrar quienes son los que NO gozan del acompañamiento popular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los apropiadores de votos, esos que suponen adhesiones que no tienen, que viven del “voto prestado” pero se ufanan de contar con apoyos mayoritarios, son los que hacen las lecturas mas retorcidas, esas que mejor se ajustan a sus deseos pero que poco contacto tienen con el mundo real. No toman nota de que solo han sido una herramienta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que la democracia numérica que vivimos, sigue siendo anémica, débil, frágil, renga y muchas veces patética. Los argentinos, solo tratamos de sostenerla en pie, como podemos, como sabemos. Pero aún nos falta aprender como hacer para colocarla en el lugar que corresponde, para poder enorgullecernos de nuestro sistema de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sociedad, la inmensa mayoría de la gente, sigue repudiando a los políticos y despreciando a “la política”. Con cada elección no mejora la imagen de la clase dirigencial. Muy por el contrario, se desprestigia progresiva y sistemáticamente. Campañas políticas obscenas por su contenido y formas, con despliegues económicos ofensivos, trasladando votantes como ganado y humillándolos en el proceso, con muestras cada vez más creativas de un clientelismo que sigue mutando, son solo una parte de un abanico de aberraciones morales que no generan NINGUN respeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminó la elección y empezaron los análisis. Pero lo cierto es que la gente espera que esta elección anticipada, que apeló a zancadillas legislativas, discursos manipulados y cronogramas burlados, ahora cumpla con el supuesto rol anunciado. El adelantamiento de los comicios, se justificó en la idea de enfocarse en darle dura batalla a la crisis internacional y amortiguar el impacto local de este sacudón financiero. Veremos que de todo eso sucede, y cuan canalla ha sido el argumento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tiempo de dar vuelta la página. Los “oficialismos” nacionales, provinciales y municipales, los que están en el poder, tienen mucho por ajustar y hacer, demasiadas cuestiones sin resolver, la mayoría de ellas mal diagnosticadas y peor encaradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cargos “públicos” que ocupan son para cumplir funciones y no para vivir concentrados en las obsesiones del poder, como muestran diariamente en sus acciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los opositores, tienen mas responsabilidades incluso. Ellos se llenan la boca con la crítica fácil, que es certera para la estocada, pero difusa para la propuesta concreta. No han demostrado, aún, su capacidad de construcción. Sigue esa deuda pendiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos, los que pretenden el poder, aspiran a “venderse” como los triunfadores en muchos distritos, y por ello tienen mayores responsabilidades. Construir una propuesta alternativa inteligente para la sociedad. Eso que no consiste en juntar votos, ni lograr meros acuerdos electorales circunstanciales. Deben empezar a trabajar desde ahora, sin esperar la renovación parlamentaria. La tarea es YA y el trabajo legislativo no precisa de espera alguna, porque muchos son legisladores y pueden dar el puntapié cuando decidan, para demostrar que REALMENTE quieren modificar rumbos, como dijeron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, los oficialistas tienen que ocuparse de ejercer la gestión para la que fueron elegidos alguna vez. Los que están del lado de la oposición deben dar muestras claras de que pueden hacer algo más que quejarse. Construir una oferta seria para la ciudadanía. Lograr un poco mas que una “bolsa de gatos” de la que se pueda sacar algo en limpio de ellos, y no solo triunfos electorales esporádicos que se consumen en si mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es la sociedad la que tiene el desafío más complejo. Debe hacer un esfuerzo importante para no llegar al próximo turno electoral y tener que OPTAR. La desidia cívica, el desapego por la política, el poco compromiso ciudadano entre tantas actitudes negligentes, son algunos de los ingredientes que nos hacen llegar en cada convocatoria electoral a esta situación reiterada de seguir optando y no poder elegir jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los argentinos, tenemos que replantearnos mucho y hacer algo para no reiterarnos en esta macabra historia de OPTAR por lo menos malo, de descartar alternativas mediocres para quedarnos con “lo que hay”. Precisamos esa PROFUNDA autocrítica que le pedimos a la política, pero que no somos capaces de hacer acerca de nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ausencia de dirigentes y partidos que nos representen adecuadamente tiene que ver con lo que los ciudadanos NO hacemos. No se puede despertar siempre unos meses antes de cada elección y pretender que otros hayan hecho el trabajo que no hicimos en nuestro rol de protagonistas del sistema democrático. Esa irresponsabilidad ciudadana, es el caldo de cultivo ideal para la dirigencia que tenemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado electoral es, por ahora, anecdótico. Detenernos en ello, y seguir enganchados en la disputa de poder puede ser un vano ejercicio que mezcla lo lúdico con lo intelectual. Mientras tanto, oficialistas, opositores y ciudadanos tenemos un panorama por delante de esfuerzos permanentes. La verdad es que TODOS tenemos mucho por hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes – Argentina&lt;br /&gt;www.albertomedinamendez.com&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Skype: amedinamendez &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-3987693098638984074?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/3987693098638984074/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=3987693098638984074' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/3987693098638984074'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/3987693098638984074'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/07/mucho-por-hacer.html' title='Mucho por hacer.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-9221908945840936669</id><published>2009-06-11T18:01:00.002-03:00</published><updated>2009-06-11T18:03:09.200-03:00</updated><title type='text'>Al cuarto poder le falta sopa.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En Argentina cada 7 de junio se celebra el día del periodista. La fecha elegida es discutible y el hito que pretende destacar, mucho mas aún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día es considerado como punto de partida de interpretaciones tan difusas como imprecisas. La famosa “Gazeta” de Mariano Moreno NO fue el primer medio de prensa,  como muchos suponen. Alguna reconstrucción histórica, que presenta el contemporáneo Jorge Lanata, menciona al menos tres antecedentes previos a esa publicación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pionero, según esta visión, fue el español Francisco Antonio Cabello y Mesa, que el 1° de abril de 1801 presentó El Telégrafo Mercantil. Si se decidiera dejar de lado al mismo, por el mero hecho de ser extranjero, recuerda también a dos criollos anteriores a Moreno. Uno de ellos, Juan Hipólito Vieytes, que el 1° de septiembre de 1802 publicó El Semanario de Agricultura, Industria y Comercio y luego Manuel Belgrano, quien a principios de 1810, dirigió el Correo de Comercio de Buenos Aires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un dato, no menos relevante, es que la norma que dispone la fundación de La Gazeta que lleva la fecha del 2 de junio de 1810, llevó sólo la firma de Moreno, aunque se “supone” que su texto fue acordado por toda la Junta.&lt;br /&gt;Por otro lado, cabe consignar que “La Gazeta” era el órgano oficial de un gobierno revolucionario respecto de España, y no precisamente un periódico privado independiente. En todo caso “La Gazeta” encarna el primer antecedente autóctono de la prensa pública, del periodismo estatal plenamente al servicio del nuevo poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moreno tampoco es exactamente el hombre que mejor enarbola la visión del periodismo libre. En un material que llevaba el titulo de ‘La libertad de escribir’, a Moreno se le atribuye una cita que decía ‘Debe darse absoluta franquicia y libertad para hablar en todo asunto que no se oponga en modo alguno a las verdades santas de nuestra augusta religión y a las determinaciones del gobierno’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, nuestra tradicional historieta, cuenta las cosas que prefiere, del modo que le resulta más funcional a sus parciales intereses y al giro ideológico reinante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La necesaria existencia del CUARTO PODER, como tantos lo prefieren llamar, se sostiene sobre la base de constituirse en un verdadero contrapeso frente al resto de los poderes públicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El periodismo debe ser invariablemente crítico. No existe tal cosa como la prensa oficialista. Quienes tienen como tarea adular al poder de turno, exacerbar sus logros, minimizar sus defectos, no hacen periodismo. En todo caso son meros relatores de discursos ajenos y por lo tanto empleados del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El periodismo supone el pleno ejercicio de la crítica en libertad. No se trata de una labor destructiva, sino del necesario equilibrio que debe aportarle a una sociedad pretendidamente seria, que necesita evitar los abusos del resto de las autoridades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La información, la crónica, la opinión, son las herramientas válidas para que los medios de comunicación mantengan a la ciudadanía con los ojos abiertos. La eventual filtración de irregularidades, errores, decisiones desacertadas, exabruptos, abusos, es lo que, en definitiva, pone límites a los impunes de siempre. Sin un periodismo profesional, capaz de ejercer su rol compensador, no existe República posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prensa servil no ayuda a una construcción positiva. Solo logra una deformación constante de los acontecimientos, en forma premeditada, quitándole la chance al que ejerce la autoridad, de redimirse y corregir rumbos. Pasa en todos los ámbitos, en el deporte, en el espectáculo, en el entretenimiento, no importa lo banal que parezca la cuestión que se aborde. La actitud genuflexa del periodista “amigo”, impide el progreso, aburguesa a los protagonistas, los llena de laureles que no le corresponden y hasta les hace creer que son lo que realmente NO serán nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prensa libre tiene un rol. El de convertirse en el verdadero instrumento de las sociedades modernas. Marcar el rumbo, criticar los errores, depurar el sistema expulsando a incapaces y corruptos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el periodismo no cumple su papel, contribuye funcionalmente a mucho de lo que crítica por lo bajo y que ni siquiera se anima a plantear en público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suponer que la prensa es una simple espectadora de lo que sucede, es realmente un infantilismo. Y no es que alcance con lograr una prensa más profesional. No alcanza, pero resulta imprescindible para recuperar la credibilidad de una sociedad que necesita confiar en algo para motorizar los cambios que anhela y que hoy visualiza tan distantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una prensa libre, podría devolver algo de confianza, enterraría la resignación popular y sembraría las bases de una sociedad distinta, capaz de seleccionar con más y mejor criterios, a los mejores hombres y mujeres para conducir los destinos de la Nación. No alcanza con una prensa seria, pero vaya si resulta imprescindible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A no confundirse, construir un “cuarto poder”, dignificar el oficio periodístico, moralizar la profesión, no depende de los políticos, de los medios, de la pauta pública, mucho menos aún de los gobiernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace falta algo más trascendente. Es necesaria una profunda autocrítica por parte de los que aman la profesión. Abandonar la comodidad de los calores del poder, para pasar al ejercicio digno de un oficio que merece ser protagonista del cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de esa revolución destinada a devolverle a la sociedad el marco de libertad necesario para construir ciudadanía y que permite que sean los individuos de una comunidad los que establezcan las reglas, fijen sus preferencias y no se dejen avasallar por los mezquinos intereses sectoriales a los que eventualmente representa un poder público cualquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prensa puede ser un actor central del cambio que tanto esperamos. Pero hace falta bastante más que buenos discursos, locuaces arengas y punzantes entrevistas. Se precisa una determinación singular, un coraje a prueba de las tentaciones de la comodidad y el decidido abandono de las prácticas aduladoras tan diseminadas en nuestro continente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es preciso inmolarse, pero si, decidir claramente si se pretende hacer periodismo o una simple parodia de esta profesión, asumiendo el rol elegido con absoluta honestidad intelectual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prensa puede dar el puntapié inicial y establecer NUEVAS reglas que equilibren la balanza del poder. También puede elegir seguir siendo “el trapo de piso” de los poderosos de turno. Es una elección, libre por cierto. Queda en manos de los periodistas. De esa decisión depende buena parte de la oportunidad de recuperar algo de dignidad y respeto, que tanto se reclama y por la que se hace bastante poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ahora, no supimos conseguir una prensa capaz de constituirse en el eficaz CONTRAPESO que la sociedad necesita. A este CUARTO PODER le falta sopa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.albertomedinamendez.com/"&gt;www.albertomedinamendez.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Skype: amedinamendez&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-9221908945840936669?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/9221908945840936669/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=9221908945840936669' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/9221908945840936669'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/9221908945840936669'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/06/al-cuarto-poder-le-falta-sopa.html' title='Al cuarto poder le falta sopa.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-1725019043007653133</id><published>2009-06-01T16:12:00.000-03:00</published><updated>2009-06-01T16:13:01.774-03:00</updated><title type='text'>Un secreto a voces</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cada campaña electoral nos enfrenta a lo peor de la política. El financiamiento de la actividad electoral es un capítulo que confirma muchas sospechas de tantos ciudadanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ningún miembro de la “corporación” propondrá normas que funcionen como límites que puedan contribuir a la imprescindible transparencia respecto del origen del dinero que financia las campañas políticas, la propaganda electoral y la logística de la elección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros políticos modernos son amantes de la regulación, sobre todo aquella que nunca los alcanza como sujetos. Su ámbito no está en tela de juicio, al menos para ellos. No merece, por lo tanto, norma alguna que favorezca la moralización de sus números.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Semejante movilización de recursos, publicidad y despliegue, no se hace sin dinero. De algún lado proviene, y si no se puede mostrar claramente, es por algún motivo suficientemente importante. Tal vez explicarlo pueda ser demasiado comprometido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad no es tan difícil encontrarle sentido. Esos dineros solo pueden provenir de algunos pocos orígenes posibles. De las arcas públicas o de aportes privados. En el primer caso, apelando invariablemente a procedimientos ilegales, con la necesaria complicidad de una importante cadena de funcionarios que avalan,  por acción u omisión, esos ilícitos manejos. Los dineros de los ciudadanos que sostienen con sus impuestos al Estado, no debiera ser objeto de un uso político partidario para favorecer a cierta porción del sistema de ideas. No está bien. No existe atenuante posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando los fondos surgen del sector privado, pueden suceder diferentes situaciones. Un caso será aquel en el que no se pueden transparentar esos “aportes” porque ni siquiera están debidamente declarados. Provienen de actividades delictivas o al menos de esos rubros que no blanquean sus ingresos al sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra variante, es aquella ligada a la conservación de privilegios actuales o de aquellos interesados en formar parte del club de la prebenda. En esa nómina se enrolan, proveedores del Estado, concesionarios de servicios y amigos del poder. Casi todos ellos, intentando darle soporte al poderoso que pueda darle continuidad a su negocio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo grave no es solo que esto suceda tan “burdamente”, sino que este “secreto a voces” haya sido “normalizado” desde la sociedad. La gente asume con demasiada naturalidad algo que debiera contar, al menos, con una desaprobación moral manifiesta. Todos parecemos saber que los que tienen dinero para hacer campaña son los que están próximos al erario público. Los que gobiernan, desde el ejecutivo municipal, provincial o nacional, e incluso hasta quienes tienen algún acceso a los presupuestos legislativos, dispondrán, seguramente, de fondos para financiar sus aventuras políticas personales. Todos ellos pueden sostener ese juego que los tiene como privilegiados beneficiarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la impresión de las boletas hasta los pasacalles, desde los vehículos que trasladan votantes el día de la elección al almuerzo de los fiscales en pleno acto comicial. Todo, absolutamente todo, precisa de ese fondeo. La inmensa mayoría de los candidatos posan de hombres humildes, sin demasiado dinero ni fortunas personales, al menos declaradas. Pues entonces, la sospecha acerca de la procedencia de los fondos se hace más evidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La utilización de recursos públicos parece ser avalada tácitamente por la sociedad que ni siquiera aplica castigo moral alguno a los usufructuantes profesionales. No solo el uso del dinero concreto, sino también de esos recursos estatales que implican tener militantes rentados en puestos públicos, e infinidad de costos absorbidos por los votantes como contribuyentes involuntarios, que incluye gastos en telecomunicaciones, viáticos, traslados entre tantos que se podrían enumerar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada centavo del Estado utilizado para las candidaturas esta viciado de inmoralidad. En ese contexto, cuesta entender como alguien que cree que hace lo correcto para alcanzar una meta política, puede francamente brindar soluciones a la sociedad. Si ni siquiera puede transparentar COMO se financia, es difícil creerle cuando se pretende proponer como el paladín de la honestidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es una de las tantas contradicciones de la política mediocre de nuestras latitudes. Una ciudadanía timorata, una oposición que silencia estas cuestiones, apelando invariablemente a formas parecidas. Lo hace en el presente, o lo ha hecho en el pasado, o simplemente sabiendo que lo intentará en el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A eso se suman los sectores del poder económico, los que hacen lobby escondidos detrás de sus privilegios que aspiran a conservar, más aquellos otros que pujan por un espacio en el ámbito de esas preferencias a las que aún no han accedido, pero de las que desearían formar parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos no quieren quedar afuera. No sea cosa que sus negocios se vean perjudicados por decisiones gubernamentales, o bien, que algún político decida interrumpir la prebenda a la que accedió gracias a los amigos de turno de estos u otros tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sostener concesiones públicas, requiere de una gran versatilidad política, pero fundamentalmente de mantener “financiados” a los políticos que en sus campañas hablarán de todo…….salvo de modificar las concesiones de los mecenas de la campaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que están fuera del circuito de privilegios, harán lo propio. Conseguirán entrevistas, buscarán amigos y amigos de amigos, de gente vinculada a los que circunstancialmente puedan alcanzar la birome en el futuro, esa que firmará nuevos privilegios, seleccionará proveedores públicos o posibilitará algún negocio en el mediano plazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos esos, tratarán de sostener al poder. No tiene demasiada relevancia que piensan esos políticos, que proyectos traen consigo, mucho menos aun que pretenden hacer para mejorar la vida cotidiana de los conciudadanos. Importa darle soporte al negocio propio. Aparecer en la nómina de quienes ayudan a pagar la campaña, siempre sumará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata de una nómina de contribuyentes transparentada a la comunidad. Parte de las reglas de juego supone que es un acuerdo privado, sin papeles, de palabra, un tácito apoyo que no precisa siquiera de un intercambio demasiado explicito. Eso vendrá después. El intercambio de ayudas, el rescate a la “solidaria” contribución, solo será tema de un acuerdo posterior al acto electoral. Será el tiempo de devolver favores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política y los intereses sectoriales jamás hablarán en público de este acuerdo. Los políticos dirán que actúan con absoluta independencia de criterio cuando deban tomar decisiones. Los que representan a los intereses sectoriales, se espantarán de la mediocridad, de la corrupción y de la falta de visión de los líderes modernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poder transparentar el financiamiento de la política, mostrar los números que permiten a los partidos su funcionamiento operativo cotidiano, es primordial para recuperar no solo la credibilidad social, sino el norte de la moral en la cosa pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No está mal financiar campañas. De hecho, resulta preciso que estas sean soportadas por simpatizantes y afiliados, pero siempre en virtud a la adhesión a las ideas que sostienen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo relevante es poder transparentarlo. No debieran existir motivos para ocultar el origen de los fondos. Si no lo pueden mostrar, entonces resulta evidente que es por algún motivo. Todos lo sabemos, o al menos lo intuimos. Es un secreto a voces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.albertomedinamendez.com/"&gt;www.albertomedinamendez.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes – Argentina&lt;br /&gt;Skype: amedinamendez&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-1725019043007653133?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/1725019043007653133/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=1725019043007653133' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/1725019043007653133'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/1725019043007653133'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/06/un-secreto-voces.html' title='Un secreto a voces'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-7084826694438330867</id><published>2009-05-25T13:25:00.000-03:00</published><updated>2009-05-25T13:26:14.554-03:00</updated><title type='text'>Venerando al pragmatismo.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Vivimos tiempos de campaña electoral. Los slogans, las frases hechas, los lugares comunes, el panfleto como premisa, pululan por doquier. Estamos rodeados por rostros de candidatos, apellidos en letras de molde, nombres de pila en carteles como si fueran familiares cercanos de los votantes y hasta alguno usando solo una inicial como identificación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ausencia de ideas, propuestas excesivamente generales, consignas grandilocuentes pero vacías, discursos sin compromiso alguno, abunda en demasía, no solo en la campaña, sino también en la acción cotidiana de la política partidaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que desde hace cierto tiempo, se ha venido observando, con marcada insistencia y admirable contundencia, un sistemático y virulento ataque a las ideologías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mismas son presentadas como dogmas, interpretaciones cerradas, sectarias, sin flexibilidad alguna, demonizándolas al endilgarle todas las penurias del pasado y las responsabilidades del presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se agrede a quienes se sienten representados por un sistema de ideas y valores, caricaturizando sus creencias, ridiculizándolos hasta el punto de señalarlos como seres incapaces de entender el pensamiento diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ideologías, a las que tanto denostan, no son más que un coherente, consistente y ordenado compendio de ideas, que se alinean detrás de determinados valores que expresan claramente las convicciones de un sector particular de la comunidad. No se trata de dogmas que no admiten refutación, ni tampoco de interpretaciones estructuradas sin margen de debate. Muy por el contrario, involucran ideas que evolucionan, siempre en la línea de reforzar aquellos valores con los que se comulga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pragmatismo endiosado, la devoción por el ejercicio práctico de lo ejecutivo, se esconde siempre detrás de la ausencia de ideas concretas. A esa filosofía de vida, cualquier cosa le viene bien, sus discursos son versátiles y acomodaticios. Pretenden defender la supremacía de lo posible por sobre la búsqueda de lo correcto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amantes de la gradualidad, justifican inequidades para evitar su mayor temor, la fuga de votos y la inseparable retirada de los aduladores. Siempre priorizan las estrategias de poder. No les importa hacer lo correcto, ni lo justo. Su escenario de preferencia, los invita al desafío de encontrar aquello que les resulta “conveniente” sin importar cuestiones morales periféricas y secundarias a sus fines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No aceptan ajustarse a ideas ni valores. Eso los obligaría a circunscribirse a ciertos límites, quitándoles entonces la posibilidad de “negociar” lo que fuera, a cambio de lo que realmente precisan para sostener sus centrales y primordiales estrategias de poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los “pragmáticos” nos gobiernan desde hace demasiado tiempo. Se han multiplicado por todo el mundo. América Latina sigue siendo una proveedora inigualable de estos pragmáticos amantes del populismo y la demagogia. Han instalado consignas falsas, las desarrollaron con argumentos también falaces, pero altamente funcionales a las manipuladoras tácticas de sus sostenedores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hay de muchos colores. Intentan diferenciarse entre si, pero son demasiado parecidos. En muchos países, como el nuestro, los oficialistas y la inmensa mayoría del arco opositor, se siente fuertemente identificado en esta escuela PRAGMATICA. Casi ninguno asume ideología alguna. Se sienten cómodos bajo los calores del “pragmatismo”, que los alberga bajo el siempre rendidor discurso “políticamente correcto”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los slogans preferidos de los “pragmáticos” es ese que dice que “solo importa la gestión”. Funciona como un cheque en blanco. Lo significativo es ser buenos gerentes, poniendo especial énfasis en la administración inteligente de recursos públicos. Han convencido a la sociedad de que lo trascendente es ser eficiente, olvidándose que para ello, previamente es preciso tener un objetivo y que el mismo debe estar transparentado, consensuado y ser moralmente adecuado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puede ser efectivo en una gestión, pero esta puede encauzarse en un sentido equivocado o deliberadamente erróneo. Bajo esa mirada, existen muchos buenos funcionarios. Algunos que llegaron incluso a utilizar esa efectividad para fomentar exterminios raciales, persecuciones políticas y étnicas, por solo citar algún ejemplo demasiado presente en la historia de la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son básicamente “resultadistas”. Privilegian el resultado por sobre el proceso. El fin justifica los medios según esa visión y sostienen una filosofía que dice que hay que ser eficientes, sin que importe demasiado que el camino este plagado de inmoralidades&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi tan parecido como este argumento, aparece el otro de la honestidad. Como si fuera posible sugerir políticas de deshonestidad en la administración de la cosa pública. La honestidad, debe ser un presupuesto y jamás una consigna de campaña. Plantearla como bandera, además de demostrar la decadencia moral de una sociedad, habla también muy mal de la incapacidad de trazar estrategias sistémicas, capaces de erradicar los nichos de corrupción y discrecionalidad tan presentes en la administración de lo estatal. Lo que sucede es que en ese esquema lo que conviene es sostener el status quo y no precisamente eliminar las posibilidades de corrupción, transparentando las decisiones a la sociedad. Sobre todo, si en el proceso prevalecen “las cajas” de la política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los discursos intermedios, las terceras vías y el supuesto modernismo político, intentan desterrar las ideologías, impidiendo la evolución de las mismas. Temas que aun generan mucho debate social y que merecen ser discutidos con profundidad, son dejados de lado para seguir discutiendo cíclicamente cuestiones del pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ideologías han evolucionado, cada una de ellas con su ritmo y a su modo, pero lo han hecho. Lástima que la sociedad, en forma mayoritaria, no se permita participar de ese progreso intelectual y siga prefiriendo alimentar con su voto cotidiano, el discurso neutro, lavado y desprovisto de compromiso, de aquellos que han construido una religión, esa que sigue venerando al pragmatismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.albertomedinamendez.com/"&gt;www.albertomedinamendez.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes – Argentina&lt;br /&gt;Skype: amedinamendez&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-7084826694438330867?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/7084826694438330867/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=7084826694438330867' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/7084826694438330867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/7084826694438330867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/05/venerando-al-pragmatismo.html' title='Venerando al pragmatismo.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-3530038083600140279</id><published>2009-05-02T20:48:00.000-03:00</published><updated>2009-05-02T20:49:16.713-03:00</updated><title type='text'>Los héroes de la República</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Una república implica división de poderes. Ese principio supone la capacidad de interrelacionarse de esos poderes, de funcionar en equipo actuando como contrapesos unos de otros y controlándose en forma cruzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ello, resulta imprescindible la autarquía de los mismos. El concepto de independencia es un criterio relativo. Se es independiente en relación a algo diferente, en este caso respecto de otro poder y de las organizaciones políticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Argentina lleva unos cuantos años de democracia que ha sabido sostener con tropiezos. Sin embargo, nos cuesta aún comprender como ciudadanos la importancia de defender no solo la democracia sino la República. La una sin la otra, tiene poco sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ejercicio del gobierno suele, inexorablemente, derivar en abusos de autoridad. Siempre es posible que el mandamás de turno se tiente con hacer uso de esa fuerza incontenible, con esa impunidad casi legitimada, que cree que se deriva de una decisión electoral. No entiende que se trata solo de un “préstamo”, de una delegación transitoria de facultades al mandatario que tiene, en realidad, más obligaciones que derechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para evitar esa eventual concentración del poder, resulta preciso acudir a los inteligentes e imperfectos mecanismos que propone la República. Aún con sus defectos, esta institución puede aportar “los frenos” a los exabruptos del poderoso de turno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es trascendente que la República funcione, que los poderes se encuentren debidamente balanceados, que nadie consiga aglutinar decisiones, que todos deban rendir cuentas y que puedan ser cuestionados, auditados y hasta despojados de sus atribuciones, cuando ejerzan de modo incorrecto el mandato delegado por los votantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El juego de la democracia y de la república tiene sentido, en tanto y en cuanto, consigue evitar un poder incontrolable. Se trata de lograr consensos y no de imponer formas ni decisiones.  Para evitar las atrocidades, están justamente los mecanismos institucionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo la Argentina, como algunos otros países de estas latitudes, tiene un comportamiento históricamente autoritario y mesiánico. Ciertas sociedades pretenden un líder fuerte, que decida acerca de todo. No solo sobre lo que eventualmente le pudiera corresponder, sino también en relación a las leyes y la justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es demasiado frecuente escuchar a gente inteligente e instruida reclamando al titular del poder ejecutivo que tome decisiones legislativas o judiciales. Esto NO tiene que ver  con desinformación, sino con una marcada ausencia de convicciones republicanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez no creamos en la República. Quizás solo hayamos registrado esa observación evidente que nos muestra que quien detenta la autoridad conferida por el sistema democrático es aquel que se sienta en el sillón del titular del ejecutivo y que luego hace y deshace con absoluta discrecionalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un intendente, un gobernador o un presidente, define en ese modelo, no solo sus tareas, sino que establece la agenda legislativa y también la judicial. Salvo honrosas excepciones, decide que normas serán aprobadas y cuales otras rechazadas, y hasta define que fallos judiciales deben demorarse y cuales tomar mayor impulso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del otro lado, los serviles de la republiqueta, legisladores y funcionarios judiciales de diferente rango, aceptan mansamente “el empleo”, que fuera acordado en un sistema de lealtades atado a la suerte del propietario de la firma que suscribe las decisiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para que esta payasada funcione como tal se precisan unos cuantos responsables y otros tantos cómplices necesarios. Un ambicioso con ínfulas de monarca, una secta de alcahuetes y traidores en potencia, y una sociedad sin convicciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente no será fácil librarse de los que están trabajando para constituirse en el próximo Mesías, ni de los aduladores profesionales. La especie humana está plagada de personajes como ellos. Sin embargo, una comunidad puede adquirir la confianza suficiente en un sistema imperfecto, pero claramente superador de la perversidad actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buena parte de esa sociedad cree que la República esta dibujada, que es solo una institución ideal. Por eso sigue apostando a fuertes liderazgos. Pero puede y debe animarse a confiar en los mecanismos que otros países han aprendido con esfuerzo y diversa efectividad. Para ello, resulta imprescindible, tener una escala de valores y creer incondicionalmente en ella. En el proceso habrá, muchas veces, que privilegiar esas creencias por sobre las supuestas y tentadoras soluciones simplistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenemos República porque no hemos sido capaces de defenderla. No hemos tomado nota que el poder en pocas manos es peligroso, y que la esencia de la equidad es el equilibrio de las fuerzas. Aquel que todo lo puede, siempre tendrá sus preferencias y las ejercerá con la discrecionalidad e impunidad que la sociedad le permita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, cuando vemos a legisladores capaces de resistir, remando contra la corriente, pidiendo informes y luchando por la transparencia, exigiendo a los demás poderes que hagan lo suyo y aportando las normas para que el ejecutivo las aplique, tenemos la responsabilidad de respaldarlos, aun en las diferencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando los fiscales y los jueces son capaces de arriesgar su comodidad para investigar al poder, o fallar en contra de sus lineales intereses, cabe apoyarlos en forma irrestricta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si realmente se entiende el concepto de República, debemos defender a capa y espada, a aquellos hombres y mujeres que son capaces de resistir la tentación de buscar los calores del poder, que entienden que son empleados de la República y no de quienes eventualmente los promovieron en la lucha política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa escala de valores, los hombres que se dedican a la cosa pública, deben comprender que su único compromiso es con la sociedad y con los derechos de cada ciudadano. Si no pueden sumar a esa causa, si solo son títeres del poderoso de turno, tal vez deban dar un paso al costado, revisando sus atrofiados e inconfesables principios. Asumir ciertas responsabilidades implica tener la grandeza suficiente para ocupar esos lugares. Esas posiciones, la del legislador, la del fiscal o la del juez, están reservados para gente INTEGRA. Los “escribanos” de decisiones ajenas, los que esperan la llamada telefónica con la orden actualizada, no merecen ni el espacio ni el respeto de la sociedad. No solo no hacen su tarea, sino que son mediocres a los que la historia no les tiene reservado ningún lugar de privilegio. Ni siquiera sus hijos podrán enorgullecerse del patético rol irrelevante que cumplieron, dejando pasar la oportunidad de hacer algo útil por sus vidas y su dignidad para dejarles un legado ejemplar a sus sucesores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que defender a los jueces que trabajan bien, a los fiscales, a los legisladores, a los que son capaces de establecer los indispensables contrapesos. Ellos son los héroes, muchas veces anónimos, de esta República anémica que supimos conseguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando un fiscal investiga las denuncias de corrupción que recaen sobre el poder de turno, cuando un juez es capaz de darle impulso a una causa antipática para los gobernantes, cuando un legislador pide informes exigiendo transparencia, debemos apoyarlos como sociedad, sosteniendo públicamente a los que buscan verdades. No se trata de potenciar esas denuncias, sino de imprimirles idéntica fuerza para evitar caer en el “clásico” de las causas frenadas de esta bendita tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra evidente ausencia de convicciones como sociedad, tal vez no nos haga merecedores de tanta entrega republicana. Pero alguien debe animarse a dar la batalla moral. Esos, ellos, los que están dispuestos a arriesgar su comodidad, merecen mucho más que nuestro respeto, porque están mostrando el camino correcto. Nosotros, como comunidad, aún no comprendimos la importancia de sostener las instituciones. Ellos, definitivamente son la reserva moral de esta sociedad. Con su lucha, defienden las instituciones. Sin dudarlo, son los héroes de la República.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;03783 - 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-3530038083600140279?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/3530038083600140279/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=3530038083600140279' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/3530038083600140279'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/3530038083600140279'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/05/los-heroes-de-la-republica.html' title='Los héroes de la República'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-9161920420622868229</id><published>2009-04-20T00:20:00.000-03:00</published><updated>2009-04-20T00:21:28.813-03:00</updated><title type='text'>Somos lo que hacemos, no lo que pensamos.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La sociedad, los políticos, los dirigentes de organizaciones, sindicatos, fundaciones y asociaciones. Todos caemos en esa descripción que recuerda aquella cita anónima que dice que “somos lo que hacemos, no lo que pensamos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recitamos a diario discursos políticamente correctos acerca de la democracia, la pluralidad, la libertad de expresión, la tolerancia, el respeto. Somos declamadores profesionales también, a la hora de defender el federalismo y los valores republicanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los partidos políticos y su perverso entorno, muestran, tal vez, lo peor de nosotros mismos. La política, debiera ser la herramienta primordial para generar cambios. Su ejercicio, su práctica, desgasta el término no por lo que significa, sino por la burda actitud de quienes intentan representarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocurre en todo el mundo. No es privativo de nuestras latitudes. Pero es cierto que en este país, como en casi toda America Latina, abundan mañas, ardides y distintas formas de tergiversar la voluntad popular, utilizada solo para obtener oscuros propósitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desprestigio de la política encuentra su origen en el alejamiento que se produce entre su ejercicio y la escala de valores que prima en la sociedad. Entran en conflicto y la gente no se siente debidamente representada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política local, sin embargo, logra superarse. Parece haber tocado fondo, pero siempre encuentra la forma de reinventarse y su creatividad se pone al servicio de lo peor. La nómina de trasgresiones morales casi no encuentra límites en estos tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las internas partidarias nuevamente están ausentes, salvo honrosas excepciones. Los procesos naturales de selección que hubieran permitido recuperar alguna cuota de legitimidad, faltaron a la cita. Los candidatos a legisladores, intendentes y gobernadores repiten la historia de la más descarada bofetada a la voluntad popular. El “dedo” autoritario señala a los “elegidos”, a esos que serán candidatos y estarán en las listas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubiera sido deseable presenciar procesos internos transparentes en los partidos. Hoy, “alguien” decide quienes serán aquellos que se pondrán a la consideración pública. Poco importa el esfuerzo y las ideas que propongan los militantes. Pesa, mucho más, la cercanía al circunstancial “Mesías”, la proximidad al que tiene la lapicera con la que se arman las listas. Puede incluso importar mas la fama, la trayectoria profesional, deportiva o hasta la pertenencia a la farándula, del elegido de turno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la eliminación de las internas, vulneraron la oportunidad más relevante para el proceso de selección de los mejores en la política. Pero, este año, fueron por más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora también se agrega a la obscena oferta, esos que se presentan y dicen descaradamente que no asumirán, en las mal llamadas “candidaturas testimoniales”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se suman las patéticas actitudes de esos que impiden la construcción de propuestas electorales tan reclamadas por la sociedad, como necesarias para salvar la república. Las pequeñeces de esos dirigentes que privilegian sus egos, arruinan otra posibilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El adelantamiento del calendario electoral y los procedimientos puestos al servicio de sus propios objetivos, para garantizar ventajas, completan un escenario realmente manipulado. La supuesta división de poderes no puede disimular su verdadero origen partidario. Todos muestran las uñas, y deciden según sus compromisos. No actúan para garantizarles más democracia, ni más república a los ciudadanos, sino que se ocupan de “pagar” favores de otros tiempos, o lograr nuevos para el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La orfandad de propuestas, la ausencia de proyectos, se constituyen en la estafa de moda y la trampa más cruel a la buena fe de la gente. Se trata de imponer candidatos apostando a los aparatos políticos, al marketing, a la imagen del candidato y a sus mesiánicas condiciones para el cargo electivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El financiamiento de los partidos sigue siendo una “caja negra” que nadie conoce. Padrinos anónimos, sponsors que prefieren estar ocultos, compradores de privilegios, sobornadores profesionales y concesionarios “agradecidos” siempre están dispuestos a aportar a “la causa”. Prefieren el perfil bajo para “donar”. No sea cosa que se les vuelva en contra. El Estado dice presente siempre. Su caja, se convierte en la proveedora, casi lógica, de cualquier campaña. El poderoso de turno, el detentador circunstancial de las arcas públicas, utilizará la misma, con brutal descaro, casi sin inhibiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reforma política tendrá que esperar. No se hará realidad. Al menos no de la mano de ellos. Los partidos, sus líderes, los dueños de la birome, los administradores de la caja, odian la transparencia, la detestan. Atenta contra sus intereses más elementales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie le pone el cascabel al gato. Tampoco se puede esperar algo diferente. Después de todo, ellos no hacen nada que perjudique a la corporación política. Su espíritu de casta, les garantiza impunidad. No los denunciará nadie, ni por dentro de sus partidos, ni por fuera de ellos. Oficialismo y oposición se parecen mucho, demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, no se puede pretender que la política sea respetada, ni que los políticos consigan prestigio. Falta algo más que discursos que revaloricen la importancia transformadora de la política. Se precisan actitudes claras, transparentes, intelectualmente honestas. No se construyen estadistas haciendo trampas, ni apostando al primer ardid que se tiene a mano. Esa NO es la naturaleza de la política. Es solo la lógica de los “capangas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun aquellos que pretenden diferenciarse caen en la trampa de emular a sus enemigos y terminan pareciéndose inevitablemente a ellos. No cabe el discurso, ni el argumento, de que ASI es la política. NO es así la política. Para prestigiarla, para devolverle ALGO de seriedad, se precisa de aquellos que actúen con honestidad. No se puede pretender buenas acciones de gente que es intrínsecamente inmoral y que acepta las reglas de la deshonestidad y la mutación de valores, para lograr sus personales progresos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creer que para hacer el bien, se necesita cometer delitos y violentar la voluntad popular, es otra gran mentira que solo pretende justificar a los “malandras”, que viven obsesionados por el poder y lo que se deriva de ello. A no dejarse engañar. La política no es sucia. La hicieron sucia. Fueron y son los inmorales de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que dejan su honra en el camino, no es por involucrarse en la vida de los partidos, sino por aceptar esa única forma de hacer las cosas, mimetizándose con los delincuentes, con hipócritas disfrazados de iluminados, de esos que construyeron fortunas desarrollando esa habilidad de hacer dinero cuyo origen no pueden explicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos políticos pretenden convencer a la sociedad de que son buena gente. Pero dicen también que  la política los arrastra, los obliga a aceptar sus códigos, que el sistema les impone reglas y que no existe otro modo de hacer las cosas. Solo se justifican. Definitivamente no tienen razón. Como dice aquella cita anónima, “somos lo que hacemos, no lo que pensamos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes – Argentina&lt;br /&gt;03783 - 15602694&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-9161920420622868229?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/9161920420622868229/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=9161920420622868229' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/9161920420622868229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/9161920420622868229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/04/somos-lo-que-hacemos-no-lo-que-pensamos.html' title='Somos lo que hacemos, no lo que pensamos.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-5002407536119970101</id><published>2009-04-13T01:28:00.001-03:00</published><updated>2009-04-13T01:29:21.128-03:00</updated><title type='text'>La compulsión intervencionista</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La criticada era consumista tiene su equivalente contemporáneo en esta compulsión de pedirle al Estado que intervenga SIEMPRE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No aceptamos la naturalidad de ciertos procesos. Lo vivimos en la vida ciudadana pero solo como un espejo de aquello que presenciamos en otros escenarios de la vida personal. Un médico diría esta enfermedad se cura con medicación en siete días y sin medicación…………en idéntico plazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas enfermedades requieren acompañamiento y no tratamiento. Sostener al paciente, quitarle las molestias de los síntomas, suprimirle los malestares evitables, para superar de la mejor manera posible, ese síndrome que irremediablemente desaparecerá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hay gente que va al médico y quiere un medicamento que lo cure. Si no lo medica, cree que incluso que no ha hecho lo suficiente por su paciente. Su sabiduría y su ciencia, van de la mano, según esa creencia, de la  medicina que sea capaz de recetar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa compulsión por la medicación de esta sociedad que cree en pociones mágicas, es la misma que reclama a los gobiernos ACCION. No importa cual ni como. Solo pretende acción, a cualquier costo. Piensan que quedarse de brazos cruzados no puede ser mejor que hacer cualquier cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Compulsión. Eso siente el mundo actual, una irrefrenable sed por controlarlo todo. Cree que solo si tiene el 100 % de las riendas, puede estar sereno. La seguridad se convierte en una obsesión, adquiriendo tal tamaño, que sin certezas no parece posible progresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia del mundo es la historia de la incertidumbre, de lo impredecible, del descubrimiento y la invención. Tanto apego al obsesivo control no encuentra otra explicación que la falta de seguridad en nosotros mismos. El pánico a lo desconocido nos domina, generando una angustia desproporcionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tutela de la utopía estatal, el pedido de auxilio frente a la indefensión que se deriva de la incertidumbre de los desafíos del mundo global, ha hecho que muchos seres humanos busquen seguridad allí donde no la hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Estado planificador, ese que todo lo sabe, que puede prever lo peor, y evitarlo, no existe. Se trata solo de una construcción irreal que no tiene demostración empírica alguna. Solo simula un acto de fe religiosa sin paralelo en el mundo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inacción gubernamental no parece ser admitida como posibilidad. La sociedad se ha dejado influir por las corrientes intervencionistas. Hay que reconocerlo, Keynes y sus endebles argumentaciones teóricas y un conjunto de intelectuales influidos por el poder mágico de esas ideas sin soporte alguno, ganaron esta batalla ideológica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se apropiaron de los ámbitos académicos, del lenguaje popular y las creencias menos demostradas, se convirtieron, sin más, en verdades casi irrefutables. Como esa que dice que el Estado debe intervenir la economía para garantizar crecimiento y desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las evidencias dicen todo lo contrario. El Estado contemporáneo, inclusive los más modernos Gobiernos, controlan casi todo el mundo económico. Deciden en el mundo financiero. Lo hacen emitiendo moneda, controlando tasas, regulando toda la actividad por medio de profundas y minuciosas legislaciones. Casi nada queda fuera de su alcance. Esas propias regulaciones van creando nichos despiadados de corrupción y aprendizaje para el uso de la trampa como medio de vida. Ya no se trata de ser el mejor, sino solo el más pícaro para esquivar las reglas que inmoralmente se interponen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos mismos gobiernos aumentan sus funciones, se endeudan, incrementan el gasto público y luego financian sus fiestas en el ámbito de los impuestos, determinando que parte de los ingresos de un ciudadano pueden dejar en manos de aquellos que generaron riquezas. Todo esto para que esos dineros, fluyan hacia las “justas” e “inmaculadas” manos de los funcionarios estatales que iluminados por la alguna luz celestial, sabrán “exactamente” donde colocar esos recursos para lograr el soñado “bien común”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mismo Estado ejemplar establecerá que bienes exportar y con que margen de rentabilidad. También decidirá cuales productos son necesarios importar para proteger a la “industria nacional” perjudicando en su camino previamente a los contribuyentes locales a los que se les obligará a pagar el peaje con mayores costos y resignando poder adquisitivo en favor de la “eficiente” industria local que se ve atacada por la desleal competencia del invasor extranjero. Lo hará gracias a la inteligente política arancelaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas estas teorías, y tantas otras más, se han instalado en la sociedad como verdades irreversibles e indiscutibles. Así las cosas, la comunidad toda, incluyendo ahora a la de los países que en otros tiempos razonaban de diferente modo, reclama un Estado presente, que NOS SALVE de esta crisis………….que el mismo Estado generó&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Estado muestra como atributo adicional su gran capacidad para usar su poder discrecional y arbitrario habilitando a los corruptos de uno y otro lado, a los que compran voluntades y a los que siempre están dispuestos a vender lo que sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos quieren convencer de que las cosas no salen bien y las crisis persisten, solo porque no logran acertar con los “ingredientes” adecuados en las cantidades exactas. Así justifican que seguirán probando hasta el infinito, porque solo restan detalles menores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las sociedades de hoy, no admiten que sus gobiernos no hagan nada. Algo deben hacer y esta claro que de ese lado, el de los políticos y las corporaciones influyentes del poder, les viene extraordinariamente bien, esa manera de pensar las cosas. Les permite llevarse los laureles de las eventuales crisis superadas y al mismo tiempo manipular los recursos económicos violentamente detraídos de los contribuyentes, para sus propios fines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que esta forma de razonar hoy se ha apoderado de la conciencia general de la sociedad. El Estado debe ser actor principal. Vivimos en tiempos de gobiernos omnipresentes y de sociedades que reclaman esa participación como UNICA forma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Estado nació para resolver solo aquello que los hombres en forma individual no podían solucionar. Las relaciones internacionales, la seguridad y la justicia. El resto, solo ha sido la deformación más acabada del concepto original, patrocinado por ideologías que promueven un Estado protagonista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es difícil entender como razonan aquellos que creen que el Estado tiene todas las soluciones. Cual sería el límite de la libertad para ellos ?. Si tuvieran razón, el Estado podría decirnos que deberíamos estudiar, en que trabajar, como criar a nuestros hijos y hasta como resolver nuestros problemas personales, sentimentales y familiares. Si el Estado es la solución, pues que cabe a los individuos ?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos transitando un camino peligroso, plagado de una gran falsedad ideológica. Los individuos queremos gobernar nuestras vidas en lo personal, no queremos perder libertades personales, pero parecemos estar dispuestos a que los demás cedan la suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La argumentación de estos tiempos, a favor de las bondades del Estado, habilita prácticamente cualquier cosa. La humanidad valida casi todo y eso debería preocuparnos. El Estado y sus intelectuales, siempre al acecho de algún cargo público que los ubique del lado de los saqueadores y manipuladores de vidas ajenas, ha avanzado para apropiarse del producido de nuestro esfuerzo. No todo lo que generamos nos pertenece. Trabajamos para ellos buena parte del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya se apropiaron de nuestro esfuerzo, pero siguen avanzando y pretenden quedarse con nuestra libertad y de la mano de ella, con nuestras vidas. Utilizarán el mismo razonamiento que hasta ahora. El Estado debe intervenir, según esa visión, para asegurar el “bien común”. Están en eso, y nosotros, los individuos, aceptando todos los días, con acciones y omisiones, que esa manera de reflexionar es la correcta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuidado. Siguen avanzando. Por ahora se han quedado con buena parte de nuestros recursos. También con mucho de nuestro futuro y el de nuestros hijos. Ahora vienen por nuestras libertades. Salvo que estemos dispuestos a empezar a cuestionarnos algunas falsas verdades con las que convivimos a diario y desafiemos a esta moderna “compulsión intervencionista”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes – Argentina&lt;br /&gt;03783 - 15602694&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-5002407536119970101?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/5002407536119970101/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=5002407536119970101' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5002407536119970101'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5002407536119970101'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/04/la-compulsion-intervencionista.html' title='La compulsión intervencionista'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-332838406721362831</id><published>2009-04-07T00:39:00.001-03:00</published><updated>2009-04-07T00:41:17.317-03:00</updated><title type='text'>FMI. El regreso de los muertos vivos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Es difícil comprender como después de tantas frustraciones, evidentes equivocaciones y sobradas pruebas no solo de su ineficacia, sino de su inmoralidad, el mundo insiste con una fórmula tan perversa como inconducente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Fondo Monetario Internacional y tantos otros organismos multilaterales, han fracasado por décadas. Sus historias están plagadas de errores de todo tipo. No solo han sido brutalmente ineficientes, sino que han destruido todo a su paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perjudicaron a quienes pretendían beneficiar de mil y un maneras. Consejos inapropiados, recetas que no resisten el más elemental de los sentidos comunes, vulnerando casi cualquier teoría económica seria. Con el agravante de un costo operativo desproporcionado, bajo la órbita del predominio de tecnócratas, que intentaron brindarles un aura de sabiduría, demostrando estar en las antípodas de la realidad. Sin conceptos claros, solo fueron de tropiezo en tropiezo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esos evidentes errores, su marcada ineficacia y esas políticas hipertróficas solo son la consecuencia esperable del engendro que significa su creación misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tiempos de economías dirigidas, los mismos iluminados que creían saber lo que el mundo necesitaba, también creyeron que esta especie de mega ente manipulador de las finanzas, podría decidir lo mejor para cada país. Gravísimo error. Otro más entre tantos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su creación es inmoral. Está mal parido, tanto el FMI como cada una de esas instituciones que simulan ser parientes cercanos. Todos los organismos internacionales, solo han conformado grandes burocracias. Un enorme negocio para el provecho exclusivo de diplomáticos, políticos, académicos, técnicos e intelectuales. Un excelente negocio, pero solo para ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convencieron al mundo de que un SUPRA organismo todo lo podría. Evitarían las crisis, solucionarían aquello que siquiera pudieron prever y lo harían a un costo insignificante. Nada de eso sucedió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inmensa mayoría de las crisis por las que atravesó el planeta no pudieron ser objeto de sus predicciones, pese a sus costosos técnicos repletos de títulos de grado, con posgrados y especializaciones sofisticadas. Tampoco pudieron cooperar con la recuperación de esas economías. En los mas de los casos solo hundieron más aún a sus víctimas, con sus pretenciosas y desacomodadas “recomendaciones” que solo plantearon trabas adicionales a esos países evitando sus reales posibilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pueden exhibir muy pocos casos de éxito. Incluso, en esos supuestos antecedentes, aun queda la duda, de si esas mismas naciones no se hubieran recuperado de todos modos. En la inmensa mayoría de los casos solo demoraron la recuperación, a expensas de brutales consecuencias que hipotecaron el futuro de sus habitantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En muchas otras ocasiones, solo complicaron mas la situación y gran cantidad de esos países, aun siguen luchando contra las fatales secuelas que dejaron a su paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del otro lado, los ciudadanos y contribuyentes de los países desarrollados, financiaron en muchos casos a decenas de países irresponsables, sin rumbo, conducidos por dictadores, demagogos o demócratas inmaduros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron cómplices de países que se endeudaron en forma indiscriminada. Economías destruidas de uno y otro lado. Los que pagaron la fiesta ajena y los que la disfrutaron destruyendo el futuro de las generaciones por venir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con tan singular escenario, cuesta entender que les hace pensar a los actuales líderes mundiales, respecto de la utilidad de esta herramienta frente a la crisis presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confiarle a “semejante” organismo internacional la responsabilidad de llevar adelante un proceso de cooperación internacional administrando NUEVAMENTE los fondos de países desarrollados, pero esta vez en crisis, para prestarle OTRA VEZ a los mismos, es no entender lo que pasó, es no haber aprendido la lección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente entonces que la historia no dejó enseñanza alguna. El mundo sigue creyendo que el FMI puede resolver problemas con inteligencia. La inmensa cantidad de pruebas irrefutables que demuestran lo contrario, parecen no haber sido suficientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente no se entiende. El mundo civilizado pretende seguir creyendo que esta construcción imaginaria está conformada por sagaces técnicos y políticas adecuadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo es contundente. No pudieron prever nada de lo sucedido. Sin embargo, el mundo entero parece creer que ahora SI saben lo que están haciendo. Es como si la esperanza hubiera superado a la racionalidad, esa que se deriva de los resultados inocultables que surgen después de cientos de intentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La intervención estatal ha fracasado. Causó la crisis actual, y ha producido desastres en todo el planeta. Esta nueva versión del “orden mundial” comandada por las ideologías reinantes, promete repetir las historias nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo pueden preverse despilfarros públicos, originados en emisiones monetarias irresponsables e impuestos al sector productivo privado, único capaz de generar riquezas. Lo de siempre, aprovecharse de la “vaca lechera”, para entregar nuevamente esos fondos a los demagogos conductores de países emergentes que ya demostraron durante  décadas su inescrupulosa forma de administrar los recursos de sus ciudadanos, malgastarlos para condenar a las próximas generaciones de connacionales a vivir pagando deudas generadas por sus antepasados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Organismos como el FMI, no han generado nada positivo en su recorrido. Sobran las pruebas. Ni el socialismo más ortodoxo, ni el genuino liberalismo pueden aprobar siquiera su existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo cabe seguir discutiéndolo, por la interesada mirada de esos políticos que encuentran en estos organismos, la cuna de su poder, la fuente de recursos económicos inagotables a la que acuden, apoyada por sumisos y funcionales intelectuales, técnicos y académicos que sobreviven gracias a los convenientes programas y proyectos que los emplean y financian esos mismos organismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos son parte de ese mismo circo. Se retroalimentan para justificar y hacer indiscutible, lo que ya no tiene como explicar su existencia, permanencia y renovada reinvención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya parecía superado, cuando ya empezaba el mundo a firmar su acta de defunción, esta crisis internacional encontró la manera de resucitarlo. El FMI ha vuelto. Ahora parece recordar aquella terrorífica saga cinematográfica. Esta vez se trata del FMI y  “el regreso de los muertos vivos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;br /&gt;03783 - 15602694&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-332838406721362831?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/332838406721362831/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=332838406721362831' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/332838406721362831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/332838406721362831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/04/fmi-el-regreso-de-los-muertos-vivos.html' title='FMI. El regreso de los muertos vivos'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-4365329025979261143</id><published>2009-03-30T19:06:00.001-03:00</published><updated>2009-03-30T19:07:36.370-03:00</updated><title type='text'>La otra cara de la moneda.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mientras todos hablan de la crisis, de cómo salir, de cuanto durará y que secuelas dejará, pocos se concentran en analizar sus causas. Sin siquiera intentar abordar el problema de fondo, los países se encuentran discutiendo aristas periféricas, sin llegar al nudo de la cuestión. Los que los llevó a la crisis sigue sin ocupar el lugar central de la discusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos buscan ideologizar el debate. Prefieren atribuir la crisis al fracaso del capitalismo. Un discurso panfletario de poca profundidad, cargado de prejuicios y creencias dogmáticas de escaso contacto con el mundo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos, solo intentan sacar provecho de la situación llevando agua para su molino. Pero omiten algo demasiado relevante. Al no intentar comprender el origen del problema, irremediablemente desvían el asunto, evadiendo la resolución del tema de fondo. Así pues, se repetirá la historia cíclicamente, con complicaciones cada vez mas profundas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta crisis tiene un origen, una causa. No apareció de la nada. Es el producto de ciertos desajustes a los que vale la pena ponerle foco. Intentar superar el trance ignorando las causas, es solo tratar los síntomas, lo que irremediablemente nos llevará a reiterar el inconveniente, al no verse abordadas las causas originarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No caben dudas, que quienes causaron la crisis son los primeros interesados en desviar la atención de la sociedad. Ellos, saben cual es la causa, pero no pueden mostrarla crudamente, porque para ello deberían hacerse cargo del error, perdiendo los privilegios que obtuvieron cuando quedaron al mando. No se autoinculparán. Solo se harán los distraídos y se nutrirán de las múltiples teorías que afirman que ellos no tuvieron nada que ver, que fueron las fallas endémicas del sistema las que derivaron en la debacle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cargar las tintas sobre la avaricia, la codicia, la ambición y el egoísmo individualista de este desastre económico es faltar a la verdad. Que lo digan quienes no conocen el tema, no preocupa demasiado. Después de todo, la inmensa mayoría de los ciudadanos hablamos de muchos temas sin conocer demasiado y preferimos guiarnos por rudimentos muy elementales que solo son un conjunto de creencias repletas de visiones ideológicas predefinidas que nos permiten encontrar culpables con extrema facilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen otros, que conociendo el asunto y siendo responsables directos de lo que sucede, tiran la pelota afuera, construyen teorías científicas para darle soporte académico a las barbaridades que han pergeñado durante décadas y cuyos frutos están a la vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente se ha desnudado que la manipulación de la moneda, los monopolios de los bancos centrales y el crecimiento artificialmente sostenido por dinero sin respaldo, es la más perversa de las recetas que ha creado la humanidad para generar progreso a su paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tiempos en que los líderes del planeta y el discurso único de la dirigencia política mundial, pretende responsabilizar a los “pícaros” del sistema, resulta paradigmático escuchar como hablan de nacionalizar la banca, rescatar al sistema financiero y salvar al mundo de las garras del mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos, los creadores de la moneda artificial, los estafadores de la credibilidad popular, los que se encargaron por décadas de destruir el valor del dinero, que manejaron arbitrariamente la emisión monetaria, que irresponsablemente fabricaron una inflación mundial que se disemina a su paso, nos hablan hoy de otorgarle mas poder al Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo se ha equivocado, debemos asumirlo. La destrucción de las monedas, la ausencia de credibilidad en ellas, plantea discursos tan disparatados como ineficaces. El dólar estadounidense, tal vez el más imperfecto bastión de la credibilidad mundial tampoco ha sido la excepción y ahora estamos pagando los platos rotos. De hecho, muchos países aún acumulan reservas en esa moneda. Parece una ironía, buscan respaldo en una moneda que sin respaldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dólar también cayó en la trampa de los populismos. Sus gerentes, los administradores del bien mas preciado de una economía, su moneda, se han ocupado de destrozarla. Solo puede explicarse que siga siendo la única moneda de referencia, en el hecho de que las otras monedas han recorrido idéntico camino irresponsable girando en falso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al dólar solo le queda cierta historia, cierta tradición. La de ese pueblo que, por ahora, ha honrado sus deudas económicas y que el mundo supone, responderán por ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez la fiesta la pagarán muchas generaciones de estadounidenses haciéndose cargo de la inmoralidad de sus antecesores. La más mezquina actitud de una sociedad, que tiene que ver con disfrutar de las bondades del corto plazo, evitando la escasez presente, perjudicando a las generaciones futuras, la de sus sucesores, que deberán privarse en el futuro para financiar las irresponsabilidades de los gobernantes de hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo académico les ha dado la razón a los irresponsables. Las ideologías imperantes en la mayoría de las universidades del mundo lo avalan. Los que gobiernan las finanzas del mundo, los que manipulan la moneda en los monopólicos bancos centrales del planeta, han cometido el peor de los pecados. Creerse suficientemente importantes e inteligentes como para decidir cuanto dinero debía circular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jugaron con la credibilidad de la gente, destruyeron el mayor valor de una economía, la confianza en su moneda. Cuando la gente ya no puede confiar en la unidad de medida que los identifica, el sentido de la acumulación, de la inversión, de proyectar un futuro, carece de referencias. Ya no hay medio para hacerlo, todo se desnaturaliza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;China propuso en estos días, replantearse la búsqueda de una nueva moneda para el comercio internacional. Brasil adhirió casi ciegamente. Es probable que muchos otros países lo repliquen. Suena oportunista y demagógico. Los oídos del mundo aplauden. Todo el antinorteamericanismo renace y despierta a los dulces sonidos de estos dirigentes que ven en esta crisis la oportunidad de ponerle zancadillas al gigante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Equivocan la discusión. Se quedan en la anécdota. El dólar es solo la moneda del país que goza de mayor credibilidad en términos de pagar sus cuentas, que aún tiene el mundo. Se trata de una cuestión subjetiva, como todo lo que gobierna al mercado. Si así no fuera, los países no expresarían sus riquezas, su producto bruto, su ingreso per capita, y mucho menos sus niveles de reservas o comercio internacional, en dólares. Eso no responde a una norma, a una ley, sino a una convención, un acuerdo tácito y a la única moneda de referencia que el mundo acepta, aun, universalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y allí esta el problema. La moneda aceptada universalmente, la que mas prestigio aún conserva está en caída libre, sin que nadie reaccione, porque ha sido manipulada, emite sin respaldo y esta gobernada por el poder de turno. Madurez democrática y tradición republicana no fueron suficientes en los EEUU, para entender que la moneda es un bien más y que no puede estar sujeto a regulaciones caprichosas y arbitrarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dólar ha entrado en un proceso de deterioro del que los mismos estadounidenses se han ocupado durante muchos años, con el aval de los gobernantes de uno y otro partido y con el explícito apoyo de intelectuales y académicos que le brindaron soporte irrestricto para encontrar una explicación a cada error cometido, justificando lo injustificable y dándole amparo científico a aquello que no tenia mas explicación que la que proviene de la irresponsabilidad de sus decisiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Discutir si el dólar debe ser la moneda de cambio en materia internacional, o si la banca debe nacionalizarse o no, como tantos otros disparates, es desviar el centro de la discusión. Como en tantos otros temas, con un diagnostico desacertado, invariablemente no encontraremos la solución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arbitrario desmanejo de la moneda, la irresponsabilidad de los políticos del mundo y una teoría económica profundamente equivocada que inunda los ámbitos académicos e intelectuales, han conformado el coctail imprescindible para que vivamos este presente, instalando una de estas crisis que se reiteraran en el futuro si no se aborda el tema de fondo. Tal vez sea tiempo de que miremos la otra cara de la moneda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes – Argentina&lt;br /&gt;03783 - 15602694&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-4365329025979261143?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/4365329025979261143/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=4365329025979261143' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4365329025979261143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4365329025979261143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/03/la-otra-cara-de-la-moneda.html' title='La otra cara de la moneda.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-1540933668528790758</id><published>2009-03-23T00:19:00.000-03:00</published><updated>2009-03-23T00:20:21.185-03:00</updated><title type='text'>Sobran espectadores, faltan protagonistas.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Asistimos a un fenómeno social complejo de entender. Por un lado, aparece una sociedad agotada, cansada, casi al borde de la saturación, con la paciencia colmada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de esa misma sociedad que ya no tolera ni la corrupción, ni la mezquindad, mucho menos aun estas renovadas formas de clientelismo, que sostienen en forma recurrente, el aparato de la demagogia populista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta difícil encontrar a sectores sociales que apoyen, al menos desde el discurso, a esas prácticas detestables que, para la política tradicional y el folclore local, son casi un ritual cotidiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo extraño de explicar es porque esa indignación no se convierte en acción. Estamos poblados de reclamadores profesionales. Enviadores de correos electrónicos, despotricadores consuetudinarios, quejosos de café, recitadores de la mesa familiar. Personajes que aparecen a diario en cada rincón de nuestras comunidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gente dotada de excelentes discursos, que parece involucrada con su presente y preocupada con el futuro, se queda allí, a mitad de camino, con esa incapacidad evidente para articular acciones que se traduzcan en cambios concretos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez los poderosos hayan logrado convencer a muchos de que es improbable modificar las cosas, que los cambios son imposibles y que más vale quedarse en casa de brazos cruzados. Parece habernos ganado la impotencia y la resignación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que decirlo, NO es cierto. Si alguien cree eso, tal vez sea porque resulta menos sacrificado creerlo. La apatía le gana así al discurso. Rendirse sin siquiera haberlo intentado resulta más fácil, mas sencillo, menos esforzado, MUCHO mas cómodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las excusas están a la orden del día. Nadie tiene tiempo, todos tienen cosas importantes que hacer. Al menos, MAS importantes. La patria, la sociedad, el futuro no valen la pena, al menos no justifican, según esa visión, el esfuerzo de cambiar la rutina personal y mucho menos de invertir tiempo en ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El porvenir queda entonces en manos de los corsarios del poder. Ellos se han profesionalizado., Se dedican tiempo completo a destruir lo que queda. Se apropian del esfuerzo ajeno ante nuestra timorata actitud de ciudadanos contradictorios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cafés se pueblan de filósofos, los ámbitos académicos están repletos de tecnócratas que presagian un futuro que se cumple, pero frente al cual nos quedamos mirando como al pronóstico climático. Como si nada se pudiera hacerse para cambiar el rumbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Periodistas, intelectuales, académicos, dirigentes con responsabilidades en diferentes estamentos, son patéticamente funcionales a lo que sucede. Todos trabajan para que las cosas sean como son. Para que sigan siendo como son. Nadie se anima a plantear un modo diferente de hacer las cosas. Todos recorren caminos tradicionales y fracasan en forma reiterada frente a un aparato profesionalmente preparado para resistir a estos blandos, endebles y espasmódicos intentos de modificar el rumbo, que solo quitan fuerzas y entusiasmo a los inconstantes quijotes modernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cambio es posible. Pero no vendrá de la mano de ningún miembro del “establishment. Ellos están listos para sostener la esencia del sistema. Viven de ello, no saben otra manera de sobrevivir que alimentarse de lo que el mismo sistema genera. Pueden incluso compartir la visión, pero sus intereses personales están en juego y no les conviene que el status actual se vea modificado. Los que tuvieron que hacer concesiones para llegar a alguna parte no pueden hacerlo. Le deben demasiados favores a muchos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para cambiar el sistema hay que estar dispuesto a darle batalla, sin prejuicios, sin compromisos sectoriales, sin intereses mezquinos. Para ello, es preciso contar con gente dispuesta a perder mucho en el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace falta gente capaz de dejar la comodidad. Para lograr algo, es preciso resignar mucho  de la serenidad que brinda el calor familiar. Es preciso poner bastante más que un creativo mail reenviado, que critica al dirigente de turno. No alcanza con la queja sistemática. Por perseverante que sea, esa actitud, resulta insuficiente. Solo genera frustración en aquel que la emite, y cierto agotamiento en aquel que lo recibe para luego convertirse en la herramienta más efectiva para destruir incluso al prestigio del quejoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La actitud espectadora es un fenómeno global. Demasiada gente está dispuesta solo a apoyar lo que otros, eventualmente, hagan. Solo espectadores crónicos. No pasarán a la acción. Solo se sentirán identificados con las consignas ajenas y hasta es probable que se tomen el tiempo de ejercitar su afilada gimnasia de quejarse de todo, para incluir en la bolsa de sus víctimas a aquel que está intentando hacer algo para cambiar el rumbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de todo, su actitud espectadora se sostiene sobre la queja. No sabe hacerlo de otra manera. Esa es su especialidad: estar disgustado con la realidad, lo cual incluye a aquellos a los cuales puede reconocerle algún merito, pero que su esencia los hará criticar invariablemente. No pueden distinguir a unos de otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta sociedad necesita de protagonistas, esos son los que faltan. Los otros, los espectadores, de esos hay a montones. El cambio no vendrá de la mano de los que solo pueden aportar retórica. Hace falta mucho más que eso para hacer reaccionar al planeta. Para ello, resulta preciso contar con gente decidida, capaz de entender que debe abandonar la calidez de su entorno para pasar a exponerse. Allí encontrará dificultades, escollos, problemas. Deberá embarrarse y arremangarse para lograr lo que espera. Nada en ese recorrido será un lecho de rosas. Ese sendero estará plagado de dificultades y sobre todo,  repleto de gente interesada en que nada se modifique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atentar contra esa situación es tocarles sus intereses, y no lo permitirán así nomás. Darán la batalla para lograr que esos intentos terminen siendo uno más de los espasmódicos movimientos de una sociedad, que ha demostrado muchas veces su escasa paciencia para la lucha, y la ausencia de convicciones para perseverar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cambio es posible, pero no depende de la llegada del político mesiánico que nos resolverá mágicamente todos los problemas. Eso es solo una ilusión, alejada del mundo real. Para lograr que esto se encamine, que empiece al menos a tomar otro rumbo, es preciso contar con gente capaz de liderar el cambio. Esos actores sociales no van a provenir de la política electoral. Allí solo hay espacio para las luchas intestinas, para la vocación del poder y el amor a al caja. Aun los mas honestos personajes que creen en la bondad de esa posibilidad, terminan tropezando con las trampas que les tiene preparada la política electoral. Invariablemente recurrirán a los mecanismos del clientelismo, de la demagogia, y del populismo. El sistema esta preparado para albergar solo a los que estén dispuestos a jugar con esas reglas, que le sientan tan funcionales, a la inmensa mayoría de los jugadores actuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobran espectadores, faltan protagonistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-1540933668528790758?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/1540933668528790758/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=1540933668528790758' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/1540933668528790758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/1540933668528790758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/03/sobran-espectadores-faltan.html' title='Sobran espectadores, faltan protagonistas.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-2526124604456824801</id><published>2009-03-16T12:51:00.001-03:00</published><updated>2009-03-16T12:53:50.689-03:00</updated><title type='text'>La supremacía de lo táctico.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Argentina vuelve a dar la nota. Con un argumento muy pobre desde lo intelectual, se anunció que se adelantarán las elecciones legislativas previstas para este año 2009. Para ello, el oficialismo recurre al procedimiento de enviar un proyecto de ley al Congreso de la Nación, que habilite esa posibilidad. Hoy es inviable, por que está vigente OTRA norma, que establece parámetros tradicionales para las fechas comiciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay dudas de que la decisión responde a intereses meramente electorales. Se ajusta a concretas necesidades tácticas. No responde a las prioridades del país, mucho menos a la institucionalidad. Ningún país del mundo, ni los más, ni los menos afectados por la crisis internacional, modificaron sus fechas eleccionarias con semejante argumento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La institucionalidad debería seguir su camino. Las reglas que rigen a una Nación y a su funcionamiento, no pueden estar sujetas a los caprichos del poder. Mucho menos caer en la tentación de tomar como rehén al acto eleccionario para manipular su resultado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esto no asusta la actitud del poder. El que puede hacer uso discrecional de las decisiones, está claro que por estas latitudes, invariablemente abusa de ellas, y sobre todo, si tiene poco respeto por las instituciones republicanas y democráticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ellos la democracia es solo un medio, un simple formalismo que cumplir para lograr sus propios fines. No se trata de convicciones, ni de principios, solo de reglas que pueden ser modificadas según convenga en cada coyuntura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede no sorprender la actitud del oficialismo, pero ciertos sectores que se dicen detractores del poder, que se ofrecen como alternativa y que cuestionan la ausencia de institucionalidad y de respeto por ciertos valores, han caído en el mismo juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con declaraciones ambiguas, han abierto la puerta para hacer exactamente lo mismo. Ellos son especuladores del poder. Creen que la democracia es una herramienta y no un fin en si mismo. Entienden que lo de “las formas” es una cuestión irrelevante. Lo importante es su vocación por el poder, su ambición por apropiarse de todo aquello que les permite hacer prevalecer su voluntad. La República está a su merced. En tanto y en cuanto puedan manejar los hilos de un sistema cada vez mas manoseado, podrán seguir haciendo lo que deseen, los que le venga mejor, y siempre encontrarán el argumento adecuado para justificar lo que precisan, sin que siquiera les produzca vergüenza alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El oficialismo tuvo una actitud inmoral, con un alto grado de desprecio por las instituciones, pero que en definitiva está alineada con su estilo de hacer las cosas. Ya no sorprende, ellos no tienen esos valores. Cualquier cosa que les permita seguir en el poder, resulta valido. Guardan ciertas formas, pero apelarán a todo lo que dispongan para hacer lo que desean. Sus caprichos son más importantes que cualquier institución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un país plagado de mañas, uno esperaba que la oposición reaccionara con inteligencia, pero por sobre todo con principios, con convicciones. Eso paso solo parcialmente. Un sector de la oposición reaccionó rápido y en el sentido de las instituciones. Se privó de especular con sus eventuales conveniencias. Pero otro sector, declarado como opositor, tuvo una actitud timorata, dubitativa, especulativa. Lo van a pensar, lo van a considerar y seguramente analizarán las cosas, no desde lo institucional, sino desde la conveniencia circunstancial, viendo como sacarle provecho a la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Razonan de idéntica forma que nuestros gobernantes. Funcionan de modo similar. La prioridad no la tiene el país, menos aún las instituciones. Lo primordial es lo táctico, el modo de lograr el resultado esperado. Lo otro, es menor para ellos. Las normas están solo para respetarlas si convienen. Si no convienen, las reglas son parte de la negociación, pueden ser eliminadas o modificadas. No son importantes, son  secundarias. Una Nación que no es capaz de sostenerse sobre sus instituciones no tiene futuro. Sus decisiones siempre estarán sujetas a los vaivenes del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis pone en jaque a todo el planeta. La Argentina sigue discutiendo banalidades. Los problemas domésticos nos consumen y las decisiones políticas de estas horas, lo único que hacen, es mostrar el lado mas mezquino de una clase dirigente alejada de la realidad. La sociedad se debate en torno a su creciente preocupación vinculada a la inseguridad, la inflación y el desempleo. La política ya puso en claro cuales son sus preocupaciones. Lo electoral ha tomado la delantera. Lo otro deberá esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Congreso tendrá un maratónico esfuerzo para darle lugar a los apetitos electorales del poder. Tendrá para ello, que dejar de lado el tratamiento de importantes leyes que esperaban ser consideradas. También quedarán de lado las preocupaciones de la gente. Los temas que aparecen en las encuestas como aquellos que mas angustian a la sociedad, tendrán NUEVAMENTE que esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco serán parte de la agenda, cuando finalice el tratamiento de esta ley. Después de eso, se ocuparán los dirigentes de tejer alianzas, conformar listas de candidatos, reunirse para establecer estrategias, buscar consensos sectoriales y territoriales. Mucha tarea política queda por delante. La gente, nuevamente tendrá que esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna vez seremos prioridad. Esta vez NO. Estarán TODOS muy ocupados en lo táctico. Lo importante será pulsear, mostrar quien es más fuerte. La política se llevará el máximo de la atención de los medios de comunicación y todos estaremos presenciando el circo y el folklore local que rodea a cada compulsa electoral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mudarse de domicilio para ser candidato por otro distrito, postularse para un cargo que se sabe de antemano no se pretende asumir, y mucho menos concluir su mandato, renunciar a un cargo electivo actual para postularse a otro. Todo eso será parte del mismo escenario. La viveza criolla puesta al servicio de la vocación de poder. La creatividad aplicada al máximo, para saltear las normas de un sistema cada vez menos transparente. La creatividad solo se aplica para burlar normas, modificar reglas y fundamentalmente sacar el máximo provecho frente al adversario de turno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese mismo ingenio no se aplica para resolver los estructurales problemas que aquejan a esta Nación desde hace décadas. Se agota la creatividad en cada esfuerzo electoral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo esto no es privativo del oficialismo. También lo hacen con idéntico descaro la inmensa mayoría del arco político. No se precisa estar en el poder para apelar a estas patéticas argucias que no hacen más que confirmar la deteriorada imagen que la gente percibe de la política. Este escenario se vivirá también en las provincias. Allí la agenda de la gente, igualmente tendrá que esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, se vienen instancias en las que lo importante será lo electoral. Después de todo, esto solo confirma algo que se podía presumir. Vivimos en una sociedad que está gobernada por la supremacía de lo táctico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mhtml:%7B55C257CC-8ECB-4721-9425-3C1BC7C42B8E%7Dmid://00001454/!x-usc:mailto:amedinamendez@gmail.com" target="_blank"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-2526124604456824801?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/2526124604456824801/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=2526124604456824801' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/2526124604456824801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/2526124604456824801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/03/la-supremacia-de-lo-tactico.html' title='La supremacía de lo táctico.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-6291976816230264249</id><published>2009-03-08T20:25:00.000-03:00</published><updated>2009-03-08T20:26:46.070-03:00</updated><title type='text'>Otro capítulo del “divide y reinarás”.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En torno al conflicto del campo, el oficialismo ha intentado muchas veces seguir ese consejo que dice “divide y reinarás”, y que propone un pragmatismo vacío de principios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace meses que están convencidos de que lograrían que la “mesa de enlace” sucumbiera ante los reiterados intentos del poder. Probaron de todo. Quisieron disuadir con sus discursos altisonantes, amenazar con medidas extremas, seducir con ofrecimientos parciales, provocar que algunos se cortaran solos. En definitiva, trataron de romper el equilibrio que proponía una mesa diversa en su origen y prácticas, pero evidentemente convencida de que la batalla no se podía ganar sin la unión de aquellos que pese a sus divergencias precisaban sostenerse alrededor de consensos generales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El oficialismo confió en sus habilidades. Creyó en que alguna de esas técnicas les daría la clave para pegar en el punto débil. Entendían que esa heterogeneidad de sectores rurales que representaban a diferentes visiones, derivaría irremediablemente en un quiebre. Sucedería en algún momento. El tiempo jugaría a favor del gobierno. Mientras tanto, ellos seguirían recaudando y el campo no podría evitarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron los meses, pero no ocurrió eso. Las proyecciones no se cumplieron. Intentaron desde el oficialismo incluso deslumbrar con las alfombras del poder a algunos, pero ni siquiera eso pudo lograr que los dirigentes rurales dejaran de lado sus acuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la intransigencia oficial y la paciente capacidad de la dirigencia rural se sucedieron las semanas. También los intentos se reiteraron. El desanimo colmó la paciencia de muchos. El tiempo pasaba y pese a las convicciones de cada uno de ellos, el conflicto prometía llevarse puestos a sus protagonistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El campo ya no está dispuesto a generar conflictos que impliquen enfrentarse con la sociedad. La paciencia ha sido una virtud de las organizaciones rurales. Sabían que eso tendría un costo económico y de desgaste personal e institucional que soportar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno jugaba con ello. Hay que ver cuanto aguantan, se decían los intrigantes de la política, esos que tienen pocos escrúpulos cuando de torcerle el brazo al adversario se trata. Son capaces de recurrir a cualquier medio que les garantice el éxito. Si eso además implica que el enemigo se arrodille y capitule en sus convicciones, cuanto mejor aún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis llegó por meritos locales más que internacionales y se empezaron a sentir en el cuero propio los alcances de la desidia, la irresponsabilidad y la inoperancia. Un fenómeno natural como la sequía agravó la cuestión y el agotamiento de las reservas de todo tipo, las económicas y las morales, se vislumbraban. Pese a todo, primaron las profundas convicciones de que esta batalla era necesaria y que no podían bajar los brazos. Era un juego en el que el manejo de los tiempos políticos parecía medular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de todo, la bisagra política de este país ha sido mérito de esta dirigencia rural capaz de aglutinar a sectores disímiles. Lograron que, el campo y la ciudad alinearan su visión y que todos reconocieran que el campo, y no la industria, es el sector dinamizador de esta economía. Lo que no logró una oposición timorata lo consiguieron dirigentes sectoriales que mostraron su capacidad de privilegiar acuerdos por sobre sus diferencias personales, que seguramente, las tienen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hicieron, desde el gobierno, varios intentos más. Todo hacia pensar que era una historia de nunca acabar. Que el acuerdo era inviable y que esto no terminaría así nomás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi de la noche a la mañana, la habitual actitud prepotente y soberbia, de no dialogar, ni abrir las puertas, dio paso a esta nueva. Todo se modificó casi sin explicación. Lo que parecía imposible se convirtió, sin más, mágicamente, en el nuevo presente. Un buen día se juntaron los que no se reunirían nunca y hasta la Presidente se tomo la tarea de sumarse al encuentro con el campo, con sus principales dirigentes y en forma personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gesto parecía digno de elogio. Después de todo, es lo que esperaban muchos, no ahora, sino hace mucho tiempo. Abrir el juego, ser capaz de escucharlos, ya no por los medios sino en ese esperado cara a cara que permitiera lograr acuerdos en aquello que fuera posible era una aspiración. Llego el día, y apareció la foto que encuentra a la Presidente y los dirigentes rurales juntos, sentados alrededor de la misma mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las lecturas posibles son múltiples. Algunos podrían pensar que finalmente el poder cedió, entendió que el dialogo era el camino y que necesitaban del campo para seguir avanzando. Sobre todo cabria pensar que harían un esfuerzo para evitar una caída en las preferencias sociales que los dejara aún mas débiles desde lo electoral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuesta “comprar” esa historia casi de caricatura infantil. Tal vez sea demasiado ingenuo pensar que la “esencia” de estos políticos desaparece casi por arte de magia. Estos dirigentes no se arrepintieron públicamente. No hablaron de humildad, ni de reconsideraciones globales. Ellos no reconocerían nunca un error. Es más fuerte que ellos. Creen que hacerlo es un signo de debilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos militan en el “divide y reinarás”. Están plenamente concentrados en lo electoral. Los obsesiona el poder, y por ende la caja. Sin ella, sus probabilidades de sostener el oscuro aparato clientelista es improbable. La precisan como al aire para respirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sensación es que solo han mutado. Ellos solo se aggiornaron. Esta vez intentan una nueva forma de dividir. Les fracasó su visión de dividir dirigentes según su sesgo político. También fracasó el intentar fraccionarlos seduciendo a algunos con las luces del poder. Tampoco tuvieron éxito al pretender dividirlos creando antinomias entre dirigentes o entre organizaciones rurales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El manual del “divide y reinaras” empezaba a fallar. Saben que su poder se sostiene sobre la incapacidad de los opositores de aglutinar esfuerzos. Sus méritos tienen que ver con esa ilusión de lograr que los más parezcan menos. Eso es viable cuando los más pueden ser quebrados numéricamente, haciéndolos aparecer como minorías incapaces, mezquinas y hasta inescrupulosas. Dominan esa forma de hacer las cosas. Después de todo, así llegaron al poder, logrando que un porcentaje que no es mayoría lo sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, estamos frente a otro intento de este culto al “divide y reinarás”. Retorcido pero inteligente planteo. Hasta es probable, que esta vez lo logren. Encontraron otra forma de dividirlos. Ahora lo harán segregando a los dirigentes pero según sus productos. Propusieron soluciones al maíz, al trigo, la leche y las carnes. Se mostraron dialoguistas, como cediendo, dando concesiones técnicas, en muchos casos menores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su esencia no se modificará, ellos siguen siendo los mismos. Solo cambiaron lo táctico. Lo estratégico sigue en el mismo lugar. Su ideología de base es la misma. Están contra la producción y el campo. Solo quieren utilizar el esfuerzo de otros para sostener el clientelismo, esquema central de la demagogia populista, su sello indiscutible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del otro lado, esta vez, quedarán la soja y el girasol. Las retenciones que garantizan la vigencia de la recaudación y por lo tanto el corazón de lo que ellos llaman el MODELO no se tocan, ni se tocarán. Se preparan para dar la batalla legislativa que el campo ya anticipo en cuanto a retenciones. Pero llegarán a esa confrontación con sectores que ya no persistirán en el reclamo, que ya habrán resuelto sus cuestiones y que solo acompañaran moralmente. Muchos pueblos ya no llenarán plazas y los productores habrán dado por concluida la cuestión. El espíritu del campo puede sucumbir. Lo que no pudieron algunas tácticas tal vez esta renovada forma de plantearlo lo pueda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos son profesionales del poder. El oficialismo razona de esta manera. No los subestimemos, ellos son especialistas. Lo que parece un gesto de grandeza es solo “otro capitulo del “divide y reinaras”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;03783 - 15602694&lt;br /&gt;&lt;a href="mhtml:%7B55C257CC-8ECB-4721-9425-3C1BC7C42B8E%7Dmid://00002682/!x-usc:mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-6291976816230264249?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/6291976816230264249/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=6291976816230264249' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/6291976816230264249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/6291976816230264249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/03/otro-capitulo-del-divide-y-reinaras.html' title='Otro capítulo del “divide y reinarás”.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-3624060068451577251</id><published>2009-02-23T14:59:00.000-03:00</published><updated>2009-02-23T15:00:22.233-03:00</updated><title type='text'>Sincerando prioridades.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Los seres humanos tenemos una marcada inclinación a establecer discursos que luego no se reflejan en la acción. Casi cualquiera de nosotros nombraría en su lista de prioridades a la familia, los hijos, la pareja, la salud, la educación, lo social, lo espiritual o hasta las finanzas. El orden es opinable, pero la lista rondaría estas cuestiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Stephen Covey sugiere en su libro “Primero lo primero” y en otros posteriores de su autoría, que una vez que se aclaran las prioridades, uno puede establecer un alineamiento entre esas aspiraciones y su accionar cotidiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esa manera, se puede asignar tiempo siguiendo esos parámetros. Lo que pasa es que lo que resulta complejo es sincerar esas prioridades. Lo que decimos no siempre es lo que sentimos. A veces decimos lo que creemos que otros esperan que digamos, cuando en realidad eso no se ajusta a nuestra más profunda convicción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vemos a diario como ese discurso que se enrola en lo “políticamente correcto”, tiene poco que ver con lo que nos sucede. Decimos, recitamos, nos llenamos la boca, hablando de nuestras supuestas “prioridades”. Luego todo eso cae en saco roto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La realidad es que los seres humanos somos esencialmente contradictorios. Decimos que nuestras prioridades son unas, pero nuestras acciones reflejan otra cosa. Todos recitamos lo que creemos que es correcto, lo que entendemos son los valores sociales instalados, en definitiva, lo que les gustaría escuchar al resto de la comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa nómina, siempre, las cuestiones sociales dicen ser parte de esa preocupación que la gente manifiesta. Después de todo, nadie se animaría a decir que no le importa la sociedad, lo que nos pasa o que los problemas compartidos le resultan indiferentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso es habitual escuchar decir a mucha gente, que le importa lo que le pasa a su sociedad, a su familia y fundamentalmente a sus hijos. Lo cierto es que demasiada gente se toma mucho tiempo para despotricar en una mesa de café con amigos, o compartiendo la mesa familiar. Se invierten horas accediendo a la información que proponen los medios de comunicación, gráficos, digitales, televisivos y radiales que aportan lo suyo, para luego pasarnos días enteros lamentando cada mala noticia. Se reenvían correos electrónicos que cuentan las andanzas de ciertos políticos, se explayan sobre la secuencia de sus decisiones equivocadas y sobre el modo en el que influyen negativamente en nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, nos quedamos en eso, nos desangramos en la anécdota, solo sabemos gastar horas en decir que todo nos preocupa, pero no estamos realmente dispuestos a hacer algo para que esa historia se modifique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preferimos la comodidad de la inacción. Después de todo, es menos esforzado enojarnos con los que se decidieron a hacer algo. Ellos, lo hacen muy mal, han elegido ser protagonistas y sus resultados son un espanto. Pero lo han logrado por la existencia de miles de personas, como nosotros, que preferimos la pasividad, la patética posición de espectador, esa que además de indigna termina siendo cómplice de lo que nos ocurre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los inmorales, los corruptos, los inútiles, no podrían detentar el poder sin esta actitud colaboracionista de tantos ciudadanos que han optado por tener un discurso de ciudadanos y no ajustar sus acciones a eso que tanto declaman a viva voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta demasiado evidente. Cuando llega el momento de accionar, se privilegian otras cuestiones. Nadie dice que sea fácil. Muy por el contrario, se trata de vencer una inercia propia de la especie humana. La desidia, la abulia, la apatía, son algunas expresiones de eso que se ha convertido en un deporte nacional. No hacer nada, no participar, solo quejarnos, es el juego que hemos elegido jugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Animarse a cambiar el rumbo no es tarea sencilla. Pero que sería de la humanidad sin desafíos, sin la lucha por las utopías, sin el estímulo que produce lo complejo, lo casi imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedimos a los demás coherencia. Pretendemos que sus discursos estén alineados con su acción y vivimos recriminando a OTROS por esas contradicciones. Sin embargo, nos cuesta horrores visualizar claramente idénticas actitudes en nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo social, la inmensa mayoría de la gente, dice estar preocupada por los problemas de la sociedad, aborrece la política, detesta las decisiones de los poderosos y es consciente de que sus arbitrarias posturas lo impactan más de la cuenta en lo cotidiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A casi todos nos molesta, la pobreza, la inseguridad, la injusticia. Renegamos contra tantas cosas. La lista sería casi interminable. Creemos que la sociedad debería ser diferente, que muchos hacen las cosas mal y que pocos se ponen las pilas para hacer las cosas correctas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero debemos sincerarnos. Tenemos que animarnos a blanquear, como individuos que somos, que precio estamos dispuestos a pagar para cambiar la historia. Si efectivamente esto NO nos importa, pues entonces debemos asumir que esto que conocemos seguirá igual, o tal vez hasta empeore.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si por el contrario, creemos que realmente nos interesa lo que nos pasa, tal vez debamos revisar como estamos asignando nuestro tiempo. Probablemente sea interesante que intentemos dedicarle algo de tiempo, al futuro de nuestros hijos y probablemente tambien al nuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo importante es que podamos ser suficientemente honestos con nosotros mismos. No se trata de seguir en la queja reiterada, sino de que hagamos algo al respecto. La revolución es posible, pero precisa de mucha gente que sea capaz de hacer algo más que dejarse vencer por los acontecimientos con resignación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez esta sea la oportunidad de abandonar los discursos, dejar los reclamos de lado y pasar a la acción. Para ello, hay que dar el primer paso. Probablemente sea tiempo de ir sincerando prioridades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-3624060068451577251?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/3624060068451577251/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=3624060068451577251' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/3624060068451577251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/3624060068451577251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/02/sincerando-prioridades.html' title='Sincerando prioridades.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-8305504420023569692</id><published>2009-02-15T23:39:00.001-03:00</published><updated>2009-02-15T23:40:47.502-03:00</updated><title type='text'>La política y el derecho al pataleo.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La política es solo la extensión de lo que le pasa a la sociedad. Solo hay que entender que se trata de un espejo en el que nos reflejamos como comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política no es el espacio para las actitudes puras, ni las máximas virtudes. Suele mostrar, muchas veces, lo peor de la gente. Allí donde se alberga la concentración del poder, yacen tambien las más macabras ambiciones, esas que no encuentran límites.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ciudadano podría pretender que los políticos discutan ideas, planteen propuestas y soluciones acerca de los problemas. En esta presentación racional de la cosa pública, tomaríamos decisiones con argumentos más sólidos. En ciertas democracias mas maduras esto funciona bastante mejor que por estas latitudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo votante opina siempre con EL MANUAL DEL CIUDADANO. Recita esta idea, de que los políticos deben ofrecer soluciones y proponérselas a la sociedad. Pero, ESTE no es el comportamiento electoral de nuestras comunidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre una plataforma política y una imagen con estampa de ganador, nos quedamos con la última. Y los políticos lo saben, por eso lo hacen. Después de todo existe un MERCADO de la política. Ellos, los políticos, no hacen mas que leer lo que el mercado demanda, y ofrecen eso mismo. Puede sonar incomodo, pero es lo que sucede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saben que la plataforma electoral y las propuestas del candidato, no son material de lectura. Son pocos los que lo harán y solo la usaran para despotricar contra ciertas propuestas. Ellos saben que, en definitiva, es incluso probable que reste votos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política, termina haciéndose práctica, respondiendo a las necesidades del mercado que le dice que importan mas los nombres, las caras y los partidos, que las ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente votamos candidatos por una suma de subjetividades. Lo consideramos valiente, locuaz, con actitud, temperamento, parece honesto, tiene fuerza, se impone. Hasta lo podemos votar por su genero ( solo porque es mujer ) o simplemente porque es conocido, y hasta por que es desconocido. Los atributos que colocamos en nuestra escala de valores tienen poca sintonía con la racionalidad y con el recitar del discurso callejero. Tiene mucho más que ver con alguna cuota de intuición y hasta de mística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de todo, en esa búsqueda mágica, mesiánica, cualquier dirigente que PAREZCA que tiene algunas de esas cualidades puede calificar para ser el nuevo líder que estamos buscando. Ya sabemos que viene después, la desilusión, el desencanto, la resignación y la desesperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A no quejarse más de la cuenta. Ellos responden a los estímulos. Si no exigimos ideas, no nos quejemos luego de la aplicación de medidas en el sector público que creemos incorrectas. Ellos solo hacen lo que les está permitido, pero no por las leyes, sino por el tácito contrato social que los sostiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos quejamos amargamente, pero ni siquiera preguntamos que pensaban esos políticos antes de las elecciones. Con que altura moral podemos plantear disidencias con ideas que nunca fueron discutidas, y que nosotros siquiera pedimos que se transparenten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto, es que estamos frente a un nuevo proceso electoral y seremos convocados a seleccionar a los mejores.  Algunos partidos hacen internas. Ni allí aparecen las propuestas. La simplificación que propone la partidocracia, y que la sociedad acepta mansamente, es saber QUIEN es el candidato, y en alguna medida CON QUIEN ESTA, siguiendo aquel viejo refrán que dice “dime con quien andas y te diré quien eres”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Patética referencia para votar. Es solo la expresión más burda de una serie de prejuicios con los que esta sociedad, aún electoralmente inmadura, define sus preferencias&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El agravio, el ataque individual, la descalificación a las personas seguirán ocupando el centro de la escena, no porque los políticos sean una casta equivocada, sino porque la sociedad acepta esa regla de juego hasta llegar, muchas veces, a estimularla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando juzgamos a los dirigentes de la política, utilizamos las etiquetas equivocadas. Recorremos descripciones. Cuando es mujer, van desde la silueta poco sensual y su misticismo, a la frivolidad de su vestuario. Nos enfocamos en los aspectos físicos o superficialidades de esos líderes que solo describen algún costado caricaturesco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juzgamos sus comportamientos, según referencias emblemáticas de sus historias personales. La rotulación de sus conductas cae entonces en ese juego interminable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Difícilmente podamos salir de esa manera. Si no podemos enfocarnos en elegir a hombres y mujeres con ideas claras y proyectos, no saldremos de este lodo. Seguir buscando el candidato perfecto es tarea divina. Como dice una filosofa popular “el príncipe azul destiñe en el primer lavado”. TODOS, los políticos tienen defectos. Aunque algunos no lo parezcan, se trata de seres humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No encontraremos al candidato perfecto. Solo debemos decidir cual es el umbral que determina nuestra tolerancia para aceptar esos defectos. En esa lista, aparecerá esa larga nomina de cuestiones menores y aceptables. También estarán, esos defectos que no aceptan discusión, que tienen que ver con la inmoralidad frente a la cosa pública. Pronto tendremos chance de reiterar el ritual de las urnas. Nuevamente la clásica partidocracia nos propondrá un debate de ofensas, superficialidades, panfletos, nombres y rostros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si jugamos ese juego ya conocemos el resultado. Si no empezamos a preguntar que proponen estos hombres y mujeres, después tendremos poco para reclamar. Por eso vale la pena entender que ESTE estilo de rotular, no nació en la política, sino en la sociedad misma. Sino logramos superarlo estamos encaminados a tener más de lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A no engañarse con excesos simplificadores. El clientelismo es una parte grosera de la política que no deseamos, pero no alcanza a explicar los errores que cometemos en democracia cuando nos toca elegir. Circunscribir la cuestión al clientelismo, responsabilizar a los más pobres, a las víctimas y victimarios del populismo demagógico, es desconocer que los resultados electorales muestran otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En muchas ciudades, donde los niveles socioculturales son más altos, se vota bastante parecido. Algunos “canjean” su voto y trafican con su dignidad. Otros, solo la regalan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para cambiar la historia, debemos primero cambiar nosotros como sociedad. Si no lo hacemos, difícilmente la política modifique su rumbo, y en ese caso tendremos poco derecho al pataleo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 - 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes – Argentina&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-8305504420023569692?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/8305504420023569692/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=8305504420023569692' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/8305504420023569692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/8305504420023569692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/02/la-politica-y-el-derecho-al-pataleo.html' title='La política y el derecho al pataleo.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-6492022425396237274</id><published>2009-02-07T19:40:00.000-03:00</published><updated>2009-02-07T19:41:09.728-03:00</updated><title type='text'>Energía eléctrica. Entre la ficción y la injusticia.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El aumento de la tarifa eléctrica pasó a ocupar el centro de la escena mediática. La indignación de muchos ganó la calle. Usuarios enojados y la siempre parasitaria horda de oportunistas, tapizan los medios de comunicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La problemática de la energía es compleja. Tiene raíces profundas que explican lo que nos pasa en torno al tema. Su abordaje siempre se queda a mitad de camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tarifas eléctricas, como las del resto de los servicios públicos en este país, fueron casi siempre reguladas por los gobiernos de turno, mucho más aún desde la crisis del 2001 en adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El argumento de la emergencia económica, sentó las bases para que otra medida excepcional se convirtiera en eterna, como casi todo lo provisorio en estas tierras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la mano del congelamiento de tarifas llegaron, la desinversión y el desacople de una oferta inflexible y una demanda creciente que nos dejó nuevamente vulnerables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivir en una ficción, tapar el sol con la mano, no resuelve los problemas. Los argentinos decidimos sumergirnos en esa fantasía. Oficialismo y oposición avalaron con acciones y omisiones ESTA forma de hacer las cosas. El populismo dio paso a lo “políticamente correcto”. Después de todo, sugerir aumentos de tarifas hubiera sido impopular e iría a contramano de lo que pretende la comunidad. La política no comete semejante error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La demagogia ganó una vez más. El poder, amparado en su obscena recaudación decidió subsidiar esa estructura artificial de precios. La gente así, aplaudiría. Ellos, los demagogos de siempre, cosecharían los frutos políticos de esta “simpática” decisión de no modificar tarifas en tiempos de evidentes procesos inflacionarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal cual lo previsto, un día “la caja” no soporta mas. Entonces llega el tiempo de que los subsidios lleguen a su fin y aquí estamos, con este abrupto incremento. El sinceramiento a medias no es mas que el impacto de retirar la tapa de esa olla que, oficialismo y oposición, decidieron sostener durante mucho tiempo. Ellos sabían cuales eran las consecuencias que se derivarían del final de la fiesta de la recaudación y el perverso efecto esperable de la devaluación. Sin embargo prefirieron este camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos más cerca de la verdad en materia de precios. Decidimos vivir durante mucho tiempo una fantasía alejada de la realidad. Esa ficción construida por técnicos colaboracionistas e irresponsables dirigentes políticos, está llegando a su fin. Este repentino sinceramiento es MUCHO peor que aceptar el progresivo incremento que se hubiera derivado de acompañar los tiempos naturales de ese proceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La injusticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero más allá del incremento de tarifas aun en progreso, que sigue lejos de transparentarse,  existe otra arista no menos importante que es esencial en esta sensación de indignación popular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien decía que es fácil ser bueno, también lo es ser malo. Lo difícil es ser justo.  Este concepto de justicia, de equidad es el que debería imperar en los ámbitos sociales y públicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se subsidia la tarifa de algunos usuarios y la de otros no, cuando se permite a algunos no abonar el costo sin interrumpirles el servicio mientras al resto no se les concede esa excepción, se cae en el pecado de la injusticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se establecen rangos caprichosos para que algunos paguen más porque consumen mucho, como si eso fuera un hecho repudiable, también somos injustos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se paga mas en los hogares que en los comercios, o a la inversa, bajo el paraguas de querer fomentar o castigar a ciertos consumidores, tampoco somos justos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El costo de la energía no debería distinguir a los usuarios, y mucho menos aún cuando se presenta como una prestación pública. Los privilegios, las supuestas formas de incentivar determinados consumos, solo logran corromper a la sociedad toda, fomentando una perversa creatividad para esquivar los controles, dando paso a una comunidad que se criminaliza invariablemente, consiguiendo que la transparencia desaparezca y abriendo paso a una corrupción masiva e incontenible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usuario clasificados de forma subjetiva, rangos de consumo fijados arbitrariamente, conjuntos de ciudadanos a los que se hace pagar para que otros no lo hagan con la complicidad política del poder, que incluye a oficialistas y opositores. Un sistema inmoral que pretende encontrar justificaciones para sus permanentes injusticias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo pendiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna vez este país se animará a discutir la cuestión profunda. El monopolio en la administración de los servicios públicos, la pavorosa intervención del Estado en estos mercados, ha generado mucho daño, ha evitado que se genere competencia y que se recorran caminos alternativos en la búsqueda de soluciones más eficientes, más democráticas, menos corruptas. Las consecuencias están a la vista. Un servicio pobre, una oferta inflexible, desinversión crónica, sistemas de concesión sospechados de irregulares, organismos de control que son una utopía y que solo terminan siendo funcionales al sistema. La lista se completa con empresas ineficientes repletas de estructuras que han sido el botín de la política y un federalismo ausente que solo encarece los costos haciendo que paguemos fletes de transporte de energía cuando la disponemos mucho mas cerca. En definitiva un sistema, que siendo rechazado por la sociedad, no conforma a nadie, pero que persiste en el tiempo sin que reaccionemos para producir un cambio, un giro que nos devuelva nuevas oportunidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este tema, como en tantos otros,  nadie puede tirar la primera piedra. Los circunstanciales detentadores del poder tienen sus responsabilidades. Los opositores siguen sin proponer una idea diferente. Solo han sido capaces de criticar pero abonan a mejoras marginales que no resuelven las raíces del asunto. La sociedad toda sigue defendiendo sistemas que han demostrado ser inmorales e ineficientes. Muchos siguen creyendo en esa utopía del Estado justo, equitativo y eficiente. Tal vez sea tiempo de repensar estas premisas que nos siguen dejando atrapados entre la ficción y la injusticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes – Argentina&lt;br /&gt;03783 - 15602694&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-6492022425396237274?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/6492022425396237274/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=6492022425396237274' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/6492022425396237274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/6492022425396237274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/02/energia-electrica-entre-la-ficcion-y-la.html' title='Energía eléctrica. Entre la ficción y la injusticia.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-8471407677511573848</id><published>2009-02-02T23:19:00.001-03:00</published><updated>2009-02-02T23:19:49.791-03:00</updated><title type='text'>Obama. Lo que se puede esperar.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El nuevo Presidente de los EEUU ya está en funciones. Atraviesa el ritual de la “luna de miel” con sus votantes. Son sus primeros días al frente del país más poderoso del planeta. Casi cualquier líder que triunfa en un proceso electoral con claridad y siendo del signo contrario al partido que gobernó en periodos anteriores, arranca con idéntico entusiasmo popular que lo suele acompañar durante unas cuantas semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es un Presidente más. No se trata simplemente de otro caso.  Muchos depositan desproporcionadas esperanzas en este nuevo líder mundial. Las expectativas están a la orden del día.  Tal vez sea buena idea revisar sobre que cuestiones resulta razonable proyectarse positivamente y sobre cuales otras no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un exceso de optimismo es el clima que se vive tanto en EEUU como en buena parte del mundo. Es que por momentos sorprende los niveles de popularidad de este hombre no solo en su Nación, sino tambien en otros países, incluyendo a muchos de demostrada militancia antinorteamericana. Es que los números, como bien señala el periodista Andres Oppenheimer, muestran que la popularidad de este nuevo Presidente estadounidense supera incluso a la de muchos de los circunstanciales líderes latinos dentro de sus propias fronteras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tiempo de recuperar la serenidad y evitar dejarse llevar por cierta fantasía muy propia de la “luna de miel”.  Ilusionarse es humano, pero depositar expectativas fuera de la realidad solo nos llevará a confrontarnos luego con la realidad, cayendo en el desalentador proceso de la desilusión y sus inevitables consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es importante visualizar claramente dos planos bien distintos. Por un lado el estrictamente político y por el otro el siempre determinante que propone la economía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo político, se trata de un hombre con convicciones y con una clara determinación para intentar cambiar el curso de la historia. Sobre todo acerca de las “formas” de hacer las cosas. Parece tratarse de un trasgresor, de alguien capaz de proponer nuevas maneras de hacer política. Una campaña casi impecable, un superador modo de comunicarse, inteligente, con un discurso moderno, contemporizador, plagado de ejemplos que muestran que no solo es retórica sino que lo empieza a plasmar en acciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Barack Obama tiene las condiciones para cambiar la política mundial. Puede lograr que la sociedad norteamericana y la del resto de las naciones, recuperen el respeto por quienes han decidido dedicarse a la política. Expresa la justa combinación de determinación y humildad. Designar a su principal rival de las primarias de su partido, como una de sus principales colaboradoras, lo pinta de cuerpo entero. Un hombre seguro de si mismo, determinado, con suficientes convicciones como para no caer en la trampa de rodearse de mediocres. Dispuesto a desafiar a quienes le recomendaron alejar al matrimonio Clinton del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una secuencia de medidas tomadas desde el inicio del ejercicio de su flamante cargo, se enfocaron en lograr más transparencia en la agenda de la Casablanca. Rompió con el protocolo, con los viejos hábitos y la tradición del gobierno. Avanzó en dar el ejemplo. Empezó por modificar algunos de sus propios privilegios. Recortar las facultades de su cargo no es un gesto de todos los días, destacándose justamente por lo infrecuente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los líderes del mundo que con tanta facilidad lo vienen elogiando pueden terminar cayendo en sus propias trampas, cuando probablemente se vean obligados, desde lo moral, a imitar a este Presidente al que tanto elogian.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obama puede revolucionar la política mundial. Si profundiza su discurso llegando hasta el fondo con las reformas que anunció, este hombre será recordado por su capacidad para devolverle a la política algo de la confianza perdida a lo largo de tantas décadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La contracara de todo este despliegue en las formas de la política tiene que ver con su mirada sobre la economía. No está planteando nada nuevo. Ni siquiera se ha desajustado en relación a lo que venían haciendo los últimos mandatarios, no solo frente a la crisis sino respecto del manejo de la economía local durante décadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EEUU se ha venido alejando gradualmente de su alineamiento con el mercado desde hace muchos años. Demasiados quizás. Lo ha hecho progresivamente. Su compulsión por manipular la moneda, su obsesión por regular las tasas e interferir en diferentes mercados, tiene múltiples antecedentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Republicanos y demócratas se han sucedido, cada tanto, alternativamente en el poder. Ambos han avanzando en esta idea de darle al Estado un excesivo protagonismo en la vida económica de sus ciudadanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obama no solo comparte esa visión, sino que ante la crisis financiera  los americanos han coincidido fuertemente desde la política, respecto de cómo enfrentarla. La receta ha sido MÁS intervención y una mayor intromisión en los mercados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado es predecible. Solo logrará aplazar la recuperación. Pero sus consecuencias no serán solo temporales. Dejará un legado moral cuestionable, estableciendo una nueva pauta moral que solo premiará a los ineficientes y castigará a aquellos que actuaron con prudencia y responsabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta crisis en que toda la clase política critica duramente a los que participaron de decisiones irresponsables desde el sector privado, los han terminado premiando con un “rescate inmoral”. El mensaje de la política es perverso en este caso. Los que se comportaron de manera inadecuada recibirán “el premio” de que un Estado poderosísimo salga a resguardar los intereses que sus mismos propietarios decidieron poner en riesgo. Para ello, esquilmarán a quienes tuvieron la prudencia, la sensatez de hacer las cosas del modo correcto. Igualmente, pese a su sentido común, terminarán pagando la fiesta de los negligentes. Vaya lección para el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obama puede cambiar la historia de la política mundial. Puede constituirse en la bisagra que tanto esperamos y que tanta esperanza puede traer a quienes creen que la política es la forma más eficiente de transformar la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo económico será más de lo mismo. Y hasta puede agravar el recorrido ya conocido. Se trata de otro exponente más del renovado intervencionismo económico norteamericano. Lamentablemente este hombre se ha rodeado de especialistas que comulgan con las más tradicionales recetas keynesianas. Y está dispuesto a aplicarlas. Es penoso ver como EEUU ha importado “teorías económicas” destructivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EEUU no ha podido escapar a la regla. Esa visión gobierna el mundo hace mucho tiempo y viene perfeccionando la manera en la que los Estados crecen irresponsablemente, acumulan poder,  concentran dinero, decisiones y nuevas funciones. Para ello le quitan cada vez más recursos a los que los generan, a los que producen, para apropiarse de ellos bajo el falaz discurso de favorecer a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez Obama pase a la historia como el hombre que fue capaz de transformar la política. En ese aspecto, bienvenida su llegada al poder. En lo económico, solo podemos esperar más de lo mismo. Y eso no da lugar para esperanzar a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-8471407677511573848?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/8471407677511573848/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=8471407677511573848' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/8471407677511573848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/8471407677511573848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/02/obama-lo-que-se-puede-esperar.html' title='Obama. Lo que se puede esperar.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-5895787273338530733</id><published>2009-01-25T19:01:00.002-03:00</published><updated>2009-01-25T19:02:39.505-03:00</updated><title type='text'>A no hacerse los distraídos.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En esta ciudad, en la que resido, un grupo de padres, preocupados por la problemática de los adolescentes, decidimos reunirnos para abrir un espacio para el debate, la reflexión y la opinión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La convocatoria fue interesante. Los medios de comunicación acompañaron con mucha difusión. El interés manifestado generó la oportunidad de ensayar juntos una nueva forma de construir, desde el consenso, desde el acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los problemas parecieron comunes a todos. Angustian y preocupan. Esta iniciativa, probablemente, inaugure una forma diferente en la que la sociedad civil, lejos de los partidos políticos, pero con un compromiso con el futuro de la sociedad, se anime a discutir, a profundizar un poco mas acerca de lo que nos pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reunión sirvió para hacer catarsis, transmitiendo cierta impotencia frente a tanta abrumadora realidad. Pero sirvió para reflexionar, para que esos problemas que están presentes, aunque no los hablemos, se nos hagan carne. Apareció la autocrítica, una actitud positiva que nos puede encaminar para intentar soluciones posibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos padres de mi ciudad, dieron un paso. Uno aislado por ahora. Se encontrarán en el camino con muchos inconvenientes. El primero de ellos, será mantener el entusiasmo. En una sociedad en la que gobierna lo “reactivo” cada vez que algo comienza, muchos se preguntan cuanto durará, es decir en que instancia se agotarán las ganas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que historias como esas abundan. De hecho quienes somos padres pasamos por esto a diario. Nos ponemos las pilas para enfrentar determinadas circunstancias, pero luego nos dejamos vencer por esa sensación de que resulta imposible modificar la realidad que nos invade cotidianamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto, este grupo de padres se volverá a reunir. Muchos manifiestan su adhesión a lo ocurrido y pretenden entusiasmar a los que están haciendo el intento. Dicen “que bueno, sigan adelante “.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es inevitable entonces preguntarse porque esa parte de la sociedad prefiere aplaudir, alentar, estimular, en vez de sumarse, de involucrarse ?. Nos rodea irremediablemente la sensación de que un sector de la sociedad prefiere que OTROS se ocupen de los problemas. Así caemos en la “delegación”, en patear el problema afuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No nos debe llamar la atención. Después de todo hacemos lo mismo en casi todo lo que nos sucede a diario. Delegar, en definitiva, es el verbo que conjugamos socialmente con mayor frecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es probable que aún no se haya comprendido que se puede delegar la tarea, pero NO la responsabilidad. Es posible que muchos crean que porque vivimos en democracias “representativas”, eso hace que los que nos “representan” sean los responsables principales de lo que nos sucede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que fueron elegidos para ocuparse de esas cuestiones y por lo tanto deben hacer lo que le hemos encomendado. Es cierto que ellos deben hacerlo. Es lo que le hemos pedido desde nuestro lugar de ciudadanos. Lo que aún no hemos incorporado, es que solo podemos delegar la gestión, la tarea, el esfuerzo, pero de manera alguna podemos quitarnos la responsabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que nos pasa tiene que ver con lo que hacemos y tambien con lo que dejamos de hacer. Somos lo que somos, porque hacemos lo que hacemos. Muchos prefieren creer que ignorando la responsabilidad que nos cabe, el problema no existe o desaparece. Saben que de esta manera, al menos, podrán encontrar “chivos expiatorios” en forma sistemática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asumir que tenemos muchos vicios, que cometemos demasiadas equivocaciones es complejo de asimilar. Así, termina resultando más simple elegir políticos para luego cargar contra ellos frente a cada fracaso de quienes asumieron esa representatividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La próxima elección nos brinda entonces, la posibilidad de empezar de nuevo y así hasta el infinito. Tal vez haya que revisar esto del compromiso. Meternos de lleno, en el barrio, en el club, en las organizaciones sectoriales y hasta en los partidos. Transformar la realidad precisa de “trabajadores del cambio”. Del otro lado, un grupo de activos militantes del “status quo”, esos que se ocupan de hacer lo suyo para que el sistema no sufra modificaciones. Su aggiornamiento debe ser tan imperceptible que no perjudique a los múltiples negocios que sobreviven gracias a la indiferencia de la mayoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez, en algún momento comprendamos que nuestra irresponsable desidia es funcional a los que se aprovechan de nuestra, siempre oportuna, apatía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos saben que solo nos quejamos, lo hacemos amargamente, pero se nos pasa pronto. Solo hasta que nos volvemos a ilusionar con el siguiente Mesías, el que nos ofrecerá la solución mágica a esos problemas que no queremos enfrentar. Tampoco nos enfocamos en analizarlos desde el protagonismo que ocupamos cada día cuando, con nuestras acciones explicitas y nuestras omisiones permanentes, construimos el presente, para terminar responsabilizando a otros de lo que nos pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hipocresía convive entre nosotros. Tal vez, no debamos renegar de ello, pero si asumirlo con la suficiente valentía como para intentar modificar ALGO de eso que tanto aborrecemos en los demás y tanto nos cuesta corregir en nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una nueva reunión de estos padres de mi ciudad se aproxima. Es tiempo de no hacernos los distraídos. Estamos TODOS convocados. No es necesario estimular a nadie, ni elogiar a otros. Hace falta algo un poco mas sacrificado. Se trata de comprometerse. La política nos propone desafíos similares. La próxima vez que veamos algo que nos genera rechazo, preguntémonos que estamos haciendo NOSOTROS para que eso no suceda. El cambio necesita de trabajadores que se ocupen de modificar la realidad..A no hacerse los distraídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-5895787273338530733?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/5895787273338530733/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=5895787273338530733' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5895787273338530733'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5895787273338530733'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/01/no-hacerse-los-distrados.html' title='A no hacerse los distraídos.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-5416073454895196665</id><published>2009-01-18T16:57:00.000-03:00</published><updated>2009-01-18T16:58:41.983-03:00</updated><title type='text'>¿ Y donde esta el piloto ?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Algunas noticias irrelevantes por su impacto, sirven para entender como razonan los que tienen responsabilidades. En Argentina, en una misma semana, muchos medios de comunicación difundieron un par de noticias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de ellas daba cuenta que la Presidente ( y también su esposo, el ex Presidente ) recibieron al afamado director de cine, Oliver Stone, quien  viene entrevistando a varios líderes latinoamericanos. Eso sucedía durante la primera jornada de actividades oficiales de la primera mandataria, posterior a su reposo de unos días relacionado a cierto malestar en su salud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra novedad daba cuenta de que el Vicepresidente había alcanzado el límite máximo en la cantidad de amigos que la red social FaceBook permite a sus usuarios, en este caso logrando 5 mil contactos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es trascendente insistir en que ambas informaciones son absolutamente irrelevantes en su contenido y es poco probable que pasen a la historia como un dato de significación. Pero puede servir para entender la lógica ( si vale el término ) con la que funcionan los que se postulan para obtener la adhesión de millones de voluntades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente sus agendas están organizadas con parámetros diferentes a los de cualquier ciudadano preocupado por el presente de esta Nación. Es difícil imaginar a algún habitante de nuestras tierras, colocando ESE tipo de actividades con cierta prioridad en la tarea de gobierno. Asignarle tiempo no parece lo mas urgente. Tampoco lo mas importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es probable que el tiempo invertido haya sido escaso. Pero es evidente que la escala de valores con la que algunos líderes enfocan las responsabilidades asumidas, no son las mismas que resultan de los recuentos estadísticos en los que opinan los ciudadanos manifestando sus preocupaciones presentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La violencia, la inseguridad, la crisis económica, el empleo, la salud, la justicia, la educación. La lista es extensa y no parece haber demasiado lugar para el cineasta internacional ni para la red social más popular del planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambas cuestiones son poco significativas pero constituyen una sintomatología. La vanidad, la frivolidad y la ambición, hacen que los seres humanos se transformen. Así se terminan concretando situaciones que “racionalmente” no se hubieran producido bajo otro contexto. La convocatoria del director de cine fue demasiada tentación para la vanidad del matrimonio. Aun en situaciones críticas para el país como las actuales. Inclusive a riesgo de perder mas puntos en las encuestas que muestran que ese descenso no modifica la tendencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre que acompañó en la fórmula a la Presidente, asumiendo ese rol y que el año pasado obtuviera protagonismo a partir de su voto “no positivo” en el conflicto del campo, evidentemente está concentrado en cuestiones vinculadas al futuro del poder. La construcción de una alternativa electoral lo absorbe. Lo encuentra coqueteando a ambos lados del mostrador tanto con severos opositores como con tímidos críticos. Por eso la red social más famosa del mundo, se convierte en una herramienta más para ese objetivo. Probablemente no sea él siquiera quien este trabajando día y noche en ese “reclutamiento virtual” de amistades, pero demuestra que “su foco” esta puesto en las próximas elecciones legislativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos hechos pasarán inadvertidos. Solo serán una anécdota más en pocas semanas. Pero exterioriza la manera en la que razonan nuestros poderosos. Algunos creyeron que los tiempos de la frivolidad ya fueron superados. Evidentemente no. El poder seduce y obnubila más de la cuenta. Muy pocos privilegiados son capaces de administrarlo con inteligencia, sin perder los valores esenciales que los llevaron a la actividad política. Se trata de los “estadistas”, esos que hace tiempo que no conducen los destinos de nuestras comunidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es probable entonces, que algunos de los que hoy se enfrentan a los circunstanciales detentadores del poder, los opositores, mañana puedan ser los futuros protagonistas de nuevas anécdotas similares. No están exentos. Los seres humanos cambian y no siempre para bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La agenda de la política debe establecerla la sociedad. Está claro que no puede quedar en manos de los más bajos instintos de sus “representantes”. La acumulación de poder los obsesiona a tal punto de perder el norte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pais espera soluciones para su interminable nomina de problemas. La sociedad observa con indignación estos acontecimientos superficiales que muestran lo peor de sus dirigentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente nadie se encuentra trabajando fuertemente en los asuntos de la gente. Los temas que preocupan, siguen esperando que alguien, mágicamente, se ocupe de ellos. La sociedad sabe que ESTA casta de líderes no tiene la solución y, está visto, que además, sus prioridades están invertidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les preocupa el poder y alimentar sus vanidades. La próxima elección y disfrutar del poder figuran al tope de los primeros renglones de esa agenda cotidiana. La sociedad, mientras tanto, se pregunta repitiendo el titulo de aquella comedia ¿ Y donde está el piloto ?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-5416073454895196665?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/5416073454895196665/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=5416073454895196665' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5416073454895196665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5416073454895196665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/01/y-donde-esta-el-piloto.html' title='¿ Y donde esta el piloto ?'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-4802032008218014781</id><published>2009-01-15T00:12:00.002-03:00</published><updated>2009-01-15T00:14:59.205-03:00</updated><title type='text'>La prueba de fuego de la división de poderes.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;No existen dudas de que el escenario político se ha modificado. El 2008 no pasó en vano. La crisis propia, la ajena, la conflictividad que encontró, al fin, un limite en lo que se ha dado en llamar “el campo”, logró que cambien las perspectivas y pronósticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como bien dijo el editorialista Morales Solá, “Un año bastó para que la comunidad política dejara de hablar de los intentos de perpetuidad de un líder y comenzara a debatir sobre la construcción de nuevos liderazgos, dentro y fuera del peronismo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a este nuevo panorama, la Argentina, observa con detenimiento el comportamiento de la oposición. Allí se encuentran figuras disímiles. En ese espectro hay para todos los gustos y paladares. Los hay con mucha historia y tambien con poca. Están los que aún conservan sus raíces partidarias sin jamás migrar a otro agrupamiento político. También los otros, que mutan de sellos partidarios en cada elección. Están los traidores crónicos, los que no resisten un archivo, los que siempre pensaron lo mismo y los que viven cambiando de discursos. En definitiva, “hay de todo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta difícil visualizar con claridad como ese conjunto de dirigentes, líderes y partidos podrán reunirse siguiendo algún hilo común. Tal vez la fórmula pase por abandonar ciertas mezquindades personales y acordar sobre alguna suerte de decálogo. Un documento concreto, conceptual, que funcione como una carta de compromiso político estableciendo esos mínimos parámetros de los que no habría que apartarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si esa casta de dirigentes, en la que asumimos hay de todo, logra interpretar a la comunidad en su deseo de ponerle freno al poder hegemónico, tenemos alguna chance de revertir la historia reciente y encaminarnos a una mayor institucionalidad, menos mesiánica y personalista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El próximo desafío electoral es básicamente legislativo. Eso podría ser una ventaja. Después de todo, estaremos eligiendo a los miembros de solo UNO de los poderes, lo que nos brindaría la oportunidad de concentrarnos en elegir con algo más de criterio. Sería un voto más racional, menos impulsivo y sobre todo “en positivo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al menos, al no ser una elección de Presidente o Gobernador ( salvo en algún distrito ), permite votar a favor de ESOS que elegimos, y no en contra de alguien. También nos permite testear sus ideas, saber que se proponen. Tal vez, así tengamos la posibilidad de que sea una elección y no una simple opción. Igualmente, dependerá de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si todo esto sucediera, si la racionalidad le pudiera ganar a las mezquindades políticas, es bastante posible que el oficialismo no triunfe y que la oposición reúna la cantidad de votos suficientes para superar a los poderosos del momento en muchos distritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien podría decir que esto es deseable. Después de todo, la política, la democracia se construye en base a la división de poderes que nos propone la República. La alternancia es saludable. Y en ese sentido, es satisfactoria esta fórmula que nos propone que el Congreso sea el contrapeso del Poder Ejecutivo. Así lo pensaron los padres de la patria. Ese es el centro del modelo institucional en el que elegimos vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo cabe preguntarse, si después de 25 años de ejercicio de esta democracia, renga, débil, floja, improvisada, a veces ausente, y hasta injusta, hemos madurado lo suficiente, como para animarnos a dar el salto de calidad que la República merece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que, no podemos sorprendernos. Hemos llegado hasta aquí con una versión bastante sui generis de nuestro sistema de gobierno, en el que la regla no escrita era que los poderes ( Ejecutivo, Legislativo, y hasta el Judicial ) estaban en las misma manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, en las experiencias en las que, circunstancialmente, el oficialismo no obtuvo mayorías en el Parlamento, no solo le ha resultado difícil gobernar, sino que también hemos protagonizado hechos lamentables, incluyendo situaciones en las que la debilidad del sistema se puso en juego, recurriendo a tristes salidas que ya conocemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas “elegantes” maneras de abdicar fueron desde la entrega anticipada del poder a otro mandatario electo, a los “engendros” como los vividos en la última década para tratar de sostener en pie a nuestra frágil democracia sin interrumpir la continuidad constitucional. Lo hemos logrado, a duras penas, pero pagamos precios muy altos por ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta sigue vigente. Estaremos suficientemente maduros como democracia, como sociedad, para sostener un poder legislativo de color diferente al del Ejecutivo ?. Es difícil conocer la respuesta. La historia no permite ser demasiado optimistas, pero en algún momento debemos demostrar que podemos superar ese escollo. Debemos llegar a que los legisladores a veces aprueben la gestión del Ejecutivo, y otras no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De eso se trata la democracia, de ese equilibrio de poderes, del consenso, del acuerdo y no de imponer la posición del que circunstancialmente tiene más votos. Lamentablemente esa no es la práctica a la que estamos acostumbrados. Lo corriente es un oficialismo que impone mayorías o una oposición obstruccionista. Sobran ejemplos, lamentablemente demasiados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una democracia republicana bien entendida, responde al principio de división de poderes. La Argentina tiene demasiadas experiencias negativas al respecto. Latinoamérica las tiene también, con muchos países que podrían contar historias parecidas, incluyendo las aventuras que soñaron con la eliminación del parlamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta hoy no pasa por saber si el oficialismo actual puede perder en la renovación legislativa de este año. Es bastante probable que ello suceda. Los interrogantes pasan por saber si ya aprendimos la lección. Pasaron muchos años, pero el aprendizaje supone algo más que entender y mucho más que el mero transcurso del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo hay una forma de saberlo. Ponerlo a prueba, pero para ello, los garantes de la República no pueden ser los partidos políticos. Ni el voraz presente del oficialismo, ni el infantilismo inmaduro de la oposición pueden darnos certezas de ello. Los que debemos demostrar que estamos suficientemente maduros y aprendimos la lección somos nosotros mismos. Esta sociedad que tantas veces se debate entre su compulsión autoritaria y su racionalidad democrática tiene la respuesta en sus manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los impulsos autoritarios de mucha gente proponen salidas fuera de la institucionalidad. Por mucho que deseemos confrontar con el oficialismo actual, detestemos sus prácticas y aborrezcamos sus métodos, debemos entender que solo sirve cumplir con los pasos institucionales. El camino lo es todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto tendremos una chance de revertir la mayoría histórica del poder de turno y mutar hacia un sistema que nos ofrezca contrapesos de poder. Ello obligará a la política a madurar, a aprender la tarea de sentarse a la mesa del dialogo, práctica por cierto en desuso. Pero tambien demandará a la sociedad una vocación democrática superadora para hacerle entender a la clase política que el equilibrio de poder es saludable. Que es tiempo de abandonar la idea de concentrar el mando en pocas manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La democracia no tiene otro propietario que la sociedad, los individuos en su conjunto, y nadie tiene derecho a apropiarse del sistema. Es demasiado importante para dejarlo al arbitrio de unos pocos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez sea prematuro, pero el oficialismo no podrá sostener el caudal electoral de la ultima elección. Con acuerdos o sin ellos, las fuerzas de la oposición serán mayoría en la próxima convocatoria electoral. Es bastante probable que ello suceda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tal vez estemos frente a una oportunidad difícil de repetir. Es posible que sea tiempo de demostrar que hemos aprendido “algo” en estos años. No le pidamos a la política que olvide su instintivo personalismo y su desbordada pretensión monárquica. Es la sociedad la que debe poner los límites. Tendremos que superar esta prueba de fuego. La oportunidad está cerca. Tal vez sea buena idea, aprovecharla con inteligencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-4802032008218014781?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/4802032008218014781/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=4802032008218014781' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4802032008218014781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4802032008218014781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/01/la-prueba-de-fuego-de-la-divisin-de.html' title='La prueba de fuego de la división de poderes.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-4736909948405047415</id><published>2009-01-04T21:18:00.001-03:00</published><updated>2009-01-04T21:19:36.245-03:00</updated><title type='text'>Cuba. La libertad es el camino.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;50 años de revolución cubana invitan a la reflexión. Buena parte de la intelectualidad mundial se empeña en plantear un debate fuera de contexto. Analizan a Cuba como a un experimento en el que solo cabe observar los resultados. La revolución se juzga, según ese prisma, en función de los éxitos o fracasos obtenidos en la isla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un lado, los amantes del régimen dirán que Cuba ha progresado logrando importantes avances en educación, derrotando al analfabetismo, desarrollando una política de salud, cuestiones con las que se florean los fanáticos de esa historia cubana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del otro lado, están los que despotrican contra la revolución porque la isla se ha sumergido en más pobreza y hambre, destruyendo todo a su paso. Bajo esa mirada el fracaso económico, los indicadores sociales y las postergaciones de un pueblo son el parámetro con el que se debe medir lo ocurrido en estos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debe tener que ver con esta vieja manía de comparar la vida humana y la política con la crónica deportiva. Es que todos creen necesario opinar con el diario del lunes. Consiste en evaluar todo según sus resultados, olvidando el marco de referencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parecen querer ignorar que el fracaso del régimen no se mide por sus resultados, sino por sus falencias. Cuando una sociedad ha perdido su libertad, cuando se le prohíbe pensar, soñar, escribir, expresarse, manifestarse, elegir sus autoridades, desplazarse y hasta salir del pais, poco pueden importar los indicadores de ningún orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concentrase en los resultados es como justificar los métodos. Los logros tienen sentido en la medida que responden a la utilización de recursos moralmente validos. Ganar un partido violando las reglas, haciendo trampas, o lo que es mas grave aún, vulnerando los derechos del resto, no tiene valor alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pareciera que los intelectuales del mundo, de uno y otro lado, olvidan que los resultados no pueden nunca justificar los métodos utilizados. Es que el camino lo es TODO. Explican los resultados sin mirar el “como”, desconociendo la importancia de los medios. Es difícil validar aquello de que “el fin justifica los medios”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la revolución cubana hubiera logrado éxitos en lo económico, desarrollo en la sociedad, generado progreso a su paso, acaso encontrarían fundamento las atrocidades que impulsó su dictadura ?. Es peligroso confundir fines con medios. Más aún aceptar el debate equivocado. Seguir ese hilo es reconocer que gana la discusión quien demuestra que los cubanos están mejor o peor, desde la revolución. Los cubanos perdieron su libertad hace mucho tiempo y ese es el problema. El resto es mera anécdota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las contradicciones están a la orden del día. El socialismo defiende a gritos la democracia en el mundo, pero avala esta dictadura. Inclusive defiende a Castro en los foros internacionales, incluyendo cada votación en las Naciones Unidas. América Latina y sus líderes son protagonistas excluyentes de este festival de contradictorias posiciones que mezclan simpatías, romanticismo y esa gran cuota de hipocresía populista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es paradójico como quienes hablan de defender derechos humanos en sus países se vendan los ojos cuando está en juego la posibilidad de expresarse, circular o ejercer los más básicos derechos políticos en Cuba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El periodismo aporta también esa dosis de permanente contrasentido. Ejercen su profesión porque residen en naciones que disponen de prensa libre. Hacen un culto del pluralismo y de la búsqueda de la verdad. Al mismo tiempo vitorean al déspota que impide expresiones diferentes, que prohíbe a sus habitantes pensar distinto, y que utiliza los medios de comunicación en manos del gobierno, sin exponerse a elecciones libres. Suena hasta infantil. Un niño se daría cuenta de lo insostenible de esas ideas. Sin embargo, los diarios en estos días, hablan de los FESTEJOS de la Revolución. En otro caso, le llamarían dictadura totalitaria. Son comunicadores hipócritas. Aclaman a los Castro, pero solo irían de vacaciones a la isla. Alli no podrían desarrollar su profesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos de los intelectuales que cuestionan a la isla por sus resultados, son los mismos que festejan los avances de la dictadura de la China comunista. Creen que el progreso económico, la apertura al mercado y sus fabulosos indicadores de crecimiento que lograron que varios cientos de millones de personas estén saliendo de la pobreza, pueden justificar las más flagrantes violaciones a los derechos individuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los éxitos o fracasos económicos no pueden JAMAS justificar la miseria humana. Los iluminados que se apropiaron desde hace décadas de la vida de los isleños deben rendir cuentas. Los cubanos deben recuperar pronto su soberanía como sociedad, para juzgar a los responsables de las violaciones a los derechos más elementales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien dijo alguna vez que no existe el camino hacia la libertad, sino que la libertad es el camino. La libertad no es parte de la negociación. Es parte indivisible del ser humano y de su esencia como tal. Aquellos que violan esos principios naturales, que exceden sus propios límites y se apropian de la vida de otros seres humanos, deben dar explicaciones. Ellos se creen con una autoridad superior, conferida por vaya a saber que extraño mecanismo de selección, que nunca han transparentado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ningún resultado, ningún indicador, nada que muestre mejores números en rubro alguno puede ser el camino para argumentar las inmoralidades que CUALQUIER dictadura utiliza para someter a su antojo a los pobladores de una comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad, no es parte de la transacción. La libertad es el fin, pero sobre todo, es el medio. Los resultados que se obtienen en libertad probablemente sean mejores. Eso cuenta la experiencia. Pero la razón de la libertad está en la esencia humana y no en su “circunstancial conveniencia”. Aun si los resultados fueran peores que los obtenidos con otro sistema, la humanidad no debiera aceptar ser dominada. Ese sometimiento se deriva de la violencia, el autoritarismo, la apropiación de almas y bienes que dispone de todo bajo la excusa de la búsqueda del, siempre funcional, “bien común”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convalidar esta transacción como parte de las reglas de juego, es dar el primer paso para que la libertad nos sea quitada por la fuerza. Los resultados no pueden justificarlo. Cada uno de nosotros tiene derecho a tomar sus propias decisiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso NO garantiza que sean las mejores. Solo, que sean LAS NUESTRAS. Hasta es probable que sean las peores, pero son las propias. Después de todo, los seres humanos, en libertad, decidimos y asumimos las consecuencias. De eso se trata la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que esas decisiones sean las mejores, y que de ellas se deriven óptimos resultados es solo una presunción, que hasta puede ser correcta. Pero tenemos que entender que nuestra libertad no puede depender de que ALGUIEN decida que estas son las mejores. Son nuestras. Con eso es más que suficiente. Los buenos resultados son una consecuencia deseable y adicional, pero nunca la justificación de la libertad que tanto reclamamos. Si la opción para progresar es perder la libertad, pues será tiempo de detestar el progreso. Sobran experiencias que han logrado compatibilizar libertad y crecimiento. Más vale que vayamos hurgando por ese menú de modelos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuba no tiene nada que celebrar. La palabra festejo no cabe. En todo caso es una fecha para reflexionar, y para emitir duros documentos contra la inmoral dictadura totalitaria de la isla. Para Cuba no existe camino hacia la libertad, la libertad es el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-4736909948405047415?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/4736909948405047415/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=4736909948405047415' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4736909948405047415'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4736909948405047415'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2009/01/cuba-la-libertad-es-el-camino.html' title='Cuba. La libertad es el camino.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-4505352862360523102</id><published>2008-12-29T16:56:00.002-03:00</published><updated>2008-12-29T16:58:59.882-03:00</updated><title type='text'>Tiempo de tomar las riendas.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Para América Latina el 2008 fue un año complejo. Argentina no escapó a esa matriz. Gobernantes ineficientes, fundamentalmente inescrupulosos, carentes de valores morales, tiraron por la borda años de esfuerzos, ufanándose de sus “supuestos” logros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de todo, muchos de ellos abandonarán el poder pronto, obviamente a contramano de sus intenciones de perpetuidad. Algunos ya preparan “la huida”. En su interior, saben que sus mentiras tienen patas cortas y que la sociedad tarda en procesar determinadas circunstancias, pero finalmente las asume y actúa en consecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo resta enfocarnos en lo que vendrá. Es tiempo de pensar en que es lo deberíamos hacer los latinos, para no repetir cíclicamente estas historias, con los mismos errores, y en que medida la oposición entiende que las criticas al oficialismo también los alcanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hablamos de populistas, de demagogos, nos referimos al oficialismo, pero también a los más de los opositores. Ellos, como los que gobiernan, tambien son adictos al discurso “políticamente correcto”. Muchos dicen verdades a medias compartiendo procedimientos con la política tradicional. Ya han dado muestras muchas veces de que sus practicas no difieren demasiado de lo que critican.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partidos políticos autoritarios, sin democracia interna, poco transparentes, con una notable incapacidad para explicitar como se financian. Eso se encuentra en el oficialismo, pero tambien en la oposición. Excepciones a esta regla existen, obviamente. Pero no han conseguido tener suficiente fuerza para doblegar a los corruptos y a los iluminados mesiánicos de siempre que pululan de uno y otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en medio de tanta desazón, de tanta impotencia, una luz aparece en ese horizonte. Es la de una sociedad civil, cada vez mas impaciente, “harta” de tanta hipocresía, de tanta mentira. Esa comunidad, que no sabe bien como expresarse, que participa en marchas, intenta a veces sumarse a la política, envía correos electrónicos, y difunde su visión a cuanto ciudadano encuentra a su paso, habilita aún una esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ciudadano, sabe instintivamente que “esto no va más”, que el populismo no nos llevará a buen puerto. Solo que aún sigue deambulando  en busca del mejor camino. No lo conoce, no sabe por donde encontrarlo, se debate entre los tradicionales recorridos de la política partidaria a la que detesta, preguntándose si es ese el sendero adecuado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros, intentan aportar lo suyo desde donde pueden, pero saben íntimamente que todo eso es insuficiente frente al cruel aparato de la mediocridad que ofrece la dirigencia actual con un sistema monopólico de poder concentrado en los partidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los mediocres no están solamente en los partidos, sino tambien en la dirigencia barrial, deportiva, en la de los sindicatos y el empresariado. Son esos que repiten las prácticas que tanto critican públicamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ejercen un poder centralizado y autoritario, no aceptan el disenso y ni siquiera son fieles a sus convicciones. Se pliegan ante el poder de turno, se articulan y terminan siendo funcionales a los circunstanciales gobernantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos saben que pueden resistir con inteligencia al “establishment”, pero no lo hacen. En definitiva practican lo mismo que dicen combatir, y por lo tanto son también parte del problema. Ellos tampoco van a cambiar la historia. Muy por el contrario, fortalecerán las raíces del poder actual, con este u otro gobierno, y con los mismos versátiles valores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos mal. Seguramente podemos estar peor, y es probable que con estos personajes que detentan el poder, profundicemos esta situación y esa sensación.  Pero esa luz que ya se encendió es la del ciudadano que empieza a comprender que es EL y no otro, el protagonista. Que si asume una actitud positiva y encara las acciones adecuadas, probablemente tenga la chance de enfrentar al poder con algún éxito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se derriban paredes construidas de concreto, con solo soplarlas. Hace falta mucho más que estos espasmódicos intentos. Una golondrina no hace verano. Participar de alguna marcha, enojarse frente a cierta decisión política, enviar correos electrónicos, hablar con los amigos, es importante, es necesario…………… pero no es suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos falta dar OTRO paso. Su compromiso debe ser mayor. A lo único que teme el poder es al poder. Si los ciudadanos comprenden que los poderosos de hoy, se sostienen gracias a NUESTRA desorganización como sociedad, tal vez tengamos alguna chance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de que intentemos pasar al siguiente escalón. Sin rendirnos, sin dejar de indignarnos frente a cada desmán del poder. Es tiempo de tomar las riendas, de entender que el poder debe estar en manos de la gente y no en los saqueadores de turno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debemos saberlo. Ellos no cambiarán la historia. No lo quieren hacer. Ya lo han demostrado. Les falta el coraje, la determinación, la convicción para no ser más de lo mismo. Aun los más nuevos, los que recién llegan, se pliegan con preocupante celeridad a los hábitos y rutinas de la acción política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos que empezar a enfocarnos. Entender que ELLOS no modificarán el presente. Son parte de aquello y no tienen NINGUNA intención de modificar lo importante. Solo plantearán algunos cambios para que nada cambie. Los que están y los que pretenden estar, son parte de lo mismo. Tienen diferencias, pero solo de matices. Solo discuten sobre algunas formas, ni siquiera sobre todas. Hace falta bastante más que eso para que el rumbo sea diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, esa luz que se encendió cuando la gente se animó a dar algunos primeros pasos, confrontando, perdiéndole el temor a los pseudopoderosos, allí la sociedad demostró que puede, que tiene alguna chance de recuperar el centro de la escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política debe adaptarse a la sociedad y no a la inversa. Solo resta que los ciudadanos nos organicemos, retomemos la iniciativa, definamos la agenda de debate, y no que ELLOS nos digan sobre que discutir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos preocupa la falta de libertad, la inseguridad, los brotes autoritarios, la ausencia de republica y federalismo, la perdida de valores, el desprecio por la propiedad privada, el embate contra los que se esfuerzan y trabajan. Aspiramos a erradicar el clientelismo, la burocracia y el desinterés por los problemas de la gente. Deseamos un Estado, mas austero, menos obsceno en sus gastos, que nos deje vivir y que permita que a la creatividad propia de la esencia humana, se le permita soñar algo mejor. Pretendemos desterrar a los mesiánicos del poder y a su maquina de impedir. No queremos más iluminados que quieran perpetuarse. Esperamos gente que de la cara, que brinde explicaciones a sus gobernados, que sea capaz de caminar por la calle, después de asumir sus cargos y se deje de esconder detrás de los autos, escritorios y alfombras que la comodidad del poder ofrece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada de eso nos ofrecerán los que están. Es difícil no dudar de aquellos que quieren estar allí. No han mostrado nada demasiado diferente. Es difícil imaginar que el poder limite sus atribuciones a si mismo. Suponer que harán caer sus privilegios es realmente ingenuo. Por eso, la gente, la sociedad, debe marcar el rumbo. La política actual no puede hacerlo, no quiere hacerlo. Es tiempo de tomar las riendas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;/div&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-4505352862360523102?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/4505352862360523102/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=4505352862360523102' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4505352862360523102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4505352862360523102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/12/tiempo-de-tomar-las-riendas.html' title='Tiempo de tomar las riendas.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-5850368648783505894</id><published>2008-12-23T17:42:00.000-03:00</published><updated>2008-12-23T17:43:44.092-03:00</updated><title type='text'>Algo de integridad, algo de grandeza.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Un reciente incidente, anecdótico por cierto, tuvo como protagonista a la actual Presidente y al Vicepresidente de nuestra Argentina. El hecho, menor sin dudas, sirve para analizar lo que nos pasa, en tiempos de reflexión, tan propios de estas fechas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho puntual, el desaire, la incomunicación, la ausencia del saludo civilizado e institucional que lleva la diferencia de ideas al terreno del irrespeto personal, no es más que una muestra adicional de la falta de grandeza e integridad de nuestra clase dirigente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pareciera que las discrepancias son motivo suficiente para evitar un intercambio cordial, el estrechar la mano, el mirarse a los ojos. Es como que los dirigentes han perdido la brújula y no entienden que disentir es parte de la esencia humana, que no estamos obligados a acordar siempre y en todo, que sostener diferencias es sano, y que el discurso único es la antesala de la dictadura y el autoritarismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este episodio, nos han mostrado la cara mas mezquina de la política, esa que provoca violencia verbal, exacerba las diferencias, promueve el resentimiento, se concentra en lo peor de nosotros mismos y no se enfoca en las múltiples coincidencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es paradójico que esto haya ocurrido en un ámbito de fe,  en tiempos de festividades religiosas, alli donde reina el discurso del perdón. También es sintomático que suceda justamente cuando se intenta recordar hechos históricos que permitieron abandonar posiciones bélicas con países hermanos, gracias a la mediación de los que acercan las partes, se concentran en la paz y dejan de lado las discrepancias circunstanciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema importa, no por el suceso en si mismo, que seguramente pasará inadvertido para la historia del pais. Una Presidente y un Vicepresidente que no se saludan, después de todo, no es un hecho relevante, sino solo un síntoma de lo que nos pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene  que ver con lo que somos como sociedad, y mucho más aún, con lo que esperamos que nos pase de aquí en más. Hasta aquí, solo nos quedamos con lo ocurrido, pero esto sirve en la medida que seamos capaces de reflexionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La actitud chiquilina de nuestros dirigentes, que actúan como adolescentes para ver quien declina primero, quien da el brazo a torcer para ver quien es más fuerte, no solo muestra la mezquindad que abunda en esa casta, sino la ausencia de inteligencia. Lo que mas preocupa es algo que no se compra en la feria. Asusta la ausencia de grandeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia de las naciones las construyen los hombres y mujeres GRANDES, esos que se pueden dar el lujo de equivocarse y arrepentirse, esos que son capaces de ejercer su humildad tendiendo la mano al adversario de turno. Pero solo tienen GRANDEZA, aquellos que poseen convicciones suficientemente sólidas como para evitar la mirada corta del incidente menor. Ser grandes es una actitud que solo poseen algunos pocos. Para ello, es imprescindible tener principios, seguridad en si mismos. Solo los débiles, los inseguros, los que no califican para el rol que les asignó la sociedad muestran los colmillos. Su avaricia moral, es propia de sus personalidades inseguras y frágiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos cansados de ver “mutar” a quienes en campaña se muestran como tolerantes y democráticos, pero que luego, al asumir sus cargos, muestran su perfil más autoritario. Son los mismos que exigen igualdad de oportunidades desde la oposición, denuncian la ausencia de libertad de prensa porque no tienen acceso al aparato de prensa estatal y para-estatal, pero que cuando su rol les obliga a ejercer el poder, cierran las puertas del debate republicano y acallan las voces diferentes. Esos mercantilistas del poder, son solo eso, oportunistas. Les falta integridad. Les falta grandeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 2009 es un año electoral, no solo en Argentina, sino en buena parte de América Latina. Y todos nos estamos preguntando como revertir aquello que hacemos mal como sociedad y que la política muestra como costado mas débil día a día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de desplazar a los déspotas de turno, a los ineficientes del presente. Pero lamentablemente, como en tantos otros ordenes de la vida, seguimos discutiendo lo incorrecto. Nos cuesta enfocarnos en lo importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así nos pasamos debatiendo entre nosotros buscando las características ideales de nuestros nuevos dirigentes. En esa búsqueda, creemos haber descubierto la pólvora cuando decimos que tenemos que elegir políticos honestos. La probidad, un curriculum intachable, y alguna cuota de prefabricada humildad fabrican al candidato ideal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego pretendemos gente con claras condiciones de liderazgo. Allí encontramos seres carismáticos cuya atracción personal, simpatía, discurso, oratoria y adhesión popular los convierte en los circunstanciales elegidos del momento. El marketing suele hacer lo propio para que la sociedad apoye a estos mesiánicos ocasionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego nos superamos a nosotros mismos como comunidad, cuando decimos que precisamos hombres y mujeres con ideas, con propuestas. Sobreviene allí el discurso racional, el que pretende que la política aporte soluciones y que los dirigentes sean individuos preparados para asumir sus responsabilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y nos volvemos a superar como ciudadanos cuando hablamos de eficiencia y gestión como atributos esenciales para asumir los nuevos desafíos. Hacemos un culto de lograr resultados, como si esto fuera un torneo deportivo. Para esta versión de la demanda social, solo cabe decir que muchas veces esperamos resultados eficientes, y termina importando más el resultado que el camino elegido. Así pretendemos una buena administración de los recursos económicos, pero evitamos preguntarnos para que recaudar tanto. Solo aspiramos a administrar bien lo que se recauda. Después de todo, preguntarnos para qué, sería meternos en un embrollo ideológico, que implica discutir el tamaño del Estado y sus funciones. Eso es políticamente incorrecto y por lo tanto incompatible con nuestra dirigencia partidaria.  En ese contexto resulta más prudente discutir de administración eficiente de lo que hay, antes que preguntarnos para qué recauda tanto dinero el Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez la fórmula sea tan simple como la vida misma. Después de todo, intentamos relacionarnos con gente integra, individuos que tengan valores morales arraigados, que probablemente coincidan con los propios. No se trata de elegir seres infalibles, ni perfectos, muy por el contrario, el desafío es seleccionar seres humanos, con virtudes y defectos, pero capaces de albergar una característica mayúscula, LA GRANDEZA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo con hombres y mujeres que dispongan de generosidad, que sean capaces de acertar y de equivocarse, pero fundamentalmente con amplitud de criterio y con profundas creencias democráticas y republicanas podemos hacer un pais diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suponer que líderes carismáticos, honestos y eficientes nos sacarán de este callejón sin salida es desconocer la historia de las naciones que cambiaron el curso de los acontecimientos. Hace falta mucho más que eso para revertir años de desesperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez no sea necesario que cuando debamos enfrentar el proximo desafío electoral, tengamos en cuenta, las mesiánicas dotes del candidato. Es probable que tampoco debamos exigirle a los postulantes a ocupar cargos, que dispongan de frondosas propuestas y ampulosos discursos elaborados por los gurúes del marketing político. Inclusive, es posible que no sea imprescindible que deban convencernos de que administrarán el gobierno con eficiencia demostrada en alguna anterior gestión. Tal vez sea más simple y solo sea necesario que seleccionemos con idéntico criterio al que utilizamos en la vida cotidiana. Necesitamos probablemente dirigentes con GRANDEZA, que al menos puedan mostrar una cuota de INTEGRIDAD. Posiblemente así, podamos asistir al cambio que tanto ansiamos y que tan distante parece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no elegimos gente capaz de tender la mano al adversario, de discutir con tolerancia, de abrir las puertas al debate democrático, de exponerse públicamente para que los ciudadanos puedan supervisarlo en forma transparente, si solo seguimos repitiendo la historia de elegir a mezquinos personajes, llenos de soberbia y autoritarismo, carentes de humildad, integridad  y grandeza, el resultado será, con certeza, más de lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace falta bastante para cambiar el rumbo. Pero tal vez se un buen primer paso  identificar a los hombres y mujeres de la política que puedan ofrecerle a la sociedad, algo de integridad, algo de grandeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-5850368648783505894?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/5850368648783505894/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=5850368648783505894' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5850368648783505894'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5850368648783505894'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/12/algo-de-integridad-algo-de-grandeza.html' title='Algo de integridad, algo de grandeza.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-2618906625565164631</id><published>2008-12-19T16:46:00.000-03:00</published><updated>2008-12-19T16:47:56.922-03:00</updated><title type='text'>El doble discurso que profundiza la brecha.</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;El doble discurso es un “clásico” de los demagogos y populistas de nuestros tiempos. Se trata, después de todo, de una reiterada práctica que consiste en tener un discurso “progresista y políticamente correcto” y en absoluto sentido opuesto, explicitar medidas que dicen pretender algo positivo pero que consiguen todo lo contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno nacional viene recitando semana a semana, una andanada de anuncios grandilocuentes que intentan, según sus autores, amortiguar el impacto de la crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos de esa crisis, que según la presidente, no nos iba a castigar por nuestra “inteligente” actitud frente al mundo. Ahora no solo que nos va a repercutir, sino que debemos brindar cuantiosos anuncios para sostener el nivel de actividad que teníamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las contradicciones, están a la orden del día. Por un lado, decimos que el descalabro internacional no nos impactará. Pero al mismo tiempo, los escuchamos decir que resulta imperioso que el gobierno haga ALGO para evitar que eso que no nos iba a castigar finalmente no lo haga. No se entiende muy bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la misma línea de contrasentidos, el oficialismo, envía un proyecto de Presupuesto para el año 2009 en el que dice que creceremos al 4 por ciento anual durante ese año. Esa ley ya fue aprobada por los legisladores con un interesante consenso político de diversas fuerzas que no solo incluye al partido gobernante. Al mismo tiempo, se prorroga la “emergencia económica”, mientras que el ex presidente y presidente del partido oficialista, dice públicamente que creceremos al 7 por ciento el año entrante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si con semejante escenario internacional, los legisladores dicen que creceremos al 4 por ciento y el ex presidente afirma que será al 7 por ciento, cabe preguntarse con que argumentos los mismos legisladores oficialistas aprueban la prorroga de la “emergencia económica”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es entonces razonable pensar que si no estuviéramos transcurriendo esta situación, probablemente hubiéramos marcado records internacionales de crecimiento económico. Es raro hablar de emergencia económica, crisis, pérdidas de empleo y reactivación en un pais que piensa crecer no menos de 4 y hasta  7 por ciento según las voces oficiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hace caer la famosa “tablita” del impuesto a las ganancias para trabajadores en relación de dependencia, previa crítica despiadada a su propia existencia, más allá de haber convivido con ella más de 5 años. Parecen no haberlo advertido mientras recaudaban importantes números por esa, HOY descubierta, perversidad impositiva de la que disfrutaron sin prurito alguno durante mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se lanzan programas para apoyar a la industria automotriz, se promueven proyectos de blanqueo impositivo y repatriación de capitales, se estimulan créditos de consumo para facilitar la compra de vehículos, camiones, lavarropas y heladeras. Se han anticipado millonarios planes de obra pública. Inversiones obscenas para hacer de la construcción la industria dinamizadora, siguiendo los preceptos mas ortodoxos de John Maynard Keynes, ese británico cuyas teorías gobiernan al planeta desde hace décadas, y cuyas recetas, no han hecho mas que entorpecer el desarrollo de los mercados y provocar sucesivas crisis fogoneadas por el intervencionismo estatal que goza de altísima estima y aceptación en los círculos académicos, intelectuales y sobre todo políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva un “arsenal” de decisiones económicas que pretenden morigerar los efectos adversos de una crisis que sus interlocutores describen como ajena. Pero hay que decirlo con todas las letras, el impacto de una y cada una de estas medidas apunta a sostener la situación de determinados sectores de la sociedad y no de toda la población.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La arbitrariedad y la discrecionalidad, solo alimentan actitudes sociales equivocadas. Por un lado los sectores productivos, con alguna cuota de razonabilidad, se plantean, porque se apoya TAL sector y no al suyo.  Como contracara de este planteo, los gremios hacen reclamos salariales. Después de todo, se plantean, con semejante crecimiento prometido, las pujas salariales tienen bastante asidero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que el doble discurso genera confusión. No terminamos de entender si estamos en problemas y son tiempos de ajustar el cinturón y poner el pecho, o bien son épocas de desarrollo, crecimiento y despliegue económico. Tal vez si el gobierno tuviera un discurso un poco más consistente, estas confusiones quedarían resueltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este conjunto de decisiones no hace más que favorecer a los que forman parte de minorías especiales. Los empleados en relación de dependencia ( en blanco ), los que poseen cuenta bancaria, aquellos que forman parte del sistema económico formal, serán los únicos beneficiarios directos de estos planes para comprar electrodomésticos y autos. Se favorecerán con la construcción y la obra publica y serán los destinatarios que gozarán de los beneficios de las reducciones al impuesto a las ganancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto de la sociedad, la que reside en el interior, y en el interior del interior, la población rural, la no bancarizada, la economía informal, y los empresarios no organizados, sin estructuras lobbistas, recogerán migajas del reparto estatal arbitrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando de favorecer a la sociedad se habla hay que ser transparentes. Este tipo de medidas sectoriales solo dan paso a las suspicacias. La aplicación del poder centralizado se sigue ejerciendo con impunidad. La inconsulta manera de tomar decisiones, la discrecional forma de elegir a los “privilegiados” del poder, no hace más que alejar a la política de la gente, socavando las más profundas raíces republicanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gobernar para todos no debe ser simplemente un discurso. Para eso es preciso, PENSAR en términos de TODOS. Cuando se toman medidas con deshonestidad, escondiendo el otorgamiento de favores y privilegios para determinados sectores aliados del poder de turno, caemos en una evidente traición a la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando por el contrario, se toman con honestidad intelectual, en la convicción de que se esta haciendo lo correcto y con la mayor buena fe, se cae en la ingenuidad de creer que el pais termina en Buenos Aires, Córdoba y Rosario. Argentina es bastante más que esas ciudades pobladas, proveedoras de servicios, y elogiadas por su desarrollo urbano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Argentina está formada por cientos de pueblos, de ricas geografías a lo largo de la nación. Esos lugares son los que generan las riquezas para que, los que vivimos en las ciudades, disfrutemos de las comodidades de la civilización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando las medidas económicas se piensan desde los escritorios del poder, aún con buena fe, es inevitable olvidarse de esa Argentina que hace patria todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para favorecer a todos, los gobiernos solo deben recurrir al más elemental y básico criterio de política económica. Para estimular el consumo, para devolverle a la sociedad su poder de compra SOLO hay que REDUCIR IMPUESTOS, fundamentalmente aquellos que alcanzan al consumo. De esa manera SI alcanzamos a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la sociedad, cada individuo, el que tiene la potestad moral de decidir que hacer con cada centavo que produce, y no un burócrata universitario, que cree saber lo que la sociedad prefiere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si las medidas gubernamentales favorecen a unos y perjudican a otros, son centralmente inmorales, porque lo único que consiguen es sostener el doble discurso y profundizar esa brecha entre pobres y ricos de la que tanto se habla y poco se hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que logran los gobernantes y la política clásica, es agrandar ese espacio que separa a los ricos de los pobres. Las medidas definitivamente están preparadas para los que mas posibilidades tienen, en desmedro de aquellos otros que están fuera del sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El doble discurso está nuevamente instalado. La brecha se sigue profundizando y la sociedad parece dispuesta a comprar falsos argumentos con demasiada pasividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-2618906625565164631?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/2618906625565164631/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=2618906625565164631' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/2618906625565164631'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/2618906625565164631'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/12/el-doble-discurso-que-profundiza-la.html' title='El doble discurso que profundiza la brecha.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-2339969600026009270</id><published>2008-12-14T20:07:00.001-03:00</published><updated>2008-12-14T20:08:55.504-03:00</updated><title type='text'>La Otra Argentina</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Venimos presenciando una engañadora forma de presentar la realidad. Muchos pseudos dirigentes se han empeñado en convencernos de que la ciudadanía debe participar, lo cual suena no solo simpático, sino fuertemente convocante. Pero ese consejo tiene un sentido restrictivo en esos interlocutores. Cuando hablan de formar parte de las decisiones, se refieren a ingresar a los cuadros de la política partidaria, para cambiar desde ahí la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es absolutamente cierto, que esa es UNA manera de hacerlo. No podemos estar seguros de que es la más eficiente. Se nos mezclan sensaciones entre lo que DEBE SER y lo que ES. Queda claro que muchos buenos seres humanos han recorrido ese trayecto con variado éxito. Los menos pasaron el filtro, no sin antes tener que  prostituirse de una u otra manera en el intento de alcanzar el ejercicio del poder. Probablemente tuvieron que aceptar en el camino acceder a aquellas cuestiones que cuando no están en la política aborrecían. El discurso dirá que son los costos de estar en la política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los más, quedaron en el camino. Algunos huyeron espantados por metodologías tan cuestionables como difíciles de explicar. Decidieron no aprobar prácticas que implicaban traicionar su esencia. Quedaron entrampados en el brete de tener que elegir entre el honor y la dignidad o la avaricia y el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro grupo fue triturado por la maquina de impedir para convertir esa convocatoria abierta y plural en la conocida mesa reducida que decide todo a escondidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo concreto es que mucho de esto que se describe como participación no es más que una verdad a medias que ha calado muy hondo en la sociedad, logrando disuadir a buena parte de aquellos que lo intentaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así las cosas, los que ya hicieron el intento, desestiman cualquier otra embestida. Algunos otros que ni lo intentaron, prefieren no hacerlo, amedrentados por la incalculable cantidad de ejemplos que pululan a diario y que testimonian lo que presumen sin conocer con precisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto también, que muchos argentinos han optado por la más cómoda. No participan de nada. No forman parte de la vida interior de un club deportivo, ni de una organización no gubernamental, ni siquiera del consorcio del edificio o la comisión vecinal. Esos abúlicos son los que se quejan en los cafés pero hacen poco por cambiar su metro cuadrado. Esa actitud ingenua le ha cedido la iniciativa y el territorio a los que entendieron que pueden manejar a su criterio y arbitrariamente los hilos del poder. Ellos aprovecharon el vacío y se apropiaron de cuanto espacio ha quedado disponible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tal vez sea tiempo de entender que la participación democrática no es SOLO incorporarse a un partido político. Existen miles de otras variantes que resultan no solo más gratificantes sino hasta más procedentes. Todos los ámbitos permiten esta forma de tomar decisiones. El deporte o la cultura, el trabajo o la empresa, la religión y el entretenimiento, la salud o la educación, la seguridad o el arte. Casi cualquier espacio es valido para ejercitar y aprender a tomar decisiones en comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco tiempo tuve la suerte de tomar contacto con un grupo de entusiastas que defendían con pasión su activa militancia en una organización solidaria. En esta ocasión se trataba de la FUNDACION CONIN ( &lt;a href="http://www.conin.org.ar/"&gt;www.conin.org.ar&lt;/a&gt; ) Cooperadora para la Nutrición Infantil, que decidió librar la más dura de las batallas “quebrar a la desnutrición infantil”. Sobre la base científica de que el cerebro de un niño se forma y desarrolla en los primeros 18 meses de vida, ellos saben que aquello que no se logra en esa etapa de la vida, luego nunca más se recupera ni corrige. Por eso, trabajan a diario en muchas provincias argentinas para resolver el problema de fondo. Se trata de poner empeño en la nutrición y en la estimulación temprana para los niños. Al mismo tiempo se enfocan en facilitar el acceso al agua potable, cloacas y energía eléctrica para los hogares. Ellos tienen la convicción de que ayudando a las madres, ayudarán a los hijos. Están seguros que solo una sociedad compuesta por seres humanos dotados de posibilidades básicas, tiene la oportunidad de hablar de educación y desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos, la gente de CONIN, encontraron la manera de luchar con dignidad. Ellos sí consiguieron volcar su tiempo, vocación y principios en pro de una causa noble, difícil pero posible. La mancomunada acción conjunta de esfuerzos públicos, privados y del tercer sector,  pueden aportar la fórmula para alcanzar metas razonables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actualmente CONIN contiene a más de 1600 chicos en más de 15 centros a lo largo de la geografía Argentina. Imitando el ejemplo de Chile que logró ubicar los indicadores de mortalidad infantil a niveles de los países mas desarrollados y garantizarle la educación primaria a la totalidad de la población, CONIN nace en Mendoza y día a día extiende sus brazos por el país convocando almas generosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta Fundación es solo un ejemplo de lo mucho que los argentinos podemos dar. Miles de hombres y mujeres a diario, en esta bendita tierra, quieren contribuir con su país, con su sociedad, con su comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos han intentado hacer algo, sin éxito. Tal vez sea tiempo de recrear la mente y entender que existen muchas formas de hacer la política bien entendida. Que trabajar para un partido que solo tiene vocación de poder, y que concentra sus esfuerzos cotidianos en sumar voluntades para la próxima compulsa electoral, no es la única manera de influir positivamente en nuestra comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ejemplo que podemos brindarle a nuestros hijos está en la tarea cotidiana, en esa que permite distraer parte de nuestro escaso tiempo, para brindarle a nuestros semejantes diferentes formas de participación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ámbitos son infinitos. La tarea solidaria es un camino, pero existen otras posibilidades. La difusión de la cultura, la educación, la salud, el arte, el deporte, las ideas, son solo una breve nómina de actividades que merecen ser atendidas por ciudadanos que no han encontrado aún espacios para aportar lo que mas saben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tiempo de animarse a estar del lado de los que hacen. No importa mucho DONDE, tampoco importa demasiado haciendo QUE. Si es trascendente estar en aquel lugar en el que podamos sumar nuestro granito de arena. Estaremos en ese momento aportando no solo nuestro conocimiento y pasión por lo que amamos, sino también ejercitándonos activamente en el rol de conducir nuestras propias vidas con un sentido y preparándonos como sociedad para la sana gimnasia de vivir en comunidad, siendo tolerantes y determinados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una democracia se construye con hombres y mujeres comprometidos. La participación no es solo militar en un partido político, también lo es la digna lucha de todos los días que miles de organizaciones ofrecen a la sociedad para construir una convivencia mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos a tiempo de elegir. Podemos ser parte de esa Argentina que criticamos todos los días, que nos deshonra y nos genera desprecio. O podemos ser parte de aquellos que creen en el esfuerzo anónimo, en la lucha por los ideales, en la militancia consecuente y en la difusión de los valores. Todavía estamos a tiempo de ser parte de la OTRA ARGENTINA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-2339969600026009270?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/2339969600026009270/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=2339969600026009270' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/2339969600026009270'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/2339969600026009270'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/12/la-otra-argentina.html' title='La Otra Argentina'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-5807107683295905360</id><published>2008-12-11T09:58:00.001-03:00</published><updated>2008-12-11T09:59:54.204-03:00</updated><title type='text'>25 años no fueron suficientes.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Han transcurrido 25 años desde aquel emotivo regreso a la democracia. Ha pasado bastante tiempo desde ese entonces. Ese derrotero reconoce diferentes hitos en su trayecto. Algunos éxitos, otros tantos fracasos. Hemos tenido que tropezar demasiado para llegar hasta acá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez sea tiempo de reflexionar sobre lo pasado, valorar lo logrado y enfocarnos en las asignaturas pendientes que son muchas por cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay dudas de que hemos avanzado. Haber superado una etapa de quiebres institucionales, sin recurrir al amparo de las fuerzas armadas para resolver los conflictos, ha sido todo un logro. Mucho mas aún si tenemos en cuenta la frondosa historia que ostentamos en la materia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no es que no hayamos  enfrentado escollos. Los tuvimos y muy serios. Pero algo cambio entre nosotros y pudimos sostener esta continuidad democrática. Al menos la convicción de no repetir aquella lista de errores del pasado pudo superar a la inercia simplista de golpear las puertas de los cuarteles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco debemos engañarnos. Solo hemos dado algunos pasos. Podemos hablar hoy de esta incipiente democracia, de una joven republica pero debemos saber que aun gatea buscando su destino pretendiendo consolidarse año a año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pudimos, en este tiempo, comprender definitivamente el concepto de República y la esencia de la división de poderes. Mucho menos aun supimos interpretar el federalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora solo hemos aceptado cambiar de “patrón”. De la sumisión al poder que imponían las armas, pasamos a una nueva forma de esclavismo político. Esta vez los ciudadanos solo pudimos subordinarnos a la dictadura de la partidocracia electoral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta claro que nos falta mucho. Pero el camino que nos toca recorrer no tiene que ver como afirman algunos, con el paso del tiempo. Es que la madurez política no es la consecuencia del mero transcurso de los años. La madurez implica aprender de los errores, y los argentinos aun no hemos logrado hacer doblar esa curva que tanto tiempo nos viene llevando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto, hemos avanzado. Esta renga y débil democracia es mucho mejor que aquellas aventuras despóticas del pasado. Pero aún no hemos comprendido como ejercer con tolerancia el poder. Todavía nos ciegan ciertas prácticas autoritarias y la crítica no se asume como parte del proceso de intercambio de ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los intentos violentos que transcurrieron en los primeros años de la recuperada democracia, tuvieron protagonistas de uno y otro lado. Los intolerantes de la década más despreciable de la historia argentina aparecieron en diferentes momentos para intentar nuevamente alzarse con el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos años incurrimos en una interminable secuencia de errores. Así dimos paso a supuestos recursos que apuntaban a lograr la tan mentada pacificación nacional. Solo dejaron heridas abiertas y permitieron que sigamos en estos días,  discutiendo cuestiones que ya deberíamos haber resuelto, pero que por esquivarlas y no enfrentarlas con coraje, solo supimos prolongar la agonía para que nos reboten sus consecuencias muchos años después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez el aprendizaje haya sido que a los problemas se debe enfrentarlos, y no esquivarlos. Las enseñanzas de aquellos errores están demasiado a la vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El clientelismo, la prebenda, la corrupción no solo no han disminuido, sino que se han perfeccionado con nuevas variantes en este tiempo. Es tal vez la cuestión en la que mas hemos retrocedido. Lamentablemente no parece que hayamos encontrado aun el rumbo para vencer a estos flagelos enquistados en nuestra cultura y tradición de poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos falta bastante por madurar. Nos queda por aprobar varias materias pendientes. Aprender a convivir, asumir el pleno ejercicio de las libertades y entender que la democracia no supone imponer a los otros nuestra visión, ni sacar cuentas para ver quien tiene más votos, arrodillando luego al derrotado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos falta mucho aun. Pero no nos falta tiempo, sino madurez. Somos una sociedad que tiene sus años. Llevamos un par de generaciones que nacieron con esta nueva versión de la democracia local. Ellos tienen poco que endilgarle a los años oscuros de la Argentina. En esa época convivieron los intolerantes. Eligieron ese camino para tomar el poder y hacerse de la patria sin importarles las minorías, concepto central de una Republica democrática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la mayor de las deudas que la sociedad tiene para con esta historia es no haber asumido con claridad que el centro del poder esta en la gente. Aun buscamos el Mesías. No entendimos todavía que la democracia y la República suponen institutos en los que la gente detenta el poder, asume su libertad y derechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el pueblo el que, circunstancialmente, DELEGA parte de esos atributos para que meros ADMINISTRADORES asuman responsabilidades cedidas, solo en forma provisoria, para ejercer con mayor eficacia aquello que los individuos no pueden o no desean resolver aisladamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando comprendamos que nuestros padres fundadores no superaron sus diferencias, sino que solo las dejaron de lado, tal vez aprendamos que la democracia no es un sistema donde todos pensamos de idéntica manera, sino que es la imperfecta fórmula que las sociedades civilizadas encontraron para vivir en comunidad respetando las decisiones ajenas, tolerando las diferencias, para abandonar definitivamente la idea de imponer recetas al resto de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los padres de la patria nos dejaron muchas enseñanzas. Solo tenemos que repasar la lección y superar la compulsión tribal de querer doblegar a nuestros semejantes. Es tiempo de comprender que la democracia, la República y el federalismo, es el legado más importante que el primer artículo de nuestra Constitución Nacional nos indica con tanta claridad. Esa es la fuente de sabiduría que debemos seguir para recuperar nuestra libertad, esa que no debimos perder nunca, y por la cual jamás debemos resignarnos. De lo contrario las nuevas formas que asumen los pretendidos dictadores contemporáneos,  seguirán intentando arrebatárnosla a nosotros y a nuestros hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lucha por la libertad, por la democracia y la República ha dado algunos pasos. Nos resta entender que aun tenemos asignaturas pendientes. Cuando seamos capaces de asumir nuestro rol activo de ciudadanos de la patria podremos decir con orgullo que estamos haciendo un pais para todos. Por ahora, solo han pasado 25 años, pero no fueron suficientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-5807107683295905360?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/5807107683295905360/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=5807107683295905360' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5807107683295905360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5807107683295905360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/12/25-aos-no-fueron-suficientes.html' title='25 años no fueron suficientes.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-5461698704546875512</id><published>2008-12-05T08:05:00.001-03:00</published><updated>2008-12-05T08:50:41.389-03:00</updated><title type='text'>Coparticipación Federal. El debate equivocado.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La coparticipación federal es uno de esos temas que en Argentina, vuelve cíclicamente, cada tanto, para instalarse como centro del debate. Esta vez lo hacen posible, la crisis internacional y un escenario proyectado como desfavorable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprende como aun persiste el enfoque tradicional que presenta la discusión entre esclavistas y esclavos, entre usurpadores y usurpados. Estamos frente a un diálogo insólito que se enfoca en la distribución primaria o secundaria, en los impuestos que se reparten y aquellos otros que no entran en ese esquema. Todos discuten el COMO, pero nadie el QUE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pareciera que nos hemos acostumbrado a que las cosas se hagan de modo impropio, al punto que han logrado hacernos creer que este sistema goza de moralidad. No alcanzamos a darnos cuenta de que el sistema además de inmoral, roza la ilegalidad. Su existencia se contrapone con el espíritu mismo de la Constitución Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No existen dudas, de que la coparticipación, como institución, se ha constituido en la cárcel de la autonomía y el federalismo. Es la herramienta mas perversa que ha conseguido, nuestro ya abusivo sistema personalista que representado por presidentes y gobernadores, ha permitido que la humillación sea la condición de cualquier diálogo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presidentes que imponen a gobernadores, y estos últimos aplicando la misma regla a los intendentes, es el paisaje reiterado que vemos desde hace décadas en nuestra patria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta abrumadora esa película que se repite hasta el cansancio. Funcionarios que hacen gestiones en la Capital Federal para conseguir los “favores” del poder. Idénticas escenas completan esa imagen cuando los intendentes recorren los pasillos de las casas de gobierno provinciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se paga un precio demasiado alto. Quedan en ese acto, los rastros de la indignidad que ofrece quien debe humillarse, recurriendo al halago y a la adulación para obtener los recursos que el poderoso, arbitrariamente, decide girar al obsecuente de turno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Triste imagen esta que muestra a intendentes y gobernadores, abdicando sus convicciones, para luego regresar a sus tierras y ufanarse ante sus pueblos de los recursos obtenidos para los ciudadanos locales. Para ello han tenido que dejar de lado sus más profundas creencias, rompiendo además el principio esencial del federalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos parecen haber olvidado que este sistema de coparticipación no solo es inmoral y prefieren ignorar también, que se trata de una legislación que viola los principios fundacionales de la Constitución Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El artículo primero de nuestra Carta Magna nos habla de un pais federal. La esencia del federalismo es justamente sostener autonomía e independencia del poder central a través de los recursos que cada jurisdicción es capaz de generar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es preciso ahondar respecto de lo que ha sido el espíritu de los padres de la patria al momento de redactar la ley fundacional. Ellos pensaron en un pais capaz de generar sus propios recursos en cada lugar, para luego, establecer que porción de esos ingresos derivarían al sostenimiento de un Estado Nacional que se ocuparía de las responsabilidades que las provincias les cederían para una mejor organización nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Indigna la falta de coraje de nuestra clase dirigente, la ausencia de honestidad intelectual para decirnos claramente que no han tenido la fortaleza para defender como corresponde el derecho de cada pueblo, de cada provincia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta sería posible aceptar que aún no han encontrado el camino, que no saben por donde encarar la lucha. Lo que resulta inadmisible es que nos enreden en una discusión inadecuada queriendo convencernos que esto se trata de pelear por un punto más, de quitarle a ciertas provincias para beneficiar a otras y de constituir grandes reparaciones históricas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una lucha de irresponsables, porque en definitiva lo que los dirigentes no quieren asumir es que cada localidad, cada provincia debe vivir con lo propio, con lo que es capaz de generarse para si mismas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos sostienen que esa idea, fundacional por cierto, ignora el concepto de solidaridad. Es difícil saber a que se refieren, porque si algo no ha tenido este sistema de coparticipación, desde su mismo nacimiento, es justamente eso, ni equidad, ni justicia, ni criterio, ni nada que se le parezca. Solo ha logrado empobrecer a las provincias más débiles y fortalecer discrecional e intencionalmente a las más poderosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuna de esa deformación nacional ha hecho que las oportunidades pululen allí donde el poderoso de turno derivó recursos, haciendo que esos lugares recorran un circulo que se ha retroalimentado indefinidamente. Donde esta el dinero, allí fue la gente, y estos lugares se han poblado, logrando un perverso efecto sobre nuestra nación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este sistema no ha hecho más que dañarnos, abriendo artificialmente una brecha que no solo no se cerrará, sino que se acrecienta con el paso de los años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si algo ha logrado este perverso sistema es que provincias naturalmente ricas, plagadas de recursos naturales, con tierras productivas y grandes posibilidades, no hayan conseguido despegar definitivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los arquitectos de este engendro fiscal, siguen promocionando una cultura parasitaria, en la que el progreso depende de la cintura política del poderoso de turno, y no del esfuerzo productivo de cada ciudadano, de cada ciudad o provincia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este sistema es perversamente inmoral. Detrae recursos desde donde se produce, para depositarlo en manos de funcionarios que pretenden erigirse como los iluminados distribuidores  e inmaculados propietarios del don de la equidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez sea ingenuo pensar que alguna vez los dirigentes políticos se animarán a decirnos la verdad mirándonos a la cara. Solo deberían confesarnos, que no han tenido el coraje de evitar que nos saqueen día a día. Han trabajado por acción u omisión para favorecer sistemas que solo hacen que algunos deban arrodillarse frente a los circunstanciales detentadores del poder, para rendirles pleitesía, adularlos y construir así la más perversa herramienta de opresión que la historia republicana reconozca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Difícilmente la política pueda recuperar esa credibilidad que tanto reclama pero que rara vez ha sido capaz de honrar. Para ello, harían falta gestos de grandeza y humildad que son incompatibles con sus valores personales y con el recorrido que han tenido que hacer para estar donde están.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este deporte de la hipocresía nacional, la política no es la excepción. No han sabido reconocer que no solo no saben como luchar, sino que además han resuelto que lo mejor  es no dar la batalla, y lo han decidido por nosotros, cuando no, sin consultarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna vez esta patria, estos ciudadanos, recuperarán su libertad. Será el momento en el que el federalismo vuelva a darnos la luz. Tal vez, debamos esperar  para que una rebelión fiscal sea capaz de doblegar a las leyes anticonstitucionales, para ayudarnos a recuperar el valor de la Constitución. Es posible que en ese instante, Alberdi pueda sentirse orgulloso de la Nación que soñó. Algunos dirigentes mediocres le robaron, hace varias décadas, ese sueño a los ciudadanos. Luego, generaciones completas de dirigentes, no han tenido el coraje de luchar por la esencia federal de la Constitución, pese a recitarla a diario en sus campañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna vez pasará. Llegará el tiempo de despertarnos y darnos cuenta que eso no sucederá de la mano de estos dirigentes políticos. Mientras tanto, seguiremos conducidos por esta hipócrita manera de concebir el federalismo. La discusión sobre la coparticipación sigue transitando un confuso camino. Ellos han decidido entretenernos embarcándonos en este absurdo debate. Por ahora la coparticipación federal, seguirá recorriendo, como desde hace décadas, el debate equivocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes – Argentina&lt;br /&gt;03783 15602694&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-5461698704546875512?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/5461698704546875512/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=5461698704546875512' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5461698704546875512'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5461698704546875512'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/12/coparticipacin-federal-el-debate.html' title='Coparticipación Federal. El debate equivocado.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-8299505337313268949</id><published>2008-11-17T13:28:00.000-03:00</published><updated>2008-11-17T13:37:38.448-03:00</updated><title type='text'>Estacionamiento Reservado. El paradigma del privilegio.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Intentar estacionar el vehículo en el centro de la ciudad, es una verdadera aventura. Salvo, que uno tome la decisión de hacerlo en algunos de esos escasos y costosos estacionamientos privados. Intentarlo en los lugares públicos es un verdadero desafío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se podría pensar que esto ocurre porque el parque automotor supera largamente las posibilidades que ofrecen los microcentros urbanos. Es cierto, pero solo parcialmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que un grupo de iluminados funcionarios comunales, deciden en cada gestión, en esta, en las anteriores y seguramente en las que vendrán, otorgar discrecionalmente, estacionamientos reservados a diferentes estamentos del poder formal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estacionamiento reservado, es ese espacio de nuestras calles del que los poderosos han decidido apropiarse, con vaya a saber que atribución que se han arrogado unilateralmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es probable que este no sea uno de esos temas de trascendencia global. Tampoco debería ameritar tantos renglones. Pero es emblemático y simbólico. Es un asunto secundario en si mismo, que muestra claramente el paradigma de los privilegios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al deambular por las cuadras de la ciudad, es simple encontrarse con esos espacios reservados donde estacionan los vehículos del poder. Lugares especialmente demarcados con líneas de color, con ampulosos carteles y claros límites, que indican que SOLO ELLOS pueden estacionar allí.  Un verdadero símbolo del privilegio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una recorrida muy superficial, nos muestra el estacionamiento reservado para distintas oficinas del Poder Ejecutivo. Cada Ministerio o subsecretaria, cada dirección, ente autárquico u oficina, gozan de este espacio frente a su sede para uno o más vehículos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Poder Legislativo tambien dispone de esos lugares. Obviamente el Poder Judicial no es la excepción. No podía dejar de dar la nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tambien hacen uso de esta arbitraria atribución, el municipio con sus diferentes dependencias. El poder público local no solo hace ese discrecional uso para otorgarles  privilegios a los funcionarios públicos, sino que además lo aplica con las organizaciones gremiales. Los representantes de los trabajadores no podían quedar al margen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si a esos espacios reservados le agregamos los otros lugares que la administración comunal concede a las motos en algunas esquinas, las cuadras enteras asignadas a los ómnibus que conforman el servicio de transporte público de pasajeros, como así tambien a las paradas de taxis y remisses, realmente la aventura de estacionar se constituye en una travesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El uso y abuso del poder para otorgar privilegios es siempre cuestionable. Podríamos hacer un esfuerzo por entender aquellos casos en los que se involucran cuestiones de seguridad. Tal vez pueda ser el caso de los vehículos de transporte de caudales que deben ingresar o retirar dinero de los bancos. Podríamos hacer nuestro mejor intento por comprender cuando por razones de orden urbano se habilita a los colegios a tener momentos especiales del día para que puedan, los padres y transportes escolares, dejar o retirar a los chicos de los establecimientos escolares. Pero aún así, solo hablaríamos de excepcionales circunstancias, y solo en horarios de saturación o expresa necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta difícil entender para que precisa un funcionario del poder ejecutivo, legislativo o judicial, tener su vehiculo estacionado en la puerta de su lugar de trabajo. Tampoco parece fácil explicar, para que un jerarquizado empleado municipal, o menos aun un dirigente sindical, precisa estacionar su coche en el frente de sus oficinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la típica vida sedentaria de los oficinistas del poder se agrega ahora su comodidad para evitar la fatiga de conseguir estacionamiento. No sea cosa que deban caminar algunas cuadras o perder sus valiosos minutos para generar resultados a la sociedad que los eligió directa o indirectamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los privilegios del vehiculo oficial y del chofer asignado, se suma así esta otra forma de ostentación del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La paradoja es que se trata de los supuestos defensores de la igualdad. Vaya forma de ejercer esa lucha, auto concediéndose el privilegio de estacionar en la puerta, o lo que puede ser tan grave, gestionando ese privilegio para beneficiarse en forma personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que insistir con que este es un tema menor, prácticamente irrelevante, pero tremendamente paradigmático. Si en estas cosas intrascendentes, algunos funcionarios razonan de esta manera, es realmente improbable esperar de ellos criterio, equidad, justicia y sentido común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El show de los privilegios urbanos se complementa con esos pases especiales que permiten, con solo exhibirlos, superar zonas no permitidas o estacionar en “cualquier lugar”. Los periodistas y comunicadores suelen traficar también con esta forma de abusar de los privilegios que algunos de los poderosos de turno, ostentan con absoluta impunidad, como si fueran los absolutos dueños de la ciudad. Solo podemos suponer que esos “favores urbanos” deben tener alguna contraprestación. Eso es solo mera imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguiremos insistiendo en la aventura cotidiana de encontrar un lugar para estacionar el vehículo en los pocos espacios que los ciudadanos comunes tenemos asignados. Son los espacios que “nos quedaron” después de la repartija indiscriminada que han acordado los autoproclamados propietarios de la ciudad con los circunstanciales  privilegiados, siempre a espaldas de sus representados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez sea tiempo de predicar con el ejemplo. La perdida de credibilidad en la política, en el poder, no es pura imaginería. Tiene sustento en banalidades, que como estas, carcomen las bases de cualquier construcción social, porque vulneran las más elementales normas de convivencia. Usar el poder para abusarse y humillar a los administrados, no parece el camino. Al menos, no es la receta que utilizarían quienes respetan a sus representados y creen férreamente en la igualdad que tanto recitan, pero que tanto les cuesta ejercitar con hechos concretos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estacionamiento reservado sigue siendo un tema irrelevante. Pero no hay dudas, que su vigencia, es una pequeña muestra de cómo se ejerce el poder. Sigue siendo aún, el paradigma de los privilegios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-8299505337313268949?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/8299505337313268949/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=8299505337313268949' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/8299505337313268949'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/8299505337313268949'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/11/estacionamiento-reservado-el-paradigma.html' title='Estacionamiento Reservado. El paradigma del privilegio.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-213786587574675988</id><published>2008-11-03T11:49:00.003-03:00</published><updated>2008-11-04T11:57:56.967-03:00</updated><title type='text'>Persevera y triunfarás.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:12;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Definitivamente la lucha aislada no sirve, al menos no alcanza. Ellos, los que están en el poder saben que estas espasmódicas reacciones populares se ponen de moda y luego caen por su propio peso. La gente se desanima pronto y todo queda en la nada, renovando nuevamente la desilusión. Ellos lo saben, solo deben tener algo de paciencia. La historia dice que “ya se les va a pasar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie parece recordar el “que se vayan todos”. Tampoco el “no se olviden de Cabezas” o cada una de las numerosas marchas pidiendo justicia para esclarecer cada aberrante crimen. Donde quedó aquella convocatoria para hacerle frente a la inseguridad que llenó una plaza con miles de ciudadanos que decían BASTA ?. Que sabemos hoy de la movilización provocada por la indignación que produjeron los hechos de Cromagnon o mas recientemente, por donde anda la causa del campo ?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los argentinos decimos querer cambiar la historia, pero para eso deberemos aprender antes, que esta es una lucha dispar. Eso no hace imposible ganarla. Pero si implica, la imprescindible necesidad de entender que para triunfar habrá que desarrollar una habilidad, una virtud, de la que, al menos hasta a hoy, hemos mostrado poco y nada. Las causas nobles siempre ganan, pero precisan de importantes esfuerzos y de una perseverancia que solo es propia de aquellos que entienden y están comprometidos con esa lucha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debemos dejar de ser tan REACTIVOS. Hasta ahora nos hemos comportado como simples espejos que refractamos la situación del momento. Ellos, establecen la agenda de discusión. Plantean el tema, el como y el cuando. La sociedad mientras tanto solo atina a vociferar críticas, quejarse hasta el cansancio y bailar la danza que propone el poder. Antes fue la preocupación por la inseguridad, luego lo del campo, hoy el tema previsional. Pero no venimos ganando batallas, solo hemos conseguido postergar cada problema importante para darle paso al nuevo asunto que propone la agenda oficial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es bastante probable que dentro de unos pocos meses estemos hablando de la crisis económica, de la institucional, o mucho peor aun, de alguna otra causa más frívola o irrelevante que la actual. Para ese entonces, las actuales luchas habrán quedado en el olvido, como tantas otras veces en el pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en esa falta de perseverancia donde perdemos territorio, es allí donde nos aplastan, y ellos lo saben. Lo más grave es que lo saben, conocen nuestro comportamiento social y conocen también con bastante certeza que nos volverán a derrotar, como lo hacen casi siempre. Salvo que esta vez, lo hagamos de un modo diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mensaje no pretende ser negativo, ni pesimista. Muy por el contrario, lo afirmado pasa por recordar que si simplemente REACCIONAMOS no iremos demasiado lejos. Ganaremos pequeñas contiendas, pero solo harán que el adversario se repliegue para buscar una nueva y mas refinada estrategia para terminar torciéndonos el brazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos, las minorías organizadas siguen triunfando. Nosotros, las mayorías desorganizadas seguimos acumulando derrotas. Tal vez sea tiempo de parar la pelota y organizarnos, para asumir determinados roles. Necesitamos gente que sea capaz de dar lucha desde su lugar, desde la política o el arte, desde la tribuna académica o las organizaciones sociales, desde el deporte o el periodismo. NO sirve que todos hagamos de todo. Es inconducente. Abundan pruebas sobre ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precisamos bastante más que bronca para cambiar la historia. NO alcanza con encontrar un nuevo Mesías que reemplace al que nos viene desilusionando en el presente. Esas historias ya las conocemos, De hecho hoy convivimos con esos personajes que nos vinieron a rescatar de la corrupción y de la impunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Argentina parpadea. Pasa de la resignación a la impotencia, para luego envalentonarse y confrontar con el poder por espacio de algunas semanas, llevando como bandera el circunstancial tema del momento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que la resignación es parte de la estrategia de los oficialismos de turno. Ellos saben que pueden hacernos sentir a los ciudadanos, esa sensación de que no vale la pena, que mas vale plegarse a la realidad y entregarse mansamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trabajan a diario para que esa resignación se desarrolle y para que creamos que no esta a nuestro alcance cambiar el rumbo. MUCHOS trabajan para ello, para que tengamos esa sensación de que nada podemos hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al éxito se llega con buenas ideas, con creatividad, siguiendo a veces el menos convencional de los caminos. Pero ninguna buena idea, se logra, sin perseverancia, sin tenacidad, sin convicciones. Creer que las grandes batallas se ganan sin superar previamente escollos en el camino, es no haber tenido sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La concreción de las ilusiones, solo se consigue después de haber saltado vallas, muchas por cierto, y de haber tropezado varias veces en el proceso. No existe tal cosa como el éxito sin inconvenientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, la lucha, el premio, el éxito, valen la pena en tanto uno está dispuesto a perseverar. Los intentos solitarios, la falta de determinación, la inconstancia, solo pueden conducirnos nuevamente al fracaso. Y con ello llega la frustración. Ya lo dice aquella famosa cita. El camino al infierno esta plagado de buenas intenciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata pues de no quedarse en el discurso bonito y llevarlo a la acción. La retórica es un excelente recurso, pero resulta insuficiente sin una consecuente acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hombres que cambiaron la historia, los que dejaron algo positivo en esta vida terrenal, los que legaron a sus hijos alguna lección, son aquellos que tuvieron un sueño, pero apostaron por él con cada centímetro de su ser, arriesgando todo por ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando miramos con admiración lo que han logrado otras sociedades, o nuestros antepasados en otros tiempos, debemos entender que no llegaron alli con un simple chasquido de dedos. Lo lograron con esfuerzo, tenacidad, y hasta alguna cuota de tozudez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los que dicen que no se puede cambiar la historia de nuestro pais, de nuestra provincia, de nuestra ciudad, de nuestro barrio, solo hay que recordarles que el éxito tiene un costo. El esfuerzo debe encontrar soporte en las convicciones, y estas requieren de tiempo, perseverancia, tenacidad para plasmarse. Si no estemos dispuestos a ello, tal vez sea tiempo de que aceptemos que no podemos cambiar la realidad. Pero a no quejarse. La batalla se gana solo con esfuerzo, lo otro es solo impotencia e ingenuidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los poderosos están equivocados pero, hay que reconocerlo, han sido tenaces. A su evidente perversidad le han agregado una importante dosis de insistencia. Todos ellos llegaron luego de importantes historias de intentarlo hasta el cansancio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tiempo de aceptarlo, los profesionales de la crítica solo muestran retórica, pero la historia no se cambia solo con eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos en caída libre hace ya bastante tiempo. Cambiar esa fuerza inercial depende de nosotros, pero no será con voluntarismo que lo lograremos. Para salir de ese camino circular,  hace falta mucho más que un ampuloso discurso e impulsivas reacciones sociales. Necesitamos objetivos claros y férreas convicciones. Será la única forma  de hacer historia, recordando eso que tantas veces les decimos a quienes nos rodean: PERSEVERA Y TRIUNFARAS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-213786587574675988?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/213786587574675988/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=213786587574675988' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/213786587574675988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/213786587574675988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/11/persevera-y-triunfars.html' title='Persevera y triunfarás.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-4624174619503645342</id><published>2008-10-21T01:06:00.002-03:00</published><updated>2008-10-21T01:08:44.720-03:00</updated><title type='text'>Cosecharás tu siembra.</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CWINDOWS%5CTEMP%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} a:link, span.MsoHyperlink 	{color:blue; 	text-decoration:underline; 	text-underline:single;} a:visited, span.MsoHyperlinkFollowed 	{color:purple; 	text-decoration:underline; 	text-underline:single;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El simple anuncio de otro nuevo paso hacia&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la estatización del sistema previsional argentino no hace más que confirmar algo que ya se podía suponer. Somos merecedores, una vez mas, de esa frase que dice “cosecharás tu siembra”.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es que por aberrante y equivocadas que parezcan estas corrientes de ideas que empujan a que el Estado participe cada vez con mas fuerza en las decisiones, son en definitiva, la mas irremediable consecuencia de lo que hemos hecho y dejado de hacer.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Se podría pensar que el avance sobre el sistema de jubilaciones y pensiones es, paradójicamente, un gran retroceso. Es que fue parcialmente concesionada a un grupo de empresas privadas, para que conjuntamente con el Estado, administren un sistema mixto plagado de distorsiones conceptuales, pero sensiblemente menos malo, que el tradicional sistema público de reparto.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es posible que sea un paso hacia atrás, como lo fue también, otro gran retroceso, la re- estatización de aerolíneas, como tantas otras obscenas demostraciones del poder estatal al que ya nos esta acostumbrando el matrimonio presidencial local en los últimos años.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tal vez valga la pena, preguntarse como llegamos hasta aquí. Porque no es cierto, que esto sea un mero exabrupto o una decisión instintiva o inconciente. Es una determinación que está perfectamente alineada con el pensamiento popular. Una importante y significativa mayoría ciudadana comulga con esta visión de que el Estado debe ocuparse de estos menesteres. Según esa mirada, es su responsabilidad y debe hacerse cargo de resolverlo, en forma publica, estatal, tomando las riendas y no delegando nada de esto a ningún particular.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ya no se discute acerca del fracaso de los sistemas previsionales estatales en todo el globo. Las proyecciones muestran una sociedad cada vez más añosa. Sostener el equilibrio en la relación de cantidad de aportantes activos y su correspondencia en numero de jubilados y pensionados es casi inviable. Revisar la edad de retiro, tema por cierto impopular, podría aportar alguna mejora en la ya delicada situación futura.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por eso, cualquier sistema que intente sostenerse sobre la base de que los activos actuales le paguen las jubilaciones a los retirados de hoy, es actualmente impracticable sin caer en la necesidad de esquilmar, vía impuestos, endeudamiento o inflación, a los contribuyentes para que contribuyan, involuntariamente, al régimen jubilatorio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Los sistemas de capitalización más puros, no solo brindan una solución práctica, sino que aportan equidad, permitiendo que los que mas aporten se jubilen proporcionalmente mejor, en función a lo aportado durante su vida activa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Los sistemas de reparto, por el contrario, solo muestran la cara más inmoral de la popularizada distribución de ingresos, perjudicando a los que mas aportaron para favorecer a los que no aportaron nada o lo hicieron en forma mucho menor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En una sociedad donde los menos aportan y los mas no aportan, es bastante razonable que a la hora de sumar voluntades, triunfen las aplastantes mayorías que se ocupan de anteponer su decisión haciendo prevalecer la aritmética que propone una democracia donde esta permitido imponer a los demás la voluntad de algunos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La decisión gubernamental es cortoplacista, y solo apunta a “hacer caja” para enfrentar un año electoral bastante desafiante para el poder.. No es una decisión enmarcada en una visión de largo plazo, ni mucho menos, un gesto de grandeza patriótica. Es bastante más superficial, mezquino e irresponsable de lo que desearían que parezca.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Después de todo, pese a sus ambiciones hegemónicas, todos saben que el poder es efímero y que más tarde o más temprano, otro se deberá ocupar de gobernar y resolver las irresponsabilidades de hoy.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Todo esto no es casualidad. Es la esperable consecuencia de una forma de razonar que caracteriza a nuestra sociedad. Los dirigentes políticos de hoy, piensan de esta manera, porque la sociedad tambien razona de idéntica forma.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es que, les guste o no a los que eternamente subestiman el poder de las ideas, nos gobiernan las ideologías, esas a la que tanto desprestigian muchos intelectuales, porque no están dispuestos a aceptar que tienen significativas confusiones en sus argumentaciones, las mas de las veces contradictorias. Al no comulgar con un sistema de ideas, resulta mas fácil decir que no existen, que ya terminaron, que desparecieron.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;De ninguna manera desaparecieron. Muy por el contrario. Gobiernan las ideas. Esta situación es un vivo ejemplo de ello. Los argentinos no quieren un sistema de capitalización individual, prefieren una bolsa, compraron la “ilusión” de la utopía estatal, donde un Estado justo será equilibrado a la hora de repartir y administrará con eficiencia los ahorros de los trabajadores. Vaya mentira, vaya ingenuidad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando algo le sucede a una sociedad, hay que entenderlo, es porque algunos se ocuparon de que suceda y otros, simplemente, no lo evitaron.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Las responsabilidades son siempre compartidas. Un sector de la sociedad opera para que sucedan determinados hechos. Milita en sus ideas, las transmite, se ocupa de difundirlas y hacerlas populares. La sociedad no piensa como piensa, ni razona como razona, porque tira una moneda al aire “sorteando” sus creencias. Muchos trabajan duro para ello. Tienen su ideología, y se toman la tarea de militar en ellas todos los días. El resultado está a la vista. Un éxito aplastante en términos de resultados. Sus augurios y deseos terminan verificándose, concretándose, llevándose a la práctica. Sus prédicas no han sido en vano. Consiguen que la mayoría de la sociedad adhiera a sus valores, los convencen, preparando el terreno fértil, hasta que un gobierno cualquiera, habitualmente populista y demagógico como el actual, cumple su preciado sueño.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Del otro lado están, los timoratos, los charlatanes de café, esos que despotrican contra el poder, pero son incapaces de apostar por lo que creen. Los prebendarios &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;de siempre hacen negocios a la sombra del Estado y no entienden que el poder los pone, pero tambien los saca. Entonces hacen negocios por algún tiempo, pero jamás le dan legitimidad a sus emprendimientos. Podrían lograrlo tratando de obtener el apoyo social que una comunidad confiere cuando esta convencida de algo. Pero ni lo intentan.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Aun no entendieron que gobiernan las ideas, creen que es suficiente con fortalecer lazos con el poder de turno. No comprendieron todavía que el verdadero poder está en la gente, en las ideas en las que cree una sociedad. Si no se invierte decididamente en el debate ideológico, militando desde cada espacio disponible, predicando con el ejemplo y con las palabras, en los ámbitos adecuados, la historia no solo no se modificará, sino que los profesionales del poder, seguirán avanzando paso a paso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No llegamos hasta aquí de casualidad. Muchos se ocuparon de que esto suceda. Otros tantos prefirieron la indiferencia, la abulia, el debate estéril. No comprometernos con nuestra patria, tiene su precio. Vaya si lo tiene. Mientras no lo comprendamos claramente, esto seguirá por el mismo camino. Argentina, solo cosecharás tu siembra.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Alberto Medina Méndez&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;03783 – 15602694&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-4624174619503645342?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/4624174619503645342/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=4624174619503645342' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4624174619503645342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4624174619503645342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/10/cosechars-tu-siembra.html' title='Cosecharás tu siembra.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-2152065559633903665</id><published>2008-10-14T01:02:00.002-03:00</published><updated>2008-10-14T01:03:54.480-03:00</updated><title type='text'>El calor del poder.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta crisis financiera sobrevino como consecuencia de la, cada vez más, exacerbada forma de manipular los mercados que los grandes países aplicaron a sus economías, en un acto desesperado por sostener los niveles de actividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquier economista mediocre podría proyectar que sucedería respecto de cada sector de la economía como consecuencia de este desajuste. Es que es demasiado evidente, simple de leer, sencillo de interpretar. Nadie debería tener dudas acerca de lo que sucederá. En todo caso, tendríamos que prepararnos para lo que se viene con más certezas que temores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la comunidad mundial está profundamente preocupada respecto de lo que va a pasar. Invade a todos la incertidumbre y cierta sensación de impotencia popular frente a los acontecimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, esto no es lo que esta pasando. El “mareo” de los analistas, el desconcierto generalizado de la sociedad, proviene del INMENSO poder estatal. Es que los gobiernos están decidiendo que hacer, como y cuando hacerlo. En cada país, en cada lugar, los gobernantes de turno, según sus códigos e ideologías, impondrán sus políticas. Los individuos estaremos allí, “esperando” esas decisiones para saber que hacer. Papel pasivo el de los ciudadanos. Solo meros espectadores de esta puesta en escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A esta regla no escapa nadie. Todos los países, incluidos los del primer mundo, juegan el mismo partido. Lideres políticos de EEUU y de casi toda Europa han coincidido en la necesidad de provocar una intervención estatal proporcional a la que causo la crisis. El sentido de esa intromisión, los mercados a los que invadirán con normas, reglas y  regulaciones, son la razón de la distorsión que los ciudadanos perciben con pánico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso la gente esta desorientada. Porque no sabe en que dirección actuarán los poderosos aparatos estatales que nuestras sociedades supieron engendrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este frente al escenario soñado por las corporaciones. El poder está en manos del Estado. Se encuentra concentrado, en pocas manos y delegado por un pueblo que le ha cedido casi totalmente la iniciativa y que se entrega atado de pies y manos a los designios de los políticos a quienes, paradójicamente, detesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el presente de las contradicciones que la humanidad se plantea en estas últimas décadas y del que seguramente aprenderá alguna vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la inmoralidad del origen de esta crisis, ahora le sumamos una mayor. Es que los que mejor sobrevivirán a este desastre son los que tengan más información, los que estén más cerca del poder, los que hayan podido influir en él, para que proteja a las actividades económicas que representan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pululan por todo el mundo los lobbistas. Son los profesionales mas cotizados del momento. Es que estar bajo las sombras del poder les garantiza, conocer con anticipación lo que va a ocurrir. Aspiran no solo a influir, sino también a saber con antelación cual será el siguiente paso del Estado. La idea es jugar a la lotería, sabiendo el número que va a salir. Pretenden plena garantía. Y la tendrán por su proximidad al poder. No se puede pedir más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que no tienen precisiones, los que vivirán a la deriva todo este proceso, serán los más pobres, los que están lejos de las luces del poder, los que no tienen lobbistas, ni asesores informados que los orienten o aconsejen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más de lo mismo, la historia más perversa de este mundo que dice preocuparse por todos, que habla de equidad, de justicia y de valores, pero que teje en las sombras los negocios más retorcidos, que solo el descalabro puede permitir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tiempos como estos, no sobreviven solo los mas talentosos e inteligentes, sino también los que menos escrúpulos tienen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fórmula se ha renovado nuevamente. Estar cerca del poder parece suficiente. Así pueden recibir el calor de las decisiones gubernamentales y bajo el siempre vigente argumento del arraigado proteccionismo, muchas industrias recibirán subsidios y privilegios que los sectores más desorganizados de la sociedad no verán de modo alguno, y que encima terminarán pagando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se supone que vivimos en un mundo en el que nos llenamos la boca hablando de intentar recuperar los “principios”, de transmitir a nuestros hijos y a las generaciones futuras cierta escala de valores que se debe defender a capa y espada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, ese heroísmo se desvanece cuando se trata de sostener “el negocio”. Alli, desaparece el discurso. Entonces terminamos presenciando el obsceno espectáculo que nos propone la dirigencia. Ayudar a los amigotes de siempre, disfrazando esas decisiones, tras de patrióticos rescates, apoyo a la producción, al empleo y a la estabilidad. Doblemente obsceno, por la acción primero y por el discurso después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta crisis la provocó, la golosa actitud de mediocres dirigentes políticos que creyeron haber encontrado la fórmula para crecer indefinidamente. Intentaron desafiar a los ciclos naturales que posibilitan la evolución y el crecimiento. Esas etapas suponen altos y bajos. Ellos creyeron sortear ese recorrido, manipulando a los mercados con una intervención estatal a la medida de cada circunstancia. El más puro keynesianismo viene intentando gobernar el mundo desde hace tiempo. Las consecuencias ya están a la vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia de nunca acabar. Permanentes intervenciones estatales, siempre funcionales a los deseos de la gente de encontrar mágicas soluciones de la mano de los gurúes de turno. Detrás de cada Mesías, se consuman importantes negocios ineficientes, que resultarías inviables al mercado sin la participación de un Estado omnipresente. Una horda de intelectuales, fabrican complejas teorías, que se caen por su propio peso, pero que ayudan a justificar sus retorcidas explicaciones. Se suma una eficaz campaña publicitaria, donde abundan discursos de barricada entremezclados con académicos que desarrollan argumentos científicos partiendo de la conclusión para llegar a las premisas que desean. Ignoran las evidencias que les presenta la realidad, solo para construir este andamiaje intelectual que suena como un arrullo a los oídos de muchos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna vez nos despertaremos. Asistiremos entonces a la caída de esas teorías que fracasan consecutivamente, pero que son rescatadas por una nueva casta de intelectuales que se ocupa de despotricar contra las recetas anteriores, renovando las mismas herramientas para construir la nueva magia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La economía es simple. Mucho más sencilla de lo que quieren vendernos esos discursos sensacionalistas, llenos de imprecisiones y falacias que la sociedad aun respeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta tanto eso suceda, seguiremos asistiendo a esta triste fórmula. La que construyeron aprovechándose siempre de la acumulación de poder concentrado que le hemos otorgado como ciudadanos al, cada vez, mas imponente aparato estatal. Ellos, los que están siempre cerca del gobierno, saben que, en las crisis, es bueno estar bajo el calor del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-2152065559633903665?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/2152065559633903665/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=2152065559633903665' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/2152065559633903665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/2152065559633903665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/10/el-calor-del-poder.html' title='El calor del poder.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-4845994277047827021</id><published>2008-09-24T00:39:00.001-03:00</published><updated>2008-09-24T00:43:57.431-03:00</updated><title type='text'>La república también se equivoca.</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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Los argumentos abundaron, pero la versión oficial dice que intentan evitar turbulencias en los mercados financieros mundiales.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El Tesoro ya asumió miles de millones de dólares y va por más buscando el respaldo legislativo para sumar cientos de miles de millones para redoblar la apuesta. &lt;st1:personname productid="La Reserva Federal" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="La Reserva" st="on"&gt;La Reserva&lt;/st1:personname&gt; Federal&lt;/st1:personname&gt; actúa en sintonía y paradójicamente los Bancos Centrales, de varios países importantes, se encuentran alineando acciones para “sostener” el andamiaje prefabricado de este presente&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es una determinación polémica que se ha instalado en los ámbitos internacionales y sobre la que algunos analistas siguen opinando, lamentablemente, con un lente sesgado. Quieren justificar lo que es una equivocada decisión, apelando a sus loables intenciones y a las trágicas consecuencias, que suponen, se derivarían de su omisión.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es increíble que sigan gozando de prestigio profesional algunos de estos que opinan según quienes toman las definiciones. Critican asimilables cuestiones de menor relevancia en América Latina porque provienen de presidentes populistas y demagogos, muchas veces de dudoso ejercicio democrático. Como contrapartida, validan estas decisiones, por el solo hecho de provenir de la mayor escuela republicana del globo. Grotesco error, que habla bastante mal de sus cualidades profesionales y mucho más aun de su escala de valores.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A no confundirse, las decisiones son acertadas o equivocadas, no según quien las toma. Tampoco según la circunstancial legalidad que le confiere el funcionamiento de las instituciones. El prisma de los valores, de las creencias, de las convicciones, no puede verse empañado por las preferencias emocionales.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Las repúblicas democráticas también cometen desaciertos. La tentación del intervencionismo no es monopolio del subdesarrollo. El planeta se ha puesto muy sensible frente al ciudadano medio que exige garantías fuera del mundo real.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La certeza paso a ser un valor para esta sociedad moderna que ya no tolera turbulencia alguna, desconociendo las implicancias positivas que muchas veces se derivan de ellas. Aparecen entonces los “mesías de turno”, esos que creen que con la “oportuna” intervención del Estado le devuelven serenidad a los mercados.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Los mercados no precisan serenarse, sino solo de transparencia y reglas claras. Reaccionan duramente, como en esta circunstancia, solo cuando las condiciones se vieron modificadas ANTES en forma artificial, manipuladas por los mismos que hoy aparecen como protectores.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El Estado americano cimentó las bases del nacimiento de estos engendros hipotecarios cuando en 1938, en el marco del New Deal,&lt;span class="textod"&gt; Fannie Mae fue fundada por el presidente Franklin Roosevelt. Décadas después, paso a manos privadas, con mecanismos que recuerdan las más reprochables y mal llamadas “privatizaciones” latinoamericanas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="textod"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="textod"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="textod"&gt;En ese origen rodeado de regulaciones y en la activa participación y preponderancia del intervencionismo monetario norteamericano hay que buscar las explicaciones para este cimbronazo. Cuando se le mete mano artificialmente a la economía, particularmente a la moneda, utilizándola como forma de regular el nivel de actividad económica, para “saltearnos” crisis, invariablemente, solo las postergamos para que cuando aparezca sea temible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="textod"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Los analistas decidieron bautizar a esta movida como “rescate”. Otros mas sutiles hablan de “intervención“, o hasta del status jurídico de “tutela”. Pero todo esto sucede porque se trata de EEUU. En América Latina lo llamarían “estatización” o “nacionalización”. En definitiva, recurrieron a eufemismos lingüísticos que intentan edulcorar con palabras decisiones, a todas luces, cuestionables.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Toda la cuestión se ampara en la necesidad de evitar una CRISIS MAYOR. El problema&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es que el costo de esa crisis la paga el ciudadano medio, el contribuyente de esa nación, al financiar con sus impuestos al Estado. Dudosa decisión moral la que se plantea.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;El candidato presidencial republicano McCain, consideró que la toma de control federal de los gigantes es un paso en la dirección correcta. El candidato presidencial demócrata Obama, dijo que la medida del Gobierno era necesaria para evitar una profundización de la crisis económica. &lt;span class="textod"&gt;El presidente Bush alegó que la quiebra de las hipotecarias, implicaría un "riesgo inaceptable" para la mayor economía del planeta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;La intervención del gobierno de los EEUU en las mayores agencias hipotecarias del país "ayudará a sustentar los mercados", afirmó en una declaración el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss Kahn.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="textod"&gt;En definitiva, nada más que o&lt;/span&gt;tra versión del pensamiento único en materia económica. Lo que el socialismo llama “establishment” no es más que un grupo de burócratas conservadores que hacen un culto del status quo, ante una sociedad que tolera cada vez menos ver modificada su vida cotidiana y valida estas intervenciones creyendo en sus bondades, y empujando a la política en esa línea. Hasta que punto será esto así que hasta los populistas líderes latinos, amantes del intervencionismo estatal no solo han festejado la decisión, sino que hasta pretenden mostrarse como modelos por sus experiencias latinas.&lt;span class="textod"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Esta retórica justificación de la intervención del Estado esconde profundas mentiras y no ayuda a enderezar la ya retorcida mentalidad económica de nuestros dirigentes políticos. Muy por el contrario, se constituye en un PESIMO antecedente y otorga “un cheque en blanco” a los populistas y demagogos del mundo entero, especialmente a los latinos. Si la “Republica ejemplar” lo hace, que dejamos para el resto, podría inferir cualquiera con bastante realismo.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La intervención estatal en Estados Unidos lo único que hizo fue privilegiar a los menos y castigar a los más, en lo que ya es un clásico del intervencionismo económico. Los beneficiados fueron una vez mas los poderosos, los que hacen lobby, los que asumieron riesgos desmedidos, fundamentalmente el mercado financiero. La gente, no recibe protección alguna de esta manera. Muy por el contrario, paga la fiesta.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Si realmente funcionara el mercado, SIN intervención estatal, esas hipotecas jamás hubieran existido. Negociarlas en un marco de IMPOSIBILIDAD de rescate, hubiera sido no solo un acto de irresponsabilidad, sino inviable por las pérdidas que se derivarían de ellas.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;La impunidad ofrecida por la tácita presencia del Estado en momentos de crisis, ha funcionado como el garante automático para que todo finalmente fracase como ya queda a la vista.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;EEUU es un ejemplo de democracia. Ya nadie puede negarlo. Exhibe una continuidad republicana inigualable. Pero hace años transita un camino de deterioro, fundamentalmente en lo económico, aceptando la participación estatal en cuestiones que ya deberían haber sido superadas. Esta recorriendo un sendero peligroso, abandonando los principios que la convirtieron genuinamente en uno de los países más serios del planeta. Odiado y amado, es testigo de la dualidad que el mundo le propone. Muchos millones de ciudadanos del mundo desean vivir allí. Los capitales del globo buscan refugio en su moneda y sus instituciones, por el respeto a la propiedad privada que las mismas preservan. Todo eso se contrapone con el rechazo que provocan su actitud gendarme, cierta cuota de soberbia paternalista y su cuestionable política internacional.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Los analistas debieran aprender que no pueden seguir sesgando tan temerariamente su mirada, porque la república también se equivoca.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Alberto Medina Méndez&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;03783 – 15602694&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-4845994277047827021?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/4845994277047827021/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=4845994277047827021' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4845994277047827021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4845994277047827021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/09/la-repblica-tambin-se-equivoca.html' title='La república también se equivoca.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-3388418938060526823</id><published>2008-09-18T00:23:00.000-03:00</published><updated>2008-09-18T00:24:24.385-03:00</updated><title type='text'>El hipócrita discurso oportunista.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No es nuevo que nuestros dirigentes políticos carecen de patrones morales. Buena parte de la sociedad sigue esa regla. Se confirma entonces, aquella teoría que dice que nuestro problema central es que transitamos una crisis de valores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos hechos recientes, no hacen más que confirmar ese horizonte, que solo nos propone situaciones en las que nuestras posiciones ideológicas culminan impregnadas por el siempre presente ámbito de las conveniencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguimos juzgando conductas según quienes sean los protagonistas, para permitirnos respaldarlos o criticarlos. Si son amigos, todo esta justificado. Si son adversarios, cualquier cosa que digan, se invalida por si misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Complejo desafío el de transmitir valores de esta manera. Sobre todo pensando en las generaciones que vienen, y a las que tan duramente criticamos los mayores, con escasa autocrítica. Resulta difícil imaginar como salir de semejante atolladero, con tan aberrante versatilidad de principios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros líderes latinoamericanos, en esto, se llevan los laureles. Aunque es importante indicar que muchos dirigentes del supuesto primer mundo también responden a esta descripción, en mayor o menor medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ejemplos de hechos que confirman esta afirmación, abundan, pero algunos ya son un clásico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema que más persevera, seguramente, es el de los derechos humanos. Nuestros países se llenan la boca hablando de este tema. Se autodenominan defensores a ultranza de cuanto rodee la cuestión. Y no está nada mal aquello, en la medida que se pueda ser consistente y demostrar que se está con los derechos de TODOS los humanos y no solo de algunos. Paradójicamente, muchos Jefes de Estado son especialistas a la hora de hacerse los distraídos cuando se trata del “paraíso” cubano, sus presos políticos, la inexistencia de la libertad de expresión, por solo nombrar algunos de las mas evidentes omisiones de la isla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanta votación internacional se presenta, en cuanta declaración se deba firmar, nuestros países, con su zigzagueante escala de valores, se las ingenian para hamacarse entre el abstencionismo cómplice y el insultante rechazo a cuanta oposición al régimen se asome.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En temas vinculados con el proteccionismo, somos tan predecibles como inmorales. Nos quejamos del proteccionismo que ejercen otros países al evitar el libre transito de nuestras mercaderías, pero somos férreos defensores de todo tipo de barreras aduaneras para evitar que los otros hagan lo propio. Ni siquiera pedimos actitudes simétricas, solo nos paramos desde la retórica absurda de pedir que los otros hagan lo que nosotros no haríamos bajo ningún concepto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los temas bélicos, tampoco son la excepción. Cuando el que se arma, gastando fortunas de sus contribuyentes para organizar ejércitos y flotas es EEUU, es el imperio en su peor expresión. Cuando los que se suman a esa carrera armamentista son otros países como Rusia, Irán, Libia o Venezuela, no les parece tan desacertado, y no manifiestan preocupación alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que deciden entrometerse en la política de otros países son criticados por atacar la soberanía de otras naciones. Cuando opinan de nuestra política interna, nos ofendemos, enviando agresivas misivas a través de la Cancillería. En ese caso, se trata siempre de naciones autoritarias que osan inmiscuirse en cuestiones que le son impropias. Cuando el que se entromete en la política interna de otro pais es un aliado, un amigo, pues, en ese caso no es intromisión, sino solo un inocente e involuntario comentario inoportuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La más reciente anécdota de esta renovada muestra de hasta donde podemos llegar, la hemos tenido hace pocos días cuando el compulsivo orador y líder venezolano sugirió claramente la posibilidad concreta de enviar sus fuerzas militares a Bolivia. El Ministro de Defensa Boliviano se ocupó personalmente de establecer los límites y recordarle a Chavez que solo puede decidir sobre Venezuela. El resto de los líderes latinos, solo balbucearon  insípidos discursos que mostraron una nueva faceta de la rastrera forma de razonar que abundan por estas latitudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es difícil imaginar cual hubiera sido la reacción, si el mandatario que hubiera sugerido esa idea no hubiera sido el petropresidente. Se hubieran ocupado importantes tribunas para despotricar contra el atrevido y antidemocrático que hubiera incurrido en semejante actitud contraria a la república y a la soberanía de un pais en crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los déspotas solo crecen bajo la sombra del silencio cómplice de las almas que alquilan con dinero. No solo se corrompen Estados desde el poder. Es mucho mas grave. Millones de voluntades ceden ante el calor de la protección económica. A nuestros lideres no solo no les quedan principios, sino mucho menos dignidad, y la sociedad tiene bastante que ver en eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No aparecieron declaraciones rimbombantes ante semejante atropello, no solo de los presidentes que optaron por la timorata mesura de declaraciones prudentes, sino que los opositores de cada pais, siguieron el mismo camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que el temor a quedarse sin financiamiento, energía, petróleo o gas, ha podido más que cualquier principio. No sea cosa, que los circunstanciales detentadores de semejantes bienes estratégicos, se enojen y nos perjudiquen cortándonos el suministro. Vaya manera de reflexionar y tomar posición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así razonan. Así estamos. Deberían saber que la dignidad no se negocia. Los presidentes, al menos, deberían saberlo. No son estadistas. Eso ya está claro. Pero preocupa mucho mas que la sociedad aun no logre darse cuenta que si esa es la escala de valores que pretendemos transmitirles a nuestros hijos, estamos realmente en problemas, porque no solo no tendremos solución ahora, sino que estamos comprometiendo seriamente el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arrodillarse ante el poder, es el peor de los caminos. Se accede a algunos beneficios en el corto plazo, pero invariablemente se entrega en el recorrido el único capital que vale la pena. La dignidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguimos deambulando así, por este camino que no nos llevará a buen puerto. Somos prisioneros de nuestras propias ambigüedades. Despotricamos contra las ideologías, porque ellas nos obligan a una coherencia que no es conveniente, ni funcional a las mezquinas estrategias de corto plazo. Solo puede sostenerse este débil y patético andamiaje argumental de la mano del histórico y aun vigente “hipócrita discurso oportunista”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes - Corrientes&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-3388418938060526823?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/3388418938060526823/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=3388418938060526823' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/3388418938060526823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/3388418938060526823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/09/el-hipcrita-discurso-oportunista.html' title='El hipócrita discurso oportunista.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-8294187213108862829</id><published>2008-09-14T23:16:00.000-03:00</published><updated>2008-09-14T23:20:02.519-03:00</updated><title type='text'>El voluntarismo nacionalista.</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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 &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Plantear la eliminación de la moneda estadounidense para las transacciones comerciales bilaterales es simplemente una nueva demostración de que el nacionalismo latino sigue incursionando por aristas muy creativas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Intentar disponer normativamente que el dólar estadounidense dejará de ser la moneda a través de la cual operarán en materia de comercio internacional Brasil y Argentina solo puede provenir de la demagogia más tradicional.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como en tantas otras ocasiones, frente a decisiones similares, se tiene todo el derecho a dudar, si esto forma parte del desconocimiento acerca de cómo funciona el mercado, o si se trata de otra hipócrita puesta en escena del populismo sudamericano.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En el primer caso, hay que suponer que ambos mandatarios, creen férreamente que una norma alcanza para reemplazar una unidad de medida con la que piensan y operan los que a diario se ocupan de estos mercados. Desde lo formal probablemente, importadores y exportadores de estas naciones, terminen dando cumplimiento a los burocráticos procedimientos que la nueva regla imponga. Lo que no podrán evitar es que las empresas sigan “decidiendo” en dólares, definiendo valores teniendo como parámetro, tácito, la moneda internacional que intentan aniquilar ingenuamente los gobiernos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En el segundo caso, saben a priori, que esto se agota en el mero anuncio, que solo refuerzan el espíritu nacionalista de sus huestes para darle consistencia a su electorado de origen. Saben, que la medida no resultará, pero esta “música” suena demasiado bien a los oídos de los votantes locales tanto en Brasil como en Argentina.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Toda una clase política es cómplice de esta forma de hacer las cosas. Incluida la oportunista oposición que se silencia por no opinar lo políticamente incorrecto.&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Algunas declaraciones sonaron especialmente ridículas, como esas de quien, intentando elogiar la objetable decisión, fue más allá, diciendo que esto permitiría optimizar, economizar y agilizar la relación económica entre ambos países atribuyendo al anuncio,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una simbología de “madurez regional”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Cuesta entender ese nivel de razonamiento. Siguiendo ese hilo conductor deberíamos pensar entonces que aquellos países que aun siguen operando internacionalmente en dólares mantienen “inmaduras relaciones comerciales” con otras naciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La integración internacional es saludable pero requiere de muchos menos prejuicios que esta payasada nacionalista. Por ahora solo asistimos a esta parodia llena de anuncios vacíos y superficiales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La apertura económica requiere bastante más que esta insistente muestra de integración regional que mas parece una forma de cerrarse que de abrirse a los mercados. Esta manera de integrarnos, desnuda una bélica visión del comercio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los demagogos de turno creen que el comercio no permite integrar pacíficamente a las sociedades. Por el contrario viven los acuerdos comerciales como alianzas políticas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;planteando aquello de que se debe comerciar solo entre “amigos”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Recitan un discurso donde hay buenos y malos, pero demostrando su vigente incoherencia de ideas y valores, operan y acuerdan con dictaduras de toda índole. Ni siquiera tienen claro lo que piensan, o tal vez sea peor, lo saben pero sus visiones no resisten el más mínimo cuestionamiento racional porque caen por su inconsistencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;El comercio internacional es una forma de integrar a las sociedades de un modo pacifico, tolerante y respetuoso. Comerciar con seres humanos a los que no conocemos, de culturas diferentes, con los cuales tal vez no acordemos en casi nada, es una demostración de que el comercio entre naciones es el lenguaje universal mas adecuado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Pero la ambigua ideología imperante que mezcla ese falso nacionalismo con anacrónicas creencias económicas, sigue gobernándonos irremediablemente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;No lo hace, sin la anuencia de una siempre importante cantidad de ciudadanos que los votan de una u otra manera. El sistema de ideas que cree que integrarse a través del comercio es peligroso, sigue vigente. Viven las relaciones del comercio internacional como una forma de confrontar. Se habla de protección, cuando en realidad cerrar las fronteras al mercado internacional solo protege a los abusadores locales, que con sus ineficiencias cobran a los ciudadanos mas de lo que valen sus mercaderías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Los que hacen lobby para evitar la integración son los ineficientes que precisan de políticas artificiales por parte del Estado para torcer el rumbo de lo que naturalmente sería la elección libre de los ciudadanos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hemos sido contaminados viralmente por razonamientos económicos como estos que nos enseñan que exportar nuestros bienes está bien y que importar esta mal, y que hacerlo en dólares nos hace imperialistas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Creer que se puede disponer por normas, de cuestiones que se derivan de la credibilidad de una moneda es pecar de ingenuo, o lo que puede ser peor, abonar perversamente a establecer una lucha ideológica con símbolos como estos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;La demagogia populista solo ha dado otro paso más en esta línea. Se trata, una vez más,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de otro anuncio del voluntarismo nacionalista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a name="OLE_LINK2"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="OLE_LINK1"&gt;&lt;span style=""&gt;Alberto Medina Méndez&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;03783 – 15602694&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-8294187213108862829?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/8294187213108862829/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=8294187213108862829' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/8294187213108862829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/8294187213108862829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/09/el-voluntarismo-nacionalista.html' title='El voluntarismo nacionalista.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-4611480482212217246</id><published>2008-09-07T12:51:00.001-03:00</published><updated>2008-09-07T12:51:53.959-03:00</updated><title type='text'>El precio de la indignidad.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La política es una herramienta válida para cambiar la realidad. Todo aquel que entiende que ese es el camino, recita aquello de que “hay que tener principios y estar dispuesto a jugarse por ellos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada hombre que se lanza al ruedo público, lo hace porque aspira a mejorar la sociedad en la que vive. Más allá de los vivillos de siempre, esos que buscan en la política la profesión que no han logrado por sus propios méritos, lo cierto es que, quien tiene vocación de participar, espera lo mejor de ese ámbito en el que desarrollará su accionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde aquel dirigente del club de barrio, hasta el más ambicioso de los políticos que espera alcanzar la Presidencia de la Nación, persiguen un loable fin. Tienen sueños. Creen que podrán hacer las cosas de un modo diferente. Sienten que no repetirán la historia de siempre, y que podrán sostener sus ideas a pesar d&lt;span style="display: block;" id="formatbar_Buttons"&gt;&lt;span class="" style="display: block;" id="formatbar_JustifyFull" title="Justificar a ambos lados" onmouseover="ButtonHoverOn(this);" onmouseout="ButtonHoverOff(this);" onmouseup="" onmousedown="CheckFormatting(event);FormatbarButton('richeditorframe', this, 13);ButtonMouseDown(this);"&gt;&lt;img src="img/gl.align.full.gif" alt="Justificar a ambos lados" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;e todo lo que el sistema les propone. Cambiar el rumbo, implica un gran desafío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años después, quienes conocieron a ese dirigente que prometía con tanta convicción, y decía estar dispuesto a luchar contra todos, para lograr sus objetivos, manteniendo férreamente sus principios, ven como se ha desvanecido todo aquello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe preguntarse que paso en el medio, que sucedió entre lo que parecía tan puro luchando por los ideales y este presente que muestra a un hombre tan diferente, acomodado a su nueva situación, resignado en un montón de aspectos, acostumbrado en otros y hasta conforme en muchos de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus objetivos ya no son los de entonces, sus convicciones se diluyeron, sus principios quedaron en la mera retórica y aparecen en esa charla de café, solo entre amigos, pero ya no en público. De alguna manera, se avergüenza de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dignidad no debería tener precio, sin embargo el sistema encontró la manera de comprar voluntades, de alquilar almas, para perpetuarse indefinidamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nudo del sistema impositivo argentino, más precisamente el régimen de coparticipación federal, que de federal tiene casi nada, funciona tal vez como el principal y más eficiente garante para sostener el eje de todo este perverso esquema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que parece que casi cualquier político que intenta recorrer el camino de sostener sus principios, chocará inexorablemente con este “témpano” que supimos conseguir. Es allí donde se demostrará hasta donde llegan sus firmes convicciones y sus más arraigados principios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sistema de coparticipación pone entre la espada y la pared a gobernadores e intendentes, a concejales, diputados y senadores. Allí cuando les toca estar al frente de la cosa pública, es cuando se pone REALMENTE a prueba la profundidad de sus ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paradójicamente, esta en manos de esos mismos políticos cambiar la historia y el formato del régimen de coparticipación. La “cárcel” que propone este perverso régimen se puede modificar, pero para ello hay que sumar voluntades. Los números que la inteligencia de nuestros constituyentes nos legaron, lo permite sobradamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las provincias tienen una mayoría aplastante en las cámaras legislativas para retomar el sendero. Solo que no se animan a hacer lo que corresponde. La meta debiera ser reestablecer su autonomía e independencia fiscal para recuperar así, su bien mas preciado, su dignidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El temor a no recaudar lo suficiente hace que intendentes y gobernadores prefieran seguir mendicando en los pasillos de las oficinas públicas a transitar el recorrido que los obligaría a administrar la escasez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consiguen fondos y privilegios para seguir haciendo la política actual. Así se garantizan la continuidad del presente para que nada se modifique, comprando un supuesto pasaporte al futuro para obtener nuevas y mejores oportunidades políticas bajo la protección de los poderosos del momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Historia conocida por todos. En el camino quedaran las promesas, los sueños, los principios y las convicciones. El sistema, así, habrá podido, otra vez, mucho más que todos esos valores. De esta manera deciden someterse mansamente a esa realidad. Otros suponen, cual fumador compulsivo, que siempre están a tiempo de decidir cual será el momento adecuado para librarse de las cadenas del poder. Sin embargo eso no sucede. Incluso el ocaso individual llegará, indudablemente, antes de que eso finalmente ocurra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos creen que esta realidad es inmodificable. Arrodillarse frente al poder o elegir ser un paria a la hora del reparto de favores. Esas parecen las opciones. Después de todo, sin recursos económicos no se puede gobernar dice el paradigma bajo el cual esta generación de políticos se ha formado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa creencia dice que para seguir avanzando habrá que cambiarse de lado cuantas veces sea necesario. Estar dispuesto a traicionar a unos y otros, según lo que convenga, lo que incluye estar, preferentemente, del lado de “la caja”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según esa visión, podría ser el único camino. Parece no tener precio, pero lo tiene. Aquel que transite ese recorrido, tal vez, pueda escalar durante algún tiempo los peldaños del supuesto éxito político. Pero al concluir el recorrido le espera el pago final. Ese que culminará, irremediablemente, no solo con sus sueños incumplidos, sino también, con el desprecio de sus semejantes, de la sociedad toda. Lo que es mas grave aún, con el castigo propio que implica saber que se han abandonado todas las convicciones para recorrer un camino que solo trajo algo de luces, y muchas sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son “las reglas de juego” sostienen algunos. Es posible que esas sean las reglas. Habrá que ver cuan importante son los principios para cada uno de los que dejaron atrás sueños y valores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez algunos, aún estén a tiempo de cambiar su inexorable recorrido hacia el más aplastante fracaso. Tal vez valga la pena reflexionar sobre ello, antes de dilapidar el escaso capital político del que disponen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que reconocerlo. Es cierto. Sin recursos resulta difícil gobernar. Sin dignidad no vale la pena gobernar. Para hacerlo de esta manera, hubiera sido bueno saber de antemano, si se estaba dispuesto a pagar el precio de la indignidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-4611480482212217246?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/4611480482212217246/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=4611480482212217246' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4611480482212217246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4611480482212217246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/09/el-precio-de-la-indignidad.html' title='El precio de la indignidad.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-1099419301515758051</id><published>2008-09-01T16:14:00.001-03:00</published><updated>2008-09-01T16:16:07.878-03:00</updated><title type='text'>El círculo vicioso del gasto estatal.</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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 &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Estas formas de sostener económicamente al Estado se combinan a diario para satisfacer no solo la desmedida vocación de poder de los políticos de turno, sino también para dar rienda suelta a los infantiles caprichos de la ideología imperante. Todo esto solo se logra con la imprescindible complicidad de ese renovado acuerdo ciudadano, que manifiesta expresamente su voluntad en cada elección y en cada discurso. Esto NO es mérito solo de políticos que conveniente y funcionalmente se pliegan con entusiasmo a esa retórica.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mucha gente defiende el Estado del Bienestar. Esas ideas imaginan un Estado fuerte. Quieren que el Estado se ocupe de todo, absolutamente de todo. No se dan cuenta que además de perder libertades al ceder derechos cotidianamente, a eso agregan, la fuerza expoliadora de un Estado devorador de recursos, que cumple con ese mandato, que intenta hacer todo lo que la sociedad le pide, incluso perjudicarla.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Algunos ilusos prefieren creer, que en realidad sus ideas son las correctas, pero que solo han caído, circunstancialmente, en manos de algunos funcionarios corruptos e inútiles que administran mal los recursos que se les confían.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La eficiencia es, en esencia, incompatible con la gestión pública. En todo caso es posible ser más cuidadoso en el uso de los recursos. La eficiencia tantas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;veces recitada, ha sido utilizada sistemáticamente como “caballito de batalla”, como promesa electoral, como mera cuestión retórica, para convencernos que solo enfrentamos un problema de gestión y no de ideas incorrectas. Es el argumento político preferido por lo simple, para decir que quieren manejar la caja que hoy manejan otros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cada político, opositor al oficialismo de turno, nos quiere convencer de que “él lo hará mejor y será más eficiente”, respetando el sacrificio de los contribuyentes. Nuestra historia dice todo lo contrario.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No solo no lo logran, sino que debutan inexorablemente emitiendo, proponiendo un nuevo impuesto o planteando la necesidad de endeudarse una vez más. Cuesta recordar un gobierno nacional, provincial o municipal que se anime a plantear la reducción del gasto estatal, intentando reducir la carga que soporta el ciudadano medio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Siempre habrá una buena excusa para aumentar impuestos o endeudarse. Alguna obra de infraestructura que encarar, algún reajuste salarial prometido a los sindicatos, o simplemente pagar los vencimientos de la abultada deuda que dejo el gobernante anterior.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Nadie habla de achicar el Estado, de reducir cientos de oficinas que no cumplen función alguna, de limitar los dineros que se dilapidan a diario, muchas veces rozando la obscenidad, frente a una sociedad que lucha poniendo el cuerpo todos los días en busca del sustento para sus familias.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es una paradoja que en medio de tanta precariedad, tengamos un Estado rico que se ufana groseramente de su superavit, como si ese fuera un valor moral, pero que para ello explota con sus impuestos a los ciudadanos de los que se nutre para sostener su parasitaria estructura, que solo puede dar cátedra de abulia, pereza y conformismo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Podemos discutir hasta el cansancio acerca de porque tal o cual otro impuesto es inmoral o quejarnos por esta inflación tan destructiva que se ha posado sobre esta sociedad. Incluso podemos enojarnos por esa deuda que debemos pagar solidariamente por la irresponsabilidad de vaya a saber que cantidad de generaciones de dirigentes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Lo concreto es que todos los partidos políticos tienen brillantes ideas para un Estado cada vez más poderoso. Sus cerebros son productores en serie, de ocurrencias que solo prevén partidas presupuestarias adicionales que las pagará, de alguna manera, el siempre disponible contribuyente. O será un impuesto nuevo que lo abonará directa o indirectamente, o la suba de alguno que ya existe. Otra variante será pagar esa nueva genialidad, con la inflación que el Estado genera cuando emite graciosamente para sostener sus perversos mecanismos de poder. Ahora pretenden, además, convencernos de que no solo se puede crecer con inflación sino, que hasta es bueno tener algo de ella.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;De la deuda ya sabemos bastante. Nos vanagloriamos, de vez en cuando, de que somos capaces de no pagarla, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y además la juzgamos de inmoral pese a habernos gastado el dinero. Total, siempre tendrán la responsabilidad otros ineficientes y corruptos que estuvieron antes que el gobernante actual.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mientras no seamos capaces de debatir seriamente acerca de lo que le corresponde al Estado hacer y lo que no es su ámbito, seguiremos discutiendo SOLAMENTE como financiarlo. Una discusión importante a la que debemos poder llegar sin tantos prejuicios. Debemos abandonar el paradigma de que debemos producir, trabajar, generar riqueza para que el Estado voraz, desordenado y desprolijo que hemos sabido engendrar, despilfarre nuestros esfuerzos con absoluta impunidad. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Abordar esta cuestión supone coraje ciudadano y político. Es tiempo de dejar de lado algunas ataduras que nos impiden discutirlo con profundidad. Mientras no podamos meternos de lleno en ese debate, seguiremos padeciendo sus consecuencias y siendo simplemente meros observadores de este círculo vicioso que nos propone el gasto estatal.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Alberto Medina Méndez&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;03783 – 15602694&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-1099419301515758051?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/1099419301515758051/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=1099419301515758051' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/1099419301515758051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/1099419301515758051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/09/el-crculo-vicioso-del-gasto-estatal.html' title='El círculo vicioso del gasto estatal.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-4827278995242308846</id><published>2008-08-24T21:27:00.000-03:00</published><updated>2008-08-24T21:28:25.195-03:00</updated><title type='text'>Los manipuladores de la moneda.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se ha instalado profundamente la idea de que asistimos a una etapa de “inflación mundial”. El alza en los precios del petróleo y de algunos alimentos, impulsan fuertemente esta teoría. Hasta la justifican con algún grado de pretendida solvencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se suele definir a la inflación como el aumento generalizado de precios. Aceptando esa interpretación, significaría que el incremento en los precios relativos de algunas mercancías ( combustibles y alimentos ) no debería ser suficiente, para atribuir a estas subas la reaparición de un fenómeno que parecía ya superado en la década pasada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se podría inferir que la importancia y peso específico de los alimentos en la canasta básica impactan más que cualquier otro bien. Los combustibles hacen lo propio al ser uno de los determinantes directos o indirectos del costo de casi cualquier mercancía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No deja de ser éste, un cambio, de los tantos que ha vivido la humanidad. Por significativo que parezca, es solo una modificación en los precios relativos de algunas mercaderías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante todo esto, que resulta demasiado evidente, pocos técnicos se animan a buscar explicaciones sólidas para este fenómeno que ahora muestra su cara globalizada. La literatura económica ha pretendido explicar de diferente manera el proceso inflacionario. Muchas de esas teorías, en realidad, confunden causas con efectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta claro que la sociedad moderna ha desarrollado una profunda incapacidad para entender los mecanismos del mercado y se resiste, soñando con que puede dominarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los precios son el mecanismo más eficiente para establecer una adecuada asignación de recursos. Cuando estos son vulnerados en forma espuria, el mercado solo reacciona con naturalidad, intentando contrarrestar aquello que ha sido modificado contra su voluntad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simplificando, los precios suben básicamente cuando la demanda supera a la oferta, ya sea porque la primera sube, porque la segunda disminuye, o ambas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sociedad moderna no alcanza a percibir que, a la creciente demanda que empuja los precios, solo se la nivela con más oferta. Si no queremos que los precios suban, por alguna razón cultural o por esta cada vez más desarrollada pasión por la certidumbre, pues solo debemos allanar el camino para facilitar el rápido incremento de la oferta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No nos debe espantar que algunos precios se disparen. El caso mas claro, es el de los alimentos, que ha sido provocado, entre otros motivos por la, cada vez más notoria, salida de la pobreza de muchas naciones populosas. Esto debería ser una buena noticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, los individuos tienen cada vez menos tolerancia a los cambios abruptos, mucho mas aun en precios que pueden impactar en el corto plazo en su calidad de vida. Esa actitud, es la que ha impulsado, en las últimas décadas, un demandante mecanismo social, que ha sido funcional para los dirigentes contemporáneos que alimentaron esta ridícula e ineficiente política de intervención monetaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que un sector importante de los intelectuales del mundo, especialmente académicos y economistas, han desarrollado teorías que se sostienen sobre la base de evitarle a la sociedad contratiempos indeseados. Han convencido a la comunidad que la intervención estatal puede ayudarla a evitarse problemas. Les han mentido absolutamente. No solo no lo evitan, sino que generan problemas mayores a los que pretenden evitar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Bancos Centrales han transitado un camino, convenciéndose de que su función era lograr la estabilidad de precios a través de los siempre ingeniosos mecanismos del control monetario. Creyeron descubrir en la estabilidad de precios un valor. Confundieron economía sin inflación con ausencia de cambios en los precios relativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los precios se mueven siempre selectivamente. En el mejor de los casos, nos advierten que debemos ajustar la oferta con más producción, o bien ir en busca de nuevas alternativas que permitan recuperar el equilibrio o alcanzar uno nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea de preservar el valor de la moneda ha sido la excusa perfecta para acumular un poder casi ilimitado en manos de los manipuladores profesionales. Parafraseando a Georges Clemenceau, la moneda es algo demasiado importante para dejarla en manos de economistas y políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los siempre dispuestos militantes del intervencionismo estatal, creen que con artificios, podrán amortiguar el cambio en los precios relativos. Asistimos entonces, a tiempos donde los manipuladores de la moneda están en su salsa, provocando por doquier inflación. En algún caso, hasta se dan el lujo de exportarla a países que confían en su, cada vez más, opinable seriedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los bancos centrales están perdiendo el rumbo. Los políticos de turno creen  tener todo bajo control. Están provocando una crisis mayor que la que pretenden evitar.  Como decía Lord Maynard Keynes, en una de sus pocas frases acertadas, en la economía se puede hacer de todo, salvo evitar las consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el mundo deje de ver fantasmas en cada cambio de precios relativos, cuando la sociedad deje de asustarse y comprenda que el mecanismo de precios es el mejor parámetro para orientar la asignación inteligente de recursos, ese día dejaremos de ser prisioneros de los manipuladores de la moneda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, preparémonos para vivir bajo sus órdenes. Ellos decidirán lo que debe subir y lo que debe bajar, cuando y de que manera. Para ello, nos harán pagar el precio más alto que una sociedad puede soportar, el de la desvalorización de la moneda. Provocarán inflación allí donde no la hay, apelando a la más moderna compulsión de imprimir billetes sin sustento. Los principales bancos centrales del mundo no están dispuestos a soportar una transición que desacelere la economía mundial. Mucho menos aun, toleraran un periodo recesivo. Prefieren una inflación que sostenga ficticiamente el nivel de actividad. Eso ya está a la vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han convencido a la sociedad de que pueden ayudarla con sofisticadas teorías, buscando responsables de la inflación en mecanismos tan perversos como falaces. Estamos en sus manos. Al menos por ahora, ganan los manipuladores de la moneda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-4827278995242308846?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/4827278995242308846/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=4827278995242308846' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4827278995242308846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4827278995242308846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/08/los-manipuladores-de-la-moneda.html' title='Los manipuladores de la moneda.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-641560342113773871</id><published>2008-08-19T16:25:00.001-03:00</published><updated>2008-08-19T16:32:06.633-03:00</updated><title type='text'>Ganarse el derecho a la República.</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CWINDOWS%5CTEMP%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} a:link, span.MsoHyperlink 	{color:blue; 	text-decoration:underline; 	text-underline:single;} a:visited, span.MsoHyperlinkFollowed 	{color:purple; 	text-decoration:underline; 	text-underline:single;} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Todo ser humano nace con ciertos derechos naturales. Ellos son los derechos a la vida, a la libertad y a la propiedad privada. Son inherentes al individuo y nadie se los otorga porque preexisten. Tampoco nadie debería quitárselos, aunque lo intentan a diario.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El derecho a &lt;st1:personname productid="la VIDA" st="on"&gt;la VIDA&lt;/st1:personname&gt; está implícito en el ser humano. Con él, viene asociado, el derecho a ejercer con LIBERTAD sus decisiones haciéndose cargo de sus consecuencias. De eso se trata la libertad. Elegir y responsabilizarse por lo que ello pueda provocar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;De ese derecho se desprende que el individuo es dueño de su cuerpo, y por ende de lo que genera su singularidad. Así, &lt;st1:personname productid="la PROPIEDAD PRIVADA" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la PROPIEDAD" st="on"&gt;la PROPIEDAD&lt;/st1:personname&gt; PRIVADA&lt;/st1:personname&gt; se desprende como un derecho natural que surge de su vida y su libertad.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, mucha gente, tal vez demasiada, asume que la democracia y la república son derechos que les corresponden así porque si. Es como que vienen por añadidura. Y hasta creen que se trata de otro derecho natural.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No asumen que esa forma de vida se deriva de un acuerdo social en el que los habitantes de una comunidad pretenden vivir bajo el imperio de la ley., buscando un conjunto de normas que posibiliten la preservación de sus derechos naturales, garantizando la vida, la libertad y la propiedad privada. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero esos ciudadanos que asumen esa idea de creer ganado el derecho a la república sin esfuerzo alguno, olvidan que lograrlo, precisa de gente con férreos principios.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No existe república sin republicanos. Para ello, es imprescindible mucha conducta ciudadana que no se agota participando de una votación cada tanto. Esa es una versión muy infantil de la democracia y la república. Además, de conveniente para la partidocracia que promueve esta forma descomprometida de ejercer los derechos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Después de todo, votar con alguna frecuencia, le permite a la partidocracia ponerse a prueba periódicamente, pero rara vez rendir cuentas de lo hecho, o lo que se ha omitido. Gozar de las ventajas de &lt;st1:personname productid="la Rep￺blica" st="on"&gt;la República&lt;/st1:personname&gt; debe ser la consecuencia de un permanente &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;compromiso democrático. Cada uno de nosotros debería luchar activamente por ello, aportando lo que está a nuestro alcance para ejercer nuestra convicción republicana.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No basta con contemplar como suceden las cosas. Tampoco con despotricar contra los que se devoran a diario la republica y viven, parasitariamente, de ella. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A muchos políticos populistas, disfrazados de demócratas, les gusta recitar ese simpático discurso, de convocar a la gente a participar de la actividad política. Sostienen, ampulosamente, que los ciudadanos deben involucrarse en la vida de los partidos políticos, sumándose a sus filas para fortalecer la dirigencia y darle sustentabilidad al sistema de partidos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Suena atractivo y convocante como discurso. Pero una señal contradictoria nos advierte que casi ninguno de ellos, esta dispuesto a ejercer internamente, en sus propios partidos, la democracia de la que tanto hablan. De hecho, eligen los candidatos del primero al último, con una técnica tan inmoral como irresponsable. Otra vez, esta allí, el siempre mesiánico “dedo” del líder de turno, que decide quienes son los mejores candidatos para representar a su partido como si fueran propietarios de esa institución a la que tanto prestigio le falta, y a la que tan poco ayudan con sus patéticas practicas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por eso, los ciudadanos deben comprometerse, recurriendo a aquello que mejor pueden hacer, sumando desde donde se sientan más seguros y donde sus talentos puedan aportar mayor calidad a la república. No necesariamente, desde los partidos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No solo sumándose a la militancia partidaria se fortalecen las instituciones. Esa es una falacia propia de los que quieren adueñarse de la republica. A esos, solo los obsesiona el acceso al poder y todo lo que se deriva de ello. Saben que la política puede ser una actividad profesional muy rentable cuando se ejerce con cierta perversa inteligencia.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Desde ahí se ofrecen cargos, se establecen impuestos y se distribuyen subsidios. Esa es la especialidad de la política, distribuir el dinero que otros hombres libres han generado con su propio esfuerzo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Esta claro que la política es una herramienta, valida por cierto, para modificar la realidad. Tal vez, cierta cuota de escepticismo provenga de ver como tantos que prometen modificar nuestro presente, llegan al poder y olvidan sus convicciones. No solo no luchan por torcerle el rumbo a los acontecimientos, sino que se pliegan gentilmente frente al poder de turno. Otros, los mas, simplemente se resignan a creer que el futuro es solo una extensión del presente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Necesitamos ciudadanos comprometidos. La república lo precisa. La militancia no es patrimonio exclusivo de los partidos políticos. NO es esa la única forma de modificar la realidad. Todos debemos aportar para sostener la república, mejorarla y hacerla un instrumento de transformación para provecho de estas generaciones y las venideras.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Hay que entender que contribuir con la república, no es un mero enunciado, requiere de esfuerzos, pero no de los que provienen del sacrificio autoflagelante, sino del que surge de las entrañas y de las más profundas creencias.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Se cambia la historia de una sociedad cuando las convicciones son superiores al conformismo, cuando la sociedad entiende, a través del comportamiento de sus individuos, que algunas cosas deben modificarse para seguir avanzando en el camino de una convivencia pacifica, pero capaz de dejar de lado las injusticias.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La republica NO es un derecho natural. Requiere de esfuerzos y compromiso. Incluso aquellos que recitan a diario ser defensores de estas ideas, a veces no aportan ni su tiempo ni su dinero para defender esas causas. Sin embargo, si lo hacen, depositando dinero en las cuentas bancarias de esos partidos políticos que luego fabrican dirigentes que solo saben quitarles riquezas a los individuos que las generan con esmero.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Está claro, que la sociedad termina pagando esa falta de compromiso, esa abulia ciudadana de no aportar ni tiempo, ni recursos para apoyar sus creencias. El costo de esta inacción resulta altísimo. Frente a cada crisis económica e institucional se paga esa debilidad, con más impuestos, endeudamiento o inflación. Los argentinos sabemos demasiado de esto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Lo que parece barato, termina siendo demasiado caro. Dejar que los saqueadores sigan esquilmando a los individuos, aprovechándose de los rudimentos de la democracia, no es el camino. Pero hay que hacerse cargo. Muchos que pueden cambiar el rumbo, no lo hacen. Es mas, alimentan a los depredadores de turno brindándoles logística y recursos para que luego, los triunfadores se ufanen de representar a los más.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cada vez más, &lt;st1:personname productid="la Rep￺blica" st="on"&gt;la República&lt;/st1:personname&gt;, merece mayor protagonismo por parte de los ciudadanos. Los individuos debemos merecernos la republica y para eso, hemos de estar dispuestos a poner algo más que nuestra queja sistemática e inconducente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No se puede seguir cediendo espacios a los aprovechadores del poder. La gente debe involucrarse, no solo en los partidos. Aportar lo que cada uno sabe es la tarea. En cada asociación y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en cada barrio, desde la religión y el deporte, en la actividad cultural y social, a través de los medios de comunicación o desde la actividad gremial. Todo suma, todo sirve, pero hay que hacerlo con convicción. &lt;st1:personname productid="la Rep￺blica" st="on"&gt;La  República&lt;/st1:personname&gt; se construye día a día. Eso precisa de amplitud democrática, tolerancia y respeto por el pensamiento ajeno. La pluralidad no es una opción.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;st1:personname productid="la Rep￺blica" st="on"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;st1:personname productid="la Rep￺blica" st="on"&gt;La República&lt;/st1:personname&gt;, precisa republicanos. No se trata solo de recitarla asumiéndola como algo que estará allí siempre. Hay que merecerla. Sino hacemos lo suficiente no habrá derecho a reclamar por su ausencia. Si no hacemos lo correcto, no podremos quejarnos por su fragilidad. El derecho a &lt;st1:personname productid="la Rep￺blica" st="on"&gt;la  República&lt;/st1:personname&gt;, hay que ganárselo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Alberto Medina Méndez&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;03783 – 15602694&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-641560342113773871?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/641560342113773871/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=641560342113773871' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/641560342113773871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/641560342113773871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/08/ganarse-el-derecho-la-repblica.html' title='Ganarse el derecho a la República.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-8819458223887503346</id><published>2008-08-06T18:06:00.000-03:00</published><updated>2008-08-06T18:13:35.676-03:00</updated><title type='text'>Hood Robin.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El titulo de la nota NO es un error involuntario. Pasa que los gobiernos pretenden ser la versión moderna de Robin Hood, pero invariablemente terminan siendo Hood Robin. Para la sabiduría popular, este mítico personaje, robaba a los ricos para distribuir su botín entre los pobres. Los gobiernos, recitan esta moral, pero concluyen haciendo exactamente lo contrario. Les sacan a los pobres para darle a los que más tienen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo poco que se sabe respecto de esta clásica leyenda nacida en Inglaterra, cuenta esa historia oficial. No se tiene la certeza acerca de si este personaje existió. Lo concreto es que, no les quitaba bienes a los ricos para darle a los pobres, sino que luchaba contra la autoridad, personificada en el sheriff de Nottingham y en el famoso Príncipe Juan Sin Tierra. Ellos, utilizando la fuerza del poder público, se apropiaban de las riquezas de los nobles. El legendario héroe en cuestión, desde la clandestinidad en los bosques de Sherwood, recuperaba esas posesiones de manos de quienes la habían logrado ilegítimamente, para devolvérselas a sus víctimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es un detalle menor, para la ideologizada historia que nos suelen contar. Pero en esta oportunidad, importa comparar esa visión tradicional del hombre justo, que quitaba a los ricos para ayudar a los pobres, con este Estado del bienestar que supimos conseguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el mundo en general, y especialmente para los latinos, existe cierta bondad en la mágica idea de apropiarse de las posesiones de los ricos, para distribuirlas entre los más pobres. Esta escala de valores, es fervientemente apoyada por los que menos tienen. Pero, fundamentalmente, por los que se autoproclaman expertos en la materia, erigiéndose como los indicados para distribuir esos bienes. Vale recordar aquello que dice que “el que parte y reparte se queda con la mejor parte”. Se han ocupado además, ellos mismos, de darle un soporte intelectual y, por sobre todo, emotivo al asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Argumentos, no hay muchos. Solo esa falacia que logra ajustar las premisas a la conclusión diseñada, alterando la .esencia del pensamiento lógico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea de la redistribucion de la riqueza goza de una desproporcionada popularidad, particularmente en los sectores que menos tienen y que suponen ser lo favorecidos por el sistema. Es que compraron el argumento lineal de sus artífices. Sacar a los ricos y repartir entre los pobres. Aunque inmoral, porque olvida el origen de la propiedad de esos recursos, suena tentador, especialmente a los beneficiados en esa redistribución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asume esta ideología, que la distribución, es decir la primaria, la que surge de la interacción voluntaria entre seres humanos, no es justa. Dicen así que otorga a algunos, que no se merecen, y deja afuera a otros, los más, desdichados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llega entonces, bajo este razonamiento, la mágica mano del Estado, justo, equitativo, eficiente, criterioso y ecuánime para resolver aquello que los individuos no han logrado por sus propios medios. Vaya fantasía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, la redistribucion de la riqueza solo puede ser admitida desde un costado demasiado emocional, brindando pocos argumentos y escasa racionalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hay que decirlo, goza de popularidad. De hecho, no existen prácticamente partidos políticos de significación electoral, que no suscriban y reciten este arrullo para los oídos de muchos votantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco tiempo se conoció información estadística en la República Argentina que concluye que buena parte de los subsidios que intentan contener el aumento de precios termina beneficiando a los sectores económicos mejor acomodados. Unos 14 mil millones de pesos llegan así, a las manos de los que menos privaciones tienen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera, la tan aplaudida redistribución se vuelve regresiva. Ni siquiera consigue sus fines originales. No solo no corrige lo que ya, opinablemente, pretende ajustar, sino que profundiza el cuadro de situación que observa como repudiable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los subsidios se han convertido en “un clásico” entre las herramientas de gobierno admitidos por la sociedad para esa tan ansiada y utópica redistribución. No lo consiguen, pero no porque se eligen mal los medios para lograrlo, sino porque la redistribución, esconde implícitamente, una igualación de accesos a ciertos derechos que justamente, los que menos tienen, no podrán nunca disponer por cuestiones que le son propias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sectores de la sociedad que están absolutamente impedidos porque viven en extrema pobreza, terminan pagando, directa e indirectamente, las comodidades de sectores con mayores oportunidades. Subsidiar la producción, distribución o incluso los precios de determinadas mercancías, como los alimentos, energía o transporte, resuelve, paradójicamente, el problema de los sectores que SI pueden pagarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No resulta necesario entrar en detalles acerca de la significación de los “costos administrativos” de estas gestiones redistributivas donde conviven arbitrariedades y discrecionalidades. La corrupción no esta incluida en esta nómina, pero bien podría ser tenida en cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La redistribución es definitivamente una utopía. Siempre que se quita a unos para otorgar a otros se cae en una trampa. En este proceso, las inequidades son invariablemente superiores a los beneficios. Si se pretende ayudar a los que menos tienen, esto implica trabajar en otra línea, garantizándoles reglas claras para su desarrollo, ofreciendo transparentes oportunidades a los que poseen el capital para que inviertan allí donde los que menos tienen precisan empleo digno para alimentar a los suyos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se favorece a los más pobres, disminuyendo la espantosa presión fiscal que los condena a aportar no menos de 4 de cada 10 pesos, de los que con gran dificultad, generan para sus familias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pobres no necesitan administradores de sus penurias. Su pobreza no permite pagar los obscenos gastos de un Estado que insulta con su despliegue de comitivas, proyectos faraónicos para los que más tienen y corrupción estructural cuya aniquilación es crónicamente postergada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probablemente Robin Hood sea una leyenda. La escala de valores que transmite no es de aquellas de las que debamos necesariamente ufanarnos. Igualmente queda claro, que los gobiernos pretenden parecerse a ese mito, pero terminan siendo exactamente lo contrario. Mientras tanto, solo se dedican a quitarle a los más pobres para darle a los más ricos, en esta suerte de Hood Robin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes – Argentina&lt;br /&gt;03783 - 15602694&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-8819458223887503346?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/8819458223887503346/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=8819458223887503346' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/8819458223887503346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/8819458223887503346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/08/hood-robin.html' title='Hood Robin.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-6286099942540811342</id><published>2008-08-03T22:24:00.002-03:00</published><updated>2008-08-03T22:41:07.062-03:00</updated><title type='text'>La importancia de las preguntas.</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CWINDOWS%5CTEMP%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt; 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Parecía un importante cambio de actitud en el gobierno. Muchos esperaban que se convirtiera en un punto de inflexión.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Tal vez fueron demasiadas las expectativas depositadas en un oficialismo que ya demostró como razona, que está dispuesto a hacer y que cosas no hará jamás.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Muchos creyeron que esta saludable costumbre de las democracias mas maduras, era como un hito que nos permitiría ver esa transparencia, humildad y autocrítica reflexiva que buena parte de la sociedad reclama al oficialismo.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Nada de eso sucedió. Sobrevino una nueva desilusión. Todos los sentidos intentaron registrar las palabras, los gestos y hasta las miradas de la protagonista, a partir de la &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;inquietud expresada por cada medio.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Lamentablemente reapareció la soberbia, cierta actitud poco democrática, y hasta la inoportuna ironía con algunos periodistas. Más de lo mismo, solo eso. No se podía esperar otra cosa de quienes no han ofrecido más que señales en un mismo sentido.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Es probable que este celebrado gesto de la conferencia de prensa haya sido la consecuencia de una maniobra oportunista, para mejorar en algo la alicaída imagen que muestran las encuestas ya inocultables.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Incluso, como ya dijo algún editorialista, es posible que la fecha haya sido intencionalmente elegida para opacar el impacto mediático del acto de &lt;st1:personname productid="la Sociedad Rural" st="on"&gt;la Sociedad Rural&lt;/st1:personname&gt;, o porque no, para demostrar que no son tan inflexibles a determinadas críticas.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Juzgar la calidad institucional de un país, según las respuestas en una rueda de periodistas, por más disgusto que las mismas generen, no es el camino adecuado.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Nuestra madurez democrática, esa capacidad para construir un país en serio, no se mide por el contenido, estilo, locuacidad e intelectualidad de las respuestas que brinda un funcionario. Si queremos analizar seriamente lo que sucedió en estas horas, mas vale que miremos del otro lado.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Las respuestas de nuestra Presidente, fueron casi una obviedad. Nada diferente a lo que suelen decir sus voceros de siempre, a esos que se ocupan de difundir la verdad oficial. Esperar que una reunión de prensa, modifique el contenido ideológico del oficialismo, es una verdadera ingenuidad.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Para analizar como hemos evolucionado en este transitar democrático, es preciso prestar mas atención a la actitud de los periodistas, de los medios de comunicación, poniendo énfasis en interpretar las preguntas. Importan las inquietudes, los intereses de quienes tuvieron la responsabilidad de obtener el mejor resultado en las palabras de la protagonista.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;La conferencia de prensa, mostró a pocos periodistas del máximo nivel. Participar en ella, la primera otorgada en años, no ameritaba que las “vedettes del ambiente” se quitaran las plumas. Estuvieron muchos excelentes periodistas de gran trayectoria protagonizando este hecho, casi histórico.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Sin embargo, la calidad de las preguntas, ofrecieron demasiados matices. Por un lado, se hizo evidente la presencia de profesionales que privilegiaron la pregunta por sobre su momento de gloria. Se enfocaron en provocar una respuesta que pudiera mostrar algo hasta ahora desconocido en su interlocutora. No lo lograron, pero lo intentaron.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;La curiosidad periodística, estuvo allí. Esos periodistas, no necesariamente pertenecían a los medios más importantes. Solo pudieron demostrar que las circunstancias no los marearon. Evitaron convertirse en los protagonistas que no debían ser.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;También se pudo presenciar a los otros, a los que quisieron ser el centro de la escena, haciendo más afirmaciones que preguntas, priorizando mucho más&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;sus aseveraciones que la consulta en concreto. Después de todo en el periodismo, como en todas las profesiones, hay mejores y peores. Tampoco deberíamos sorprendernos.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Finalmente estuvieron, como no, los alcahuetes de siempre. Esos que mientras preguntan recuerdan, ya no su posición ideológica, ni su profesionalismo, sino la pauta que reciben a cambio de esa “alquilada” forma de ver las cosas. Fue indigna su participación. Más triste aún, es saber que algunos solo pueden conseguir preguntas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;para lucirse “pagando”, ni siquiera con sus propios recursos, sino con el dinero de todos.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Juzgar lo que ha sucedido por las respuestas, no es lo correcto. Lo trascendente es ver como avanzamos en esto de ser una “república democrática” interpretando las preguntas. Cuando muchas de ellas apuntan a la presencia de provocadores funcionarios en el gabinete, o cuestiones que tienen que ver con la credibilidad de los organismos oficiales, es una señal. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Faltaron preguntas, tal vez demasiadas. Las mas incomodas estuvieron ausentes. Falta de gimnasia de los comunicadores, exceso de respeto a la investidura presidencial mezclado con cierto pudor en perturbar la calma de los poderosos, pueden ser algunas de las explicaciones. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Esperemos que este nuevo hábito de convocar a los medios de comunicación, no haya sido un simple hecho aislado, y esta práctica se multiplique. Tal vez entonces, mejore la calidad periodística y no sea el patrimonio de los menos. De los aduladores de turno no se puede esperar mucho, pero algunos, probablemente reflexionen y entiendan que &lt;st1:personname productid="la República" st="on"&gt;la República&lt;/st1:personname&gt; necesita de adecuadas preguntas más que de excelentes respuestas.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Alberto Medina Méndez&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Corrientes – Corrientes – Argentina&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;03783 - 15602694&lt;/p&gt;    &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-6286099942540811342?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/6286099942540811342/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=6286099942540811342' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/6286099942540811342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/6286099942540811342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/08/la-importancia-de-las-preguntas.html' title='La importancia de las preguntas.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-8231815396531764397</id><published>2008-07-27T23:10:00.005-03:00</published><updated>2008-07-27T23:35:51.472-03:00</updated><title type='text'>Los monopolios inmorales.</title><content type='html'>&lt;div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:130%;"  &gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El presente de Aerolíneas Argentinas puso  nuevamente en la escena uno de esos temas que vuelven recurrentemente al ruedo.  En estas latitudes, durante décadas, hemos sido empujados a discutir acerca de  la falsa dicotomía entre empresas estatales y privadas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los fundamentalistas de siempre, nos han invitado,  con excesiva facilidad, a ingresar a este debate estéril, que nos plantea un  dilema inexistente, forzándonos a discutir acerca de la soberanía que  representan unas y la supuesta eficiencia que ofrecen las otras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Nada nos aleja más de la realidad que caer en las  redes de ese discurso, que además de perimido, esconde las más profundas  motivaciones que movilizan a quienes toman esas decisiones desde su posición de  gobernantes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El populismo demagógico, estatiza graciosamente,  condenando a los ciudadanos que jamás utilizarán los servicios de esa empresa,  ni accederán a los beneficios de sus eventuales ganancias, a pagar la fiesta en  la que deciden dirigentes sindicales y circunstanciales funcionarios  públicos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Estas historias ya las conocemos demasiado. Un  grupo de mercantilistas, disfrazados de empresarios, concesiones monopólicas  mediante, se apropian de clientes cautivos que no pueden siquiera elegir. Luego,  una combinación de ineficiencias propias y perversos marcos regulatorios, hacen  lo suyo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El Estado entonces aparece así, casi heroicamente,  como el salvador de la patria, defendiendo sus intereses superiores. Este  hipócrita nacionalismo nos coloca en la irresponsable actitud de pretender  administrar lo público como privado, olvidando así las más básicas reglas que  rigen la actividad empresaria, el lucro y el riesgo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En el caso de las empresas aeronáuticas, se agrava  más la cuestión por tratarse de un servicio para los que más tienen. Asistimos  entonces, a otro capítulo más, de esa crónica y perversa transferencia de  recursos desde los sectores más débiles, hacia los que más tienen. El subsidio,  en su más retorcida expresión, se hace presente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Del otro lado, la participación privada en  empresas que fueron públicas, subyace detrás de muy poco transparentes pliegos  licitatorios que se acuerdan en escritorios de funcionarios.Para completar el  escenario, son las embajadas las que dan el cierre al trato, cual negocio  transnacional, dándole entidad a los intereses de los Estados, escondiendo así,  meros acuerdos comerciales, enmarcados en alianzas políticas de gobiernos  afines.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Se nos empuja, una y otra vez, a elegir entre el  monopolio estatal y el monopolio privado. Así también nos impusieron esta  fantasía en otra década, diciéndonos que lo privatizado funcionaría y lo estatal  siempre seria perdidoso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En realidad, nunca debió importar demasiado esta  cuestión. Solo fueron argumentos utilizados para, bajo la mascara de ideologizar  el debate, hacernos discutir sobre la eficiencia de uno y otro régimen. En el  estatal perderíamos dinero y los servicios serian realmente pésimos. En la  gestión privada, desaparecerían las perdidas, estas empresas generarían tributos  al fisco por sus ingresos y todo funcionaría casi a la perfección.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Algo parecido a todo esto sucedió. Las empresas  estatales perdieron dinero y fueron pésimamente administradas durante años. Nos  dejaron como herencia, solo malos servicios, una corrupción monumental,  tecnología anticuada y deudas por doquier, que debimos pagar todos al momento de  privatizar las empresas y estatizar sus pasivos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Las empresas privadas vinieron a ocupar ese  espacio. Lograron revertir parcialmente la situación. Llego la modernidad, las  inversiones y mejores servicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ese resultado y el falso discurso que subyace,  ganaron esa primera batalla. Nos manipularon para que finalmente discutiéramos  en término de eficiencia. Y así lo hicimos, pero nos olvidamos del problema de  fondo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Esta nunca fue una cuestión de eficiencia, ni  siquiera de pérdidas o ganancias. Omitieron decirnos, seguro que  intencionalmente, que lo que nunca estuvo en sus planes fue hablar de  desregulación, de competencia. Siempre privilegiaron conceder un monopolio y nos  entramparon con el debate de lo estatal o privado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Es que se enrolaron, por ignorancia o perversidad,  en las filas de quienes sostienen que muchos servicios públicos deben ser  monopólicos para ser viables. Afirmación tan temeraria como inexacta, sostenida  sobre la base de casi ninguna comprobación real.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El "negocio" de la privatización de los servicios  públicos ha sido, justamente, entregar una concesión monopólica. Ofrecer un  mercado desregulado, competitivo, donde habría que abrirse paso como en buena  parte del universo de actividades económicas, no hubiera permitido vender "las  joyas de la abuela". Su precio casi no hubiera existido. Pero cuando hicieron  esto también nos entregaron a los ciudadanos como rehenes y nos condenaron a una  condición inaceptable. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los reyes de la redistribución en este país, con  esta decisión solo han logrado redistribuirnos a los ciudadanos argentinos una  deuda que NO supimos conseguir. Nos la endosaron a cambio de la romántica idea  de tener una línea de bandera, como si ello nos hiciera más  patriotas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cuando la vuelvan a privatizar, condiciones  monopólicas mediante, volverán a entregarla sin deuda. Quedará así en nuestra  suma de pasivos. Esos sobre los cuales después debemos poner excesiva presión  fiscal, cuando no inflacionaria, para terminar pagándola de todos  modos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Como siempre el proceso es desprolijo,  discrecional y arbitrario. Y para no perder el hábito, la oposición nuevamente  cuestiona solo el procedimiento, las formas, pero no el fondo. Comparte la  infantil ideología de tener una empresa aeronáutica propia. El cuestionamiento  de fondo, otra vez estuvo ausente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Es que estas ideologías sostienen que este tipo de  empresas no puede quebrar. Que bajo el manto de la protección estatal es  preferible que los empobrecidos ciudadanos argentinos salgan a rescatar a los  desprotegidos empleados de la empresa estatal en pos de defender los intereses  sindicales y patrióticos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cabe preguntarse cuantas empresas gozan del  privilegio de ser rescatadas del barranco en pleno proceso de caída, para evitar  cesantías, y una quiebra segura. Evidentemente esta no es la equidad y justicia  de la que tanto habla nuestra clase dirigente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No es cierto que el gobierno este obligado a  estatizar Aerolíneas. Esa afirmación oculta la falta de valor para tomar las  decisiones correctas. Es que las otras opciones no seducen a las mentes de  nuestros gobernantes. Sí los entusiasma la idea de controlar la línea aérea,  manejarla con criterio político, sin dar demasiadas explicaciones, para que se  convierta en otra herramienta para someter a propios y extraños.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Es por eso que no se han puesto siquiera un plazo  para abandonar la aventura empresaria de un Estado que debe abocarse a aquello  para lo que fue concebido, y que tan mal hace cotidianamente. Las múltiples  responsabilidades que la sociedad le ha delegado al Estado, hacen que muchos  acepten con naturalidad esta descabellada idea.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Que el Estado haya vuelto a ese rol de propietario  de emprendimientos comerciales es patético, pero además, es básicamente inmoral,  porque su naturaleza y el motivo de su existencia es resolver aquello que los  individuos no podemos solucionar por nuestros propios medios. No es su rol. No  le corresponde. Es solo una intromisión ausente de criterio y tremendamente  regresiva, lo que profundiza su perversidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Nos han vuelto a invitar al debate inadecuado.  Empresa estatal o privada, pero por sobre todas las cosas, monopólica. La  desregulación, la posibilidad de que cualquier empresa pueda ingresar al mercado  sin restricciones especiales, no está en la agenda. La competencia es mala  palabra para la ideología imperante, tanto de oficialistas como de opositores.  Este monopolio ficticio que han creado con dudosas intenciones, nos sigue  obligando a discutir sobre falsas opciones. Aerolíneas se suma así a la lista de  los monopolios inmorales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Alberto Medina Méndez&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;&lt;span style=""&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;03783 – 15602694&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:130%;"  &gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Times New Roman;font-size:130%;"  &gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-8231815396531764397?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/8231815396531764397/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=8231815396531764397' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/8231815396531764397'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/8231815396531764397'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/07/los-monopolios-inmorales.html' title='Los monopolios inmorales.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-8751422102906415471</id><published>2008-07-21T17:36:00.000-03:00</published><updated>2008-07-21T17:38:08.011-03:00</updated><title type='text'>La hora de las convicciones.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El debate parlamentario de las retenciones ha puesto en el tapete la lucha por defender las convicciones. Los románticos debates de la política hacen que muchos puedan decir en las tribunas casi cualquier cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que en la política, como en la vida, uno puede manifestar libremente su visión sobre el asunto que fuera. Lo hacemos a diario, en el café, en el trabajo, en ronda de amigos. Los políticos y dirigentes, agregan a esa nómina la oportunidad que les ofrecen los medios de comunicación y la trinchera partidaria o sectorial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el problema no es lo que se dice. La prueba de fuego se presenta cuando hay que sostener con hechos concretos aquello que se ha dicho con apasionada espontaneidad en cada oportunidad que se presentó. Una cosa es discursear, y otra distinta es demostrar que somos capaces de sostener esas ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos políticos prometen en campaña en base a sus convicciones. No es que mientan. Realmente lo piensan así. Creen firmemente en lo que dicen. Les pasa lo mismo a los dirigentes sectoriales. Buscan representar a los intereses de muchos cuando declaman sus ideales. Y obviamente consiguen adhesiones por ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la oportunidad de ponerlos a prueba, no siempre se presenta con tanta claridad. Así, muchos, logran pasar desapercibidos sin poseer verdaderas convicciones, sino solo diciendo lo que quieren los demás. Se trata de este juego de representar a las mayorías, de ser aceptado, elogiado, admirado por decir lo que todos pretenden escuchar, de la mejor manera posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ajustada votación en el Congreso Nacional sobre el tema de las retenciones ha enfrentado a muchos legisladores con esta situación. Se han encontrado en el dilema de elegir entre sus convicciones y una tormenta de presiones de distinto tenor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La opinión pública, o la percepción que se tenga de ella, hicieron lo suyo. También jugaron su parte, las lealtades partidarias, los favores recibidos y porque no los privilegios que se pudieran obtener en el futuro en esa carrera política que subyace en situaciones como estas. Se juegan muchos intereses, incluidos los económicos. Algunos de los protagonistas apuestan su porvenir político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es de imaginar que las presiones estuvieron a la orden del día. Tanto de un lado, como del otro. Se ha conversado mucho. Se han intercambiado llamados telefónicos, algunos de ellos, rozando la intromisión de otros poderes de la República. Algunos manifestaron desde el principio su posición y fueron consistentes a la hora de la votación. Se puede acordar o no con ellos, pero fueron leales a lo que manifestaron públicamente desde los inicios del conflicto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros fueron, premeditadamente, más imprecisos. Dejaron algunas puertas abiertas para lo que llamarían luego “deliberar a libro abierto”. Se trata de una importante cantidad de legisladores, que escudaron sus indefiniciones en frases ambiguas como “lograr lo mejor para nuestra Nación”, “buscar consensos”, y “abrir el debate”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, fue el escenario ideal para esa negociación donde se combinaron cuestiones patrióticas con asuntos más banales, como lo han sido determinadas ventajas personales y promesas de oportunidades políticas futuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una votación tan ajustada en números, no es difícil imaginar la magnitud de las presiones que unos y otros intentaron ejercer. Es bastante probable que las convicciones hayan quedado, en muchos casos, en el camino. Para lavar sus propias culpas, mas de uno de ellos, habrá encontrando argumentos tan contundentes como seductores para convencerse, a si mismo y a otros, de haber hecho lo correcto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No importa si esa posición fue la que se sostuvo siempre. En todo caso, la política es el arte de lo posible. Con esa frase se suele justificar, con bastante eficiencia, la forma en la que ciertos políticos resignan sus ideales a manos de los manipuladores profesionales que deciden ponerlos entre la espada y la pared. De esta manera, los verdaderos titiriteros del poder, establecen falsas opciones, para quebrar la dignidad de los que llegan a sus bancas con convicciones, pero en el camino deciden abandonarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos escuchado muchas claudicaciones en los últimos días. No solo en el oficialismo, sino también desde la gente del campo. El tan mentado pragmatismo ha ganado el lugar de los principios. En el camino quedaron las creencias mas profundas, los ideales tantas veces recitados y defendidos hasta el cansancio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los favores recibidos seguramente intentarán compensar la indigna actitud de dejar atrás los valores por los que durante mucho tiempo se ha luchado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La votación tuvo un resultado en los números y una consecuencia en lo político. Pero más allá de eso, cada legislador ha pasado por la prueba de las convicciones. Algunos seguramente han superado con creces esa situación. No importa que posición hubieran defendido. Finalmente hicieron lo que tantas veces pregonaron. Lo hicieron de acuerdo a sus principios, siendo leales a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros, deben estar aún hurgando entre sus históricos discursos, para ver cuando defendieron estas posiciones que finalmente pusieron sello a su voto. El examen de conciencia es un territorio privativo de cada legislador. Cada uno de ellos sabrá cuanto debió resignar de sus ideales para ceder a las presiones, cualesquiera sean ellas. La votación tuvo un resultado. Una vez más se pusieron a prueba los principios. Fue la hora de las convicciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes – Argentina&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;03783 - 15602694&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-8751422102906415471?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/8751422102906415471/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=8751422102906415471' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/8751422102906415471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/8751422102906415471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/07/la-hora-de-las-convicciones.html' title='La hora de las convicciones.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-1908642260494994990</id><published>2008-07-15T09:54:00.001-03:00</published><updated>2008-07-15T09:57:08.708-03:00</updated><title type='text'>Algo esta cambiando.</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CWINDOWS%5CTEMP%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} a:link, span.MsoHyperlink 	{color:blue; 	text-decoration:underline; 	text-underline:single;} a:visited, span.MsoHyperlinkFollowed 	{color:purple; 	text-decoration:underline; 	text-underline:single;} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es casi inevitable sentir muchas veces cierta desazón. La realidad golpea con mucha fuerza&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y genera una permanente sensación de impotencia. Lo que nos sucede como sociedad parece inmodificable. Muchos, hasta con cierta resignación, solo atinan a describir lo que los rodea, casi como meros observadores.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Corrupción por doquier, impunidad a la orden del día, injusticia cotidiana, problemas estructurales que jamás siquiera son abordados, ineficiencias y burocracia son solo parte de una larga nómina que parece describirnos como sociedad con demasiada precisión.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, en medio de tanto pesimismo y un panorama que se desdibuja, plagado de intentos manipuladores de la política, provocaciones a la sociedad y un sinsentido de contradictorias declaraciones, un fenómeno social novedoso esta asomando.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como muy pocas veces antes, aparece gente “involucrada” con los acontecimientos políticos. Ya no se trata de la bronca de finales del 2001. Esta vez no es el “que se vayan todos”. Aparece un estado de compromiso social con los hechos cotidianos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El conflicto con el campo se ha constituido en un disparador eficiente. Es que el tema impacta en forma transversal a muchas comunidades de nuestro país. Su universalidad como cuestión federal ha jugado un papel clave para que se convierta en un motor para la participación ciudadana.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El grosero error del oficialismo, al elegir un enemigo tan inadecuado para su modelo impune de ejercer el poder, ha despertado las más profundas convicciones de muchos ciudadanos. Inclusive en las filas del propio partido gobernante este proceso esta generando esa movilidad que no tenia tiempo atrás.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El tema del campo, funcionó como la punta del ovillo, pero este proceso de cambio recién se inicia. Se advierte a cada paso, y no precisamente en detalles menores, sino en importantes cambios en la sociedad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La discusión política, la opinión, la información sobre lo que ha sucedido en las últimas horas, aparece allí donde antes no estaba. En el chiste, en el speach del locutor del programa musical que jamás antes se hubiera ocupado del asunto, en la profundidad de la opinión que cada ciudadano comparte con libertad en la charla de amigos, en el correo electrónico que se recibe a diario, que ahora expresa la problemática actual dejando de lado el mensaje superficial. Lo vemos a cada momento. Banderas en las casas, no solo en fechas patrias, carteles que dicen “estoy con el campo” en comercios, vehículos y hogares sin temor a la represalia de esa expresión genuina.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Se esta gestando un cambio. Resulta evidente. Ya empezamos a conocer los nombres y apellidos de los legisladores y exigimos que éste o aquel tomen posiciones, aun la que no deseamos. Ya no aceptamos a los tibios como una alternativa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Empezamos a profundizar nuestros conocimientos sobre como funciona &lt;st1:personname productid="la Rep￺blica" st="on"&gt;la República&lt;/st1:personname&gt; y su división de poderes. Ampliamos nuestras fronteras hasta aspectos de forma, como el funcionamiento de una comisión en una cámara legislativa, los despachos en mayoría y minoría, los mecanismos de aprobación de una norma, y los pormenores del debate parlamentario.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A diferencia de otras veces, tenemos la sensación de que este desmemoriado pueblo no perderá tan fácil el registro de lo que acontece y que cada vez menos, aceptará con complacencia la excesiva versatilidad del discurso, de esos que se permiten decir blanco hoy y negro mañana, para aparecer luego colados en las listas sabanas o incluso, mas audaces ellos, aspirando a cargos ejecutivos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Nuestra historia esta repleta de esas contradicciones y no es que un dirigente político no pueda revisar sus propias opiniones. Muy por el contrario, su cambio de parecer hablaría muy bien de él, si fuera éste el resultado de un profundo análisis acerca de lo que ha hecho mal, ya sea apoyar a un político que luego lo defraudó, o bien tomar una decisión equivocada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero para desdecirse, hay que tener la suficiente fortaleza personal y honestidad intelectual, como para reconocer que aquello fue un error, y no desplegar una artillería de justificaciones para explicar porque SI estuvo de acuerdo tiempo atrás y NO ahora.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Los medios de comunicación tradicionales, y su complementariedad con los más modernos que la tecnología ofrece, se han convertido en la herramienta más eficaz de este cambio. La variedad de opciones a las que accedemos como ciudadanos para enterarnos de lo que sucede, por medio de los mas habituales medios gráficos, radiales y televisivos, se ven enriquecidos hoy por la multiplicidad de oportunidades que disponemos a través del correo electrónico, portales en Internet, blogs y redes sociales.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No solo ofrecen nuevas alternativas de comunicación, sino que implican una diversidad de opinión, una pluralidad infrecuente en la tradición periodística. Lo más importante, es que funcionan como una garantía para que los medios tradicionales no se desvíen considerablemente de la verdad. Ya no lo pueden hacer, al menos no, sin correr el riesgo de perder su mayor capital, la credibilidad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Los periodistas modernos ya no pueden obviar temas, ignorar situaciones, incluso ni siquiera se pueden dar el lujo de no tener opinión al respecto de lo que sucede. Se les seguirá pidiendo objetividad e independencia, pero no se les aceptará, tan complacientemente, posiciones indefinidas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En medio de tanta desazón, se abre una puerta a la esperanza. Algo esta cambiando entre nosotros. Los ciudadanos estamos recobrando un protagonismo que nunca antes debimos relegar. Los políticos, los dirigentes, los comunicadores tendrán que ejercer sus tareas, ya no con la impunidad de otros tiempos, sino con la renovada mirada de esta nueva versión de ciudadanos informados, comprometidos y menos desprevenidos que tendrán su juicio critico a la orden del día, para tratar de que su memoria no les juegue una mala pasada la próxima vez que alguien pretenda manipularlos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Solo aquellos que sepan visualizar lo que esta sucediendo, tendrán alguna chance de perdurar en la mente de cada uno de los que deseamos que esto empiece a mostrarnos giros relevantes. Estamos frente a una oportunidad. Una anónima, silenciosa, pero abrumadora revolución de muchos. Quien no lo interprete adecuadamente, quedará fuera del juego. Es evidente, que algo esta cambiando.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Alberto Medina Méndez&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;03783 – 15602694&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-1908642260494994990?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/1908642260494994990/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=1908642260494994990' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/1908642260494994990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/1908642260494994990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/07/algo-esta-cambiando.html' title='Algo esta cambiando.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-4259091152189784314</id><published>2008-07-11T13:10:00.000-03:00</published><updated>2008-07-11T13:11:59.000-03:00</updated><title type='text'>El pecado de ser grande.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El gobierno nacional consiguió dar otro paso con la aprobación en la Cámara de Diputados de su norma defendida con fundamentalismo inusual. Si bien ese proyecto de ley logro avanzar resignando buena parte de sus aspiraciones, pudo sortear la vergonzante situación de debilidad política que hubiera implicado una derrota numérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esto de las retenciones hemos asistido a largos debates, no solo parlamentarios sino también mediáticos, donde voces altisonantes se alzaron para defender con mucha pasión cada posición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los cambios que surgieron respecto del proyecto original apareció algo predecible, no desde lo técnico, pero si desde lo ideológico. Tiene que ver con el “políticamente correcto” discurso de favorecer a los pequeños y medianos productores en detrimento de los más grandes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la nueva versión aprobada surge que quienes produzcan hasta 300 toneladas pagarán una retención efectiva del 30%, mientras que los que cosechen entre 300 y 750 toneladas pagarán el 35% del tributo. En los productores de hasta 1.500 toneladas pagarán las primeras 750 toneladas al 35%, mientras que el segundo tramo de esa producción se tributará con las actuales retenciones móviles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta diferenciación entre pequeños, medianos y grandes productores subyace en la mente de muchos. No solo en la de los políticos y dirigentes en general. La sociedad, en buena medida, lo acepta con inusitada adhesión. El significativo tamaño de un emprendimiento parece implicar, en si mismo, cierta cuota de culpabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No debiera extrañarnos más de la cuenta. Vivimos en sociedades donde el éxito esta mal visto, tiene mala prensa. En estas latitudes el triunfo, la capacidad de progreso, conlleva una dosis de sospecha. Reina así, la ideología que dice que para crecer es imperioso hacerlo a expensas de otros. Si se ha logrado ser exitoso, es porque otros han sido derrotados. Surge así una lógica casi deportiva donde para que uno gane, otros, forzosamente, deben perder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se olvidan que la riqueza se genera, y que los que lo consiguen son los emprendedores, esos que aspiran a ser mas, esos que naciendo pequeños pretenden ser cada vez más grandes. Lo hacen con convicción y también con esa imprescindible ambición que los caracteriza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscan la riqueza. Los mueve el afán de lucro. Saben que es el motor natural de la humanidad. No hay que avergonzarse de ello. Solo es preciso asumirlo, entenderlo y no tratar de negar su existencia por algún capricho ideológico, que no resiste prueba concreta alguna. Los recitados discursos en contra del lucro suenan simpáticos, pero sus expositores luego piden a cambio retribuciones dinerarias para defender esas ideas que dicen apoyar tan desinteresadamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No existen productores pequeños, medianos y grandes. Si se pueden encontrar a diario, hombres y mujeres dispuestos a arriesgar lo poco o mucho que tienen, lo que han conseguido por sus propios méritos, para seguir creciendo. Ellos no viven del erario público. No tienen sueldo fijo. Nadie los designó “en planta” con la inherente estabilidad que impide que los despidan, sin importar sus habilidades, eficiencia o productividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos, pequeños y grandes construyen la riqueza. Diferenciarlos, dividirlos, mas allá de las perversas pretensiones de la política mezquina de estos días, es caer en la trampa de la culpa, el odio y el resentimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que algunos ricos han obtenido sus bienes gracias a cuestionables privilegios. Muchos de ellos se han visto favorecidos por el favor estatal. Pero la generalización castiga, en este caso, a los más dignos, y no a los otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con acumulación de capital llegan las transformaciones. Solo pueden producir, ofrecer empleo genuino y obtener crecimiento real, quienes logran generar, previamente, recursos para ello. Cuando el Estado se queda con la renta, la capacidad de acumulación se agota y entonces se hipoteca no solo el presente, sino también el futuro. El simpático argumento de la redistribución apela a lo más profundo de nuestra sensibilidad. Se ampara en ello para ofrecernos a cambio solo románticas promesas que luego se ven opacadas por una siempre discrecional, arbitraria y poco transparente forma de asignar recursos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser grande no es un pecado. El pecado es haber logrado una posición económica, cualquiera sea su tamaño, en base a negociados, estafando a otros, estableciendo dudosas alianzas con el poder público, para lograr la protección de los privilegios que solo el poder ofrece. El pecado está en las formas, no en la magnitud. La corrupción, la inmoralidad y la indignidad no son patrimonio de los más grandes. Se trata de una condición humana que, poco y nada, tiene que ver con el tamaño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos han intentado este camino de lograr posiciones abandonando sus convicciones y el resto de dignidad que les quedaba, para ofrecerle a sus hijos, incluso a si mismos, un porvenir mejor. A esos no los amedrentarán con retenciones móviles. Tampoco quitándoles la renta. Ellos son lo suficientemente inmorales para ir en busca de un nuevo negocio que les permita seguir en su cuestionable senda, aplicando sus repudiables métodos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es pecado ser grande. Si, lo es, dejar de lado las convicciones. Para eso no es necesario ser enorme. A los que no pueden defender sus ideales, les cabe la hora del análisis. La moralidad culposa de estos tiempos sigue rondando. Mientras no podamos decir lo que pensamos sin el temor a ser juzgados por ello, seguiremos dando lugar a esta manera de ver las cosas, que solo nos garantiza más pobreza no solo económica, sino de espíritu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-4259091152189784314?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/4259091152189784314/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=4259091152189784314' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4259091152189784314'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/4259091152189784314'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/07/el-pecado-de-ser-grande.html' title='El pecado de ser grande.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-5373604571336313150</id><published>2008-07-06T23:35:00.002-03:00</published><updated>2008-07-06T23:39:47.439-03:00</updated><title type='text'>Saqueadores y abusadores.</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CWINDOWS%5CTEMP%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} a:link, span.MsoHyperlink 	{color:blue; 	text-decoration:underline; 	text-underline:single;} a:visited, span.MsoHyperlinkFollowed 	{color:purple; 	text-decoration:underline; 	text-underline:single;} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El debate legislativo ya tuvo su espacio. En definitiva, solo fue una continuidad del que presenciamos durante meses por los medios de comunicación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por momentos lograron convencernos, que estaban unos defendiendo a los sectores productivos y otros tratando de esquilmarlos, quedándose con parte de la renta. En realidad, este debate nunca fue así. La discusión ha girado, desde el comienzo, entre los que pretendieron agudizar el saqueo hasta el infinito con las resistidas retenciones móviles y los otros, que dijeron que “con esto es suficiente”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Nunca existieron “lados”. Solo se trató de una cuestión de matices entre los saqueadores tradicionales y esta nueva casta de abusadores.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ambos, oficialistas y opositores, coinciden en buena parte de la ideología de base de este proceso. Todos acuerdan en la presencia de una renta excepcional. Comparten esa visión de que el campo gana demasiado dinero en circunstancias internacionales favorables como las actuales. Dicen, casi por unanimidad, que ese excedente debe ser distribuido a toda la sociedad. También comparten esa mirada de que el instrumento para esa redistribución es el Estado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No coinciden en cuestiones de forma, y por allí ha pasado, en realidad, buena parte de la discusión. Unos estuvieron a favor de un esquema de retenciones móviles, otros las pretendían fijas, pero TODOS acordaban respecto de las retenciones. Es mas, hasta lograron afinidad en que los pisos fueran tan altos como hasta principios de año. Cuesta entender, en este contexto, que los supuestos “defensores de la producción” hablen de 30 por ciento como si fuera un éxito.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Unos pretendieron imponerlo vía resolución ministerial, otros aspiraban a la imprescindible participación del Poder Legislativo. Una cuestión de formas, importante sin dudas. Nada menor. Pero hay que decirlo, la ideología reinante es absolutamente coincidente. Unos y otros comparten la mirada de fondo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Solo difieren en el tamaño del saqueo. Termina siendo una cuestión cuántica, numérica. Lamentablemente, la dirigencia rural, con resignación, tal vez con cierto temor de no caer en discursos “políticamente incorrectos”, acepta esta teoría ciertamente culposa de que los que ganan deben contribuir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Así, seguimos recorriendo este camino donde discutimos, como sociedad, el tamaño del saqueo y no la cuestión que explica la necesidad de semejante expoliación. Nuestra mirada estatista, esa que le atribuye al Estado TODAS las responsabilidades, les ha permitido a estos políticos modernos convertirse en los creadores de diversas formas de apropiación de la riqueza generada por otros. Así podrán solventar los cuantiosos gastos que demanda el tamaño del Estado que ellos mismos engendraron con la anuencia social.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es que aspirar a un Estado que se ocupe de casi todo, implica solventarlo de alguna manera. Para ello resulta inevitable recurrir a los fondos que solo puede generar el que produce. Asumido lo previo, la discusión termina circunscripta a quien, como y cuando quitarle recursos a los emprendedores, a los que son capaces de multiplicar los bienes, a los únicos que saben hacerlo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Nuestros políticos, amantes del Estado del Bienestar, serán luego los encargados de ofrecerse generosamente para ser electos, y de esa manera administrar los cuantiosos recursos que otros generan y aplicarlos a las múltiples necesidades que la sociedad les reclama.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Así se ha construido esta casta de dirigentes que saben mucho sobre inventar ingeniosos mecanismos impositivos que logran quedarse con lo ajeno, para luego ser ellos quienes emprendan la actividad solidaria de defender a los desposeídos y lograr la igualdad tantas veces recitada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En estas cuestiones los partidos políticos de estas latitudes se parecen demasiado. Sus diferencias se establecen en término de nombres, hombres y formas, cuestiones tan sutiles como muchas veces imperceptibles.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Todos coinciden en la necesidad de saquear a los que generan esos recursos, y hacer lo preciso para convencernos como sociedad, de aquella frase que dice “donde hay una necesidad existe un derecho”. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Esa filosofía ha permitido construir un MEGA ESTADO, que más allá de su ineficiencia intrínseca para resolver los problemas que se le ha encomendado, reproduce una ideología capaz de descubrir nuevas necesidades que justifiquen nuevos derechos. Eso es lo que posibilita seguir apropiándose de los ingresos de otros para sostener estructuras cada vez más poderosas y propietarias de la voluntad de la gente que dicen gobernar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El círculo vicioso es conocido. Nadie que pertenezca al sistema esta dispuesto a retroceder en ello confirmando esa visión que dice que el “Estado cuando avanza difícilmente retrocede”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En este debate, como en tantos otros, no tuvimos quien defienda el derecho a generar más riqueza para provecho de todos. Esa visión no sería funcional a los intereses de quienes pretenden erigirse como eternos administradores de los bienes de otros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Solo puede detenerlos una sociedad que advierta la avanzada de esta casta de políticos que supimos engendrar y que nos han engañado, con conocimiento de causa, con seductores discursos que nos hablan del pueblo, de la solidaridad y de valores tan loables como inexactos. Mientras no podamos asumir el problema como sociedad, seguiremos asistiendo a este falso debate entre saqueadores tradicionales, y esta nueva versión perfeccionada de abusadores. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Alberto Medina Méndez&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="mailto:amedinamendez@gmail.com"&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;03783 – 15602694&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-5373604571336313150?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/5373604571336313150/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=5373604571336313150' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5373604571336313150'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/5373604571336313150'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/07/saqueadores-y-abusadores.html' title='Saqueadores y abusadores.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-2200753996427242931</id><published>2008-06-24T09:13:00.001-03:00</published><updated>2008-06-24T09:16:08.066-03:00</updated><title type='text'>Una flotación  “demasiado” sucia.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los economistas dieron en llamar “flotación sucia” a ese recurso por el cual el Estado mediante políticas monetarias dirigistas, interviene en el mercado de divisas para establecer el precio de las monedas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El término, tal vez surge como contraposición al de la flotación limpia en el que el valor de las monedas se determina como consecuencia del libre juego de la oferta y demanda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestro país las políticas intervencionistas gozan de gran apoyo popular no solo en la sociedad sino también en los ámbitos académicos, como así también en la base ideológica de la partidocracia local. El afán por controlarlo todo, fundamentalmente las variables económicas, también ha triunfado en esto del mercado de divisas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro país regresó a esto de la flotación sucia desde que se retiro abruptamente del nefasto régimen de convertibilidad con el que convivimos por años. Ese sistema proponía otra forma de dirigismo estatal estableciendo un tipo de cambio fijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros economistas, siempre han tenido especial devoción por esta forma de controlar la economía. Son patológicamente desconfiados del mercado. Pretenden manejar esta variable, que entienden, estratégica. Incluso, ampulosamente, llaman “política cambiaria”, y hasta “política económica” a esto de determinar el valor de las divisas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que manipular el valor de la moneda propia y por lo tanto su valor relativo expresado en otras monedas extranjeras siempre ha sido el recurso más fácil para intentar resolver cuestiones de fondo. Es el camino mas corto. No precisamente el adecuado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos argentinos compraron la idea de que un “dólar alto” nos hace competitivos, convirtiéndonos rápidamente en exportadores, con una balanza comercial favorable que permite ingresar divisas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suena mágico. Es como ponerse tacos para poder mirar desde un lugar mas elevado. Dólar alto y de pronto somos eficientes, competitivos. Vaya falacia. No lo somos, solo hemos creado escenarios artificiales que consiguen efectos tan inexistentes como efímeros en base a una deformación de la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los mayores daños que genera, es que ni bien creemos que somos competitivos, asumimos que ese “dólar alto” es derecho adquirido, que no debemos mejorar nada de nuestras estructuras de costos, que tenemos una productividad extraordinaria, cuando en realidad no solo no lo es, sino que descansa en esta artificial herramienta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La intervención estatal en el mercado cambiario, como en cualquier otro, no hace más que distorsionar el sistema de precios y quitarnos la brújula, los parámetros de una mejor asignación de recursos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los supuestos efectos bondadosos parecen evidentes, pero es el mismo gobierno quien se ocupa de minimizar la inmensa cantidad de efectos negativos que en forma más que proporcional debe pagar la sociedad como precio para lograr tener en pie esa mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El final es predecible. Ningún artificio económico se puede sostener indefinidamente. Cae por su propio peso. Además el resto de las variables se ocupan de encontrar mecanismos de sinceramiento automático, que lamentablemente, y aunque no se deseen  sus efectos, hacen daño a su paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno, apelando a su originalidad, poniendo el sello propio de nuestra ya prestigiosa capacidad creativa, ha encontrado nuevas formas de explotar al máximo esta maquina de destrucción que ha sido y es la política cambiaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estas semanas, se ha convertido en la nueva herramienta de sometimiento a los que piensan diferente. El campo asiste hoy a la caída libre del precio de la divisa norteamericana expresada en pesos. Nueva forma de amedrentar y mostrar quien tiene la manija. Otra muestra más de la provocadora e impune detentación de poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En alguna oficina publica se esta decidiendo hasta cuando se dejara caer el dólar y cuando se retomara la senda del precio que precisan para que sus números mágicos cierren y la caja oficial este suficientemente satisfecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han “hecho caja” durante algún tiempo, han ahorrado artificialmente y se pueden tomar un respiro. Entienden que algo de manipulación cambiaria es la medicina que le falta al campo para terminar de arrodillarse, aceptando su derrota en esta confrontación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que decirlo con todas las letras. Esta forma de manejar la economía conlleva una cuota de inmoralidad superlativa. No ahora, sino siempre. El fantasma de la corrupción merodea toda la escena. Alguien decide el precio de una mercadería, en este caso el dólar. Esa persona, o conjunto de ellas, sentados en algún despacho, atribuyéndose un poder que la Constitución no les confiere en párrafo alguno, deciden no solo sobre el destino de cada uno de nosotros, sino también, sobre las fortunas de muchos individuos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que aquel que sabe cuando va a bajar y cuando va a subir, el que decide el valor de la divisa, es como el que sabe el número del billete ganador de la lotería. Solo debe saber cuando comprarlo y ese dato lo tiene al alcance de la mano, porque el mismo lo define.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demasiado poder concentrado en pocas manos. Mas de lo que los constituyentes previeron para nuestros gobernantes. Creemos ingenuamente que detrás de las famosas políticas activas, de los “siempre dispuestos” defensores del rol del Estado, existen solo bien intencionados hombres. El poder no debe estar concentrado en pocas manos. Decía Lord Acton “El poder corrompe, el poder absoluto corrompe absolutamente”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Estado no solo no puede intervenir en la economía porque genera inevitablemente un daño superior al que pretende evitar. Su participación como presunto mejor administrador de los recursos solo muestra más ineficiencia que la que supone corregir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No solo no puede, sino que no debe intervenir. Su participación es espuria. Solo logra corrupción, esa que no existiría de no mediar su arbitraria intervención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia argentina esta plagada de este recurso técnico de la flotación sucia. Esta vez no solo se la ha utilizado como tal, sino además como moderna herramienta para amedrentar. Encima sigue merodeando el fantasma de la corrupción, sospecha que se sustenta en que alguien ya sabe hasta cuando va a bajar y sabe cuando y hasta cuanto volverá a subir. Después de todo el nombre de flotación sucia le queda bastante bien. Solo se puede decir que esta vez es “demasiado” sucia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto Medina Méndez&lt;br /&gt;amedinamendez@gmail.com&lt;br /&gt;03783 – 15602694&lt;br /&gt;Corrientes – Corrientes - Argentina&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21992592-2200753996427242931?l=amedinamendez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://amedinamendez.blogspot.com/feeds/2200753996427242931/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21992592&amp;postID=2200753996427242931' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/2200753996427242931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21992592/posts/default/2200753996427242931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://amedinamendez.blogspot.com/2008/06/una-flotacin-demasiado-sucia.html' title='Una flotación  “demasiado” sucia.'/><author><name>Alberto Medina Méndez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01007481130061582663</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='28' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_BPSK0x_mh3U/R6mtRz_BZcI/AAAAAAAAAAM/V6kjfE9HRII/S220/AMM.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21992592.post-3478011290777523114</id><published>2008-06-20T17:32:00.001-03:00</published><updated>2008-06-20T19:04:13.864-03:00</updated><title type='text'>No equivocar el argumento.</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CWINDOWS%5CTEMP%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} a:link, span.MsoHyperlink 	{color:blue; 	text-decoration:underline; 	text-underline:single;} a:visited, span.MsoHyperlinkFollowed 	{color:purple; 	text-decoration:underline; 	text-underline:single;} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Este tema de las retenciones se ha convertido en un gran disparador para la discusión de ideas. Desde lo concreto, ha hecho y sigue haciendo, mucho daño, demasiado tal vez. Pero le ha aportado al país, seguramente sin intención, un debate que ya gano las calles. Como pocas veces, una discusión política ha pasado a ocupar la agenda de todos. No solo interesa a los afectados directos y a la clase política en general, sino que el ciudadano medio se siente involucrado en la cuestión. Incluso los que podrían pensar que poco tienen que ver con el tema, asumen que se verán impactados tarde o temprano.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A estas alturas cuesta entender la posición del gobierno. Sobre todo comprender esa visión, desde la lista de declamados motivos expuestos. Es posible que quienes defienden esas posturas tengan sus razones. Las deben tener. No han tenido, al menos hasta ahora, la honestidad intelectual de manifestarlas claramente. Hemos escuchado si, muchas menciones panfletarias y demasiados discu
